Una palentina de 91 años rememora en una exposición sus treinta años de creatividad

Exposición de pinturas de Isabel Crespo en la Residencia Doctor Villacián./HENAR SASTRE
Exposición de pinturas de Isabel Crespo en la Residencia Doctor Villacián. / HENAR SASTRE

El Centro Asistencial Doctor Villacián utiliza uno de sus espacios como sala de exposiciones, para mostrar las «historias de vida» de sus residentes

Laura Asegurado Mata
LAURA ASEGURADO MATAVALLADOLID

A sus 91 años, Isabel Crespo (25 de junio de 1927) recuerda con apego cada uno de los cuadros que ha pintado a lo largo de su vida. Hoy, la que es su casa desde los últimos cuatro años, el Centro Asistencial Doctor Villacián, le ha dado la oportunidad de dar a conocer al mundo lo que más le gusta hacer: pintar. En sus paredes cuelgan algunos de sus cuadros, aquellos que sus dos hijas guardan en sus casas y que han cedido al centro para realizar una exposición.

Isabel comenzó a pintar de pequeña con un palo en las carreteras de su pueblo, Villoldo de Campos, en Palencia. «Unas guindas, el paisaje... pintaba todo lo que veía», recuerda esta palentina. Siendo una adolescente comenzó a trabajar en una zapatería de Palencia, donde aprovechaba cada rincón de las estanterías para plasmar sus dibujos. La pintura, cuenta, lo es todo para ella.

En una época en que para las mujeres era difícil abstraerse de sus quehaceres cotidianos en el desempeño de amas de casa, su anhelo de superación le hicieron cumplir un sueño. Con más de 50 años decidió presentarse al examen de ingreso para la Escuela de Artes y Oficios de Valladolid. Lo aprobó –y con nota– y se matriculó. «Yo no había dicho nada a nadie de que me presentaba, y cuando llegué a casa y les conté a mi marido y mis hijas lo que había hecho... no se lo creían», cuenta entre risas Isabel, quien asegura que en los más de cinco años en la escuela aprendió dibujo, óleo, modelado, talla y, lo que más le gusta pintar, acuarela.

La obra que se ha expuesto en la Residencia Doctor Villacián durante el mes de junio se basa, fundamentalmente, en el paisaje y las cosas que le han rodeado desde niña. «Me encanta pintar tejas, porque me recuerdan al pueblo», explica. Algo que se aprecia en el último cuadro que pintó con casi 80 años, 'Tejados de Cigales', donde plasmó las vistas que tenía desde la azotea de su casa, desde donde lo pintó.

Con la idea de centrar el nuevo modelo de atención en la persona, la Junta de Castilla y León quiere que este gire en torno a los deseos de las personas atendidas. «Estamos buscando una historia de vida de cada residente, para que nos puedan contar cosas de lo que han sido y vivido», explica la subdirectora del centro residencial, Begoña Pastor, quien trata de que los centros «no se vean como una institución aislada, sino como algo cercano». De ahí la idea de este espacio común, con el que los residentes se sientan identificados mostrando sus historias de vida.

La próxima exposición, aunque aún sin decidir, podría ser sobre labores y bordados, y estaría prevista para el mes de septiembre.

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