Los tres autores de los tiros de fin de año huyen de sus casas en Las Viudas y Pajarillos

Dos menores posan con la escopeta. /El Norte
Dos menores posan con la escopeta. / El Norte

Investigan si una bala disparada en el 29 de Octubre alcanzó un piso del centro a 1.300 metros

J. Sanz
J. SANZValladolid

Los investigadores policiales no solo dan credibilidad a los vídeos difundidos en los últimos días, en los que se observa a tres vecinos de Las Viudas (Delicias) y 29 de Octubre (Pajarillos)celebrando el año nuevo a tiros, sino que sus autores han sido ya perfectamente identificados y se encuentran en situación de busca y captura para que respondan ante los tribunales de la comisión de, al menos, un delito de tenencia ilícita de armas (utilizaron una escopeta de caza con los cañones recortados y una pistola, en apariencia, de nueve milímetros), así como de otro posible de imprudencia temeraria por disparar en presencia de varias personas, adultos en el caso de Las Viudas y dos niños en el episodio grabado en Pajarillos. «La calificación penal la decidirá la autoridad judicial, pero lo que está claro es que son hechos, al menos, incívicos, temerarios e imprudentes que van a tener la correspondiente respuesta policial», anticipó ayer el jefe superior de la Policía Nacional, Jorge Zurita, después de que la delegada del Gobierno, Virginia Barcones, anunciará «un incremento de la vigilancia policial» en las dos polígonos de Delicias y Pajarillos.

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Los agentes, en principio, consideran que la pistola utilizada en la madrugada del 31 de diciembre al 1 de enero en la calle Calandria era «real» e, incluso, investigan si una de las cinco balas que dispara el protagonista de los disparos, un hombre de unos 30 años afincado en el barrio y con antecedentes por robo, pudo alcanzar una vivienda de un tercer piso de la calle Empecinado, junto a la iglesia de San Martín, una vía situada a 1.300 metros lineales del punto en el que se efectuaron los disparos. Allí unos estudiantes se encontraron el 6 de enero, a su regreso de vacaciones, con un proyectil de pistola en su domicilio y con la ventana del balcón rota y la cortina rasgada. «Es una hipótesis probable si la bala efectuó una trayectoria parabólica y cayó sobre el cristal», apuntó el jefe superior de Policía, quien recordó que casos similares, con trayectorias de hasta 1.500 metros, se han registrado en otras ocasiones.

Pero para confirmar si pudo ocurrir semejante carambola hay que localizar las armas utilizadas durante los disparos registrados en fin de año y difundidos por los propios allegados de los protagonistas a través de las redes sociales. El problema es que los agentes no han podido localizar aún ni las armas ni a los tres tiradores, que están «plenamente identificados» y que huyeron de sus domicilios de Las Viudas y del 29 de Octubre antes de la llegada de los primeros policías nacionales a raíz de que se difundieran los vídeos -el de Delicias lo colgó en Twitter el Sindicato Profesional de la Policía Municipal (SPPM) para criticar la inseguridad en la barriada- en la tarde del pasado domingo, 6 de enero.

«Lo deseable es que los vídeos se hubieran puesto a disposición de la Policía Nacional en cuanto se tuvo conocimiento de su existencia para agilizar las investigaciones», coincidieron en señalar Virginia Barcones y Jorge Zurita. Y el propio concejal de Seguridad, Luis Vélez, adelantó ayer que la Policía Local «ha abierto una investigación interna para saber cuándo se descubrieron los vídeos y la veracidad del mensaje que los acompañaba en la cuenta del sindicato -allí aseguraron que policías locales y nacionales habían salido «vivos de milagro» en la noche del 30 de diciembre después de ser rodeados por doscientos vecinos en Las Viudas a raíz de una comprobación de quejas por ruidos-». El edil lamentó ayer que el 092 «no tiene constancia escrita de la existencia de un incidente de estas características que lo único que hace es crear una alarma innecesaria».

El incidente previo sí existió

La delegada del Gobierno y el jefe superior de Policía sí confirmaron después la existencia de un altercado de esas característica registrado, en efecto, en la madrugada del 30 al 31 de diciembre a las puertas de un bajo de la plaza Jaramiel, en Las Viudas. Allí acudió inicialmente una patrulla de la Policía Nacional, y después dos municipales, ante las quejas por el ruido que causaba el inquilino de un bajo que tenía la música a todo volumen pasada la medianoche. «El vecino se negó a bajar la música y se negó a identificarse mostrando una actitud agresiva y grosera hacia los agentes y después salió un grupo hostil de vecinos que también insultaron a los policías», resumieron, y confirmaron así con matices el incidente recogido por el SPPM, la delegada y el jefe superior. El altercado se saldó con tres personas identificados y denunciadas por la vía administrativa por una infracción grave recogida en la Ley de Protección de la Convivencia Ciudadana (por desobediencia a los agentes), castigada habitualmente con 750 euros. «No hubo detenidos o heridos y el incidente se quedó ahí», concretaron Virginia Barcones y Jorge Zurita.

«Es cuestión de horas o días»

Sería 24 horas cuando se producirían los disparos grabados en vídeo, sin relación entre sí o con el incidente anterior, en la plazoleta de la calle Tajo, en Las Viudas -allí un joven presume de escopeta recortada, efectúa varios disparos al aire y luego su padre hace lo propio- y en la calle Calandria, en el 29 de Octubre -en este escenario es un varón el que efectúa cinco disparos con una pistola ante dos menores de corta edad-. Otra foto difundida ayer muestra, además, a dos niños posando con la escopeta recortada ante el móvil del mismo autor del vídeo de Las Viudas.

Tanto los autores de los disparos con la escopeta, un joven y su padre, como el que hizo lo propio con una pistola están identificados y «es cuestión de horas o días que sean localizados y detenidos», concluyó el jefe superior, Jorge Zurita, antes de incidir en que las dos armas utilizadas son «ilegales con toda probabilidad».