Luis Díaz Viana, durante una conferencia en el Palacio de Villena.
Luis Díaz Viana, durante una conferencia en el Palacio de Villena. / Ricardo Otazo

El antropólogo Luis Díaz Viana, Premio Castilla y León de Humanidades

  • El jurado destaca el carácter pionero
    de los estudios del profesor zamonaro
    en la comunidad

El estudioso de la cultura popular, el antropólogo del CSICy el pionero de esta disciplina en Castilla y León, Luis Díaz Viana, ha sido galardonado con el Premio Castilla y León de Ciencias Sociales y Humanidades 2015. El jurado destacó su trabajo en los estudios de etnografía nacional y autonómica.

La vida académica del premiado es, en cierta manera, metonimia del desarrollo de su especialidad en España. Luis Díaz Viana (Zamora, 1951) se doctoró en Filología Románica en la Universidad de Valladolid, cuando todas las ramas de letras florecían bajo un enunciado común. Pronto se interesó por la oralidad como fuente de conocimiento. Su tesis transitó por esa senda, en la que ya trabajaba su hermano Joaquín, recopilando canciones. El hijo de Menéndez Pidal estuvo en su tribunal, trabajó y trató con Julio Caro Baroja, pero no sería hasta su generación cuando el estudio de la cultura popular logró asiento entre los saberes reconocidos en los planes universitarios.

Fue profesor titular de Antropología en la Universidad de Salamanca y profesor visitante de la Universidad de California en Berkeley. También ejerció la docencia en Soria y en 1995 pasa a ser científico titular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, donde llega a ser jefe del Departamento de Antropología de España y América. En la actualidad, es profesor de Investigación en el Instituto de Lengua, Literatura y Antropología del Centro de Ciencias Humanas y Sociales.

En un artículo que Luis Díaz dedicó a su amigo y colega Antonio Zavala en este diario, aludía al origen de su especialidad, constatar por escrito «lo de aquellos que, muchas veces, no podían narrar más que oralmente porque no sabían escribir». Yen ello ha puesto empeño a juzgar por las decenas de ensayos que ha publicado. Si la antropología estudia al hombre, nada le ha sido ajeno a Luis Díaz. Ha dedicado trabajos al éxodo rural, a la mitificación de lo perdido, al fenómeno neorural y el efecto de los retornados, a las canciones de la Guerra Civil, a las leyendas rurales y a los mitos que perviven sin referente ya en la era digital, a los nuevos espacios telemáticos y a la globalización. Un largo etcétera que no cesa.

Otros reconocimientos

La defensa de su ciencia en los organismos académicos le ha llevado a presidir la Asociación de Antropología de Castilla y León y a ser evaluador del Standing Comitee for the Humanities de la European Science Foundation. Ha participado en la edición de varios diccionarios españoles de Antropología y Sociología, así como en la elaboración de entradas de autores españoles del ‘Biographical Dictionary of Anthropology’. En 1987 recibió el Premio Nacional de Artes y Tradiciones Populares Marqués de Lozoya del Ministerio de Cultura al mejor artículo y, en 2006, el Premio Nacional de Folklore Agapito Marazuela.

Desde su época de estudiante frecuentó la poesía, que se convirtió en costumbre, y recientemente probó suerte en la narrativa de ficción, recibiendo el Premio Ciudad de Salamanca de Novela por ‘Los últimos paganos’.

El jurado que le premió estuvo formado por Carmelo Luis, catedrático de Historia de la UNED y director de la Institución Gran Duque de Alba; Enrique Berzal, profesor de Historia Contemporánea de la UVA; Eduardo Álvarez, director de RTVCyL; Ruth Rodríguez, directora de RTVE Castilla y León; Pablo Lago, director de ‘El Mundo’, y Carlos Travesí. Entre los distinguidos con este premio de Ciencias Sociales y Humanidades, uno de los que entrega el Gobierno regional, figuran Antonio Tovar, Enrique Tierno Galván, Marjorie Grice Hutchinson, el Equipo Investigador de Atapuerca, Joaquín Díaz, Julio Valdeón, Víctor García de la Concha o Germán Sánchez Ruipérez, entre otros.