Marcial Ajo, el empleado de Lingotes fallecido, acababa de regresar de sus vacaciones

Marcial Ajo De la Calle, trabajador fallecido en Lingotes Especiales en Valladolid. /El Norte
Marcial Ajo De la Calle, trabajador fallecido en Lingotes Especiales en Valladolid. / El Norte

Los servicios de emergencias trataron de reanimar durante 50 minutos al trabajador, de 36 años, natural de Nava de la Asunción, Segovia

C. B. E. / IRIS SÁNCHEZ SOBRADILLOValladolid

Marcial Ajo de la Calle, de 36 años, solo llevaba seis meses trabajando en la fábrica de componentes de automoción Lingotes Especiales de Valladolid. El joven, que se encontraba en su primer día de trabajo después de regresar de las vacaciones de verano, falleció el lunes por la noche tras sufrir probablemente «un golpe de calor y quedar inconsciente». Un compañero de trabajo que le prestó auxilio hasta que llegaron seis patrullas de la Policía Local y el 112 explica que «trataron de reanimarle durante 50 minutos, pero sin éxito». Aunque la autopsia determinará las causas del fallecimiento, su compañero explica que todo apunta a un golpe de calor debido al estrés térmico de la propia fábrica. «Me dijo que se encontraba indispuesto, mareado, y en ese momento se desplomó y también tuvo convulsiones. Los intentos por reanimarle no logaron salvarle», explica este testigo, que prefiere mantenerse en el anonimato.

El suceso se produjo en torno a las 20:45 horas del lunes. La sala de operaciones del 112 movilizó a la Policía Municipal de Valladolid, a la Policía Nacional y a una Unidad Móvil de Emergencias (UVI). Aunque los sanitarios realizaron maniobras para intentar reanimar al trabajador, que se encontraba en parada caridiorrespiratoria, no pudieron hacer nada por salvar su vida y se certificó su muerte en el lugar de los hechos. Marcial, que era «un trozo de pan», será incinerado hoy a las 16:00 horas en el tanatorio El Salvador.

La muerte de este trabajador ha conmovido al municipio segoviano de Nava de la Asunción, lugar de origen del joven. Poco a poco, la fatal noticia empezó a extenderse por la localidad, aunque el suceso se produjo el lunes por la noche. «Mucha gente todavía no creo que se haya enterado», dice el alcalde navero, Juan José Maroto. Los primeros en sufrir el mazazo fueron los familiares, que aún residen en el municipio segoviano.

En la noche del lunes, un cuñado del fallecido, que trabaja en el Ayuntamiento de Nava de la Asunción, avisó de lo sucedido y se puso en carretera para desplazarse a Valladolid. Allí trabajaba y residía el joven navero. «Se fue del pueblo hace unos tres años», recuerda el regidor, quien le dio clases cuando aún estaba en la etapa escolar.

Se marchó como lo hacen tantos jóvenes que abandonan el medio rural, en busca de un trabajo. Lo encontró en Valladolid, en Lingotes Especiales. Además, apostilla el alcalde, sus padres también «habían vendido la casa del pueblo y se mudaron» a la ciudad del Pisuerga. Tener allí a sus progenitores le ayudó a embarcarse en la aventura de dejar atrás a amigos y parientes. El joven, que no tenía hijos, vivía con su pareja, Oihana.

«Una auténtica pena»

Antes de emprender la marcha a Valladolid, trabajó en algunas tareas dependientes del Ayuntamiento, como por ejemplo en la colocación de las vallas para las fiestas patronales hace cuatro años, hace memoria el responsable municipal. «Siendo tan joven... es una auténtica pena», se lamenta Juan José Maroto pocas horas después de conocer el fallecimiento.

Ese pesar y la conmoción poco a poco va encogiendo muchos corazones en Nava de la Asunción, que recuerda a su vecino. «Aunque llevaba un tiempo desvinculado, solía volver en las fiestas», apunta el regidor. En el municipio, el fallecido deja dos hermanas, que en estas últimas horas se han trasladado también a Valladolid.

Lingotes Especiales no se pronunció sobre los hechos al no encontrarse el responsable de Recursos Humanos de la empresa.

UGT y CCOO denuncian las «duras condiciones»

La Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT (UGT FICA) lamentó ayer la muerte del trabajador de Lingotes Especiales y alertó del «repunte de la siniestralidad laboral en la provincia».

Por su parte, el sindicato CCOO en Castilla y León denunció que las condiciones de trabajo en Lingotes Especiales son «muy arduas» y que «el estrés térmico, producto tanto del calor que existe en dichas instalaciones, como el que lleva haciendo durante el verano, junto con la excesiva carga de trabajo a la que están sometidos, forman un cóctel explosivo para los trabajadores. La suma de todo ello, junto con unas condiciones preventivas muy pobres, puede dar lugar a accidentes como el acontecido durante la tarde de ayer. Puesto que no es normal que una persona con esta edad, que gozaba de buena salud, tenga un ataque al corazón que finalmente ha acabado con su vida», apuntan fuentes de la Secretaría de Salud Laboral de CCOO.

Los accidentes laborales causan la muerte de 19 personas en 2019

Los accidentes laborales en Castilla y León se cobraron 19 vidas entre enero y junio de 2019, uno más que los registrados el año pasado. Una cifra que irá en aumento después de que ayer falleciera un operario de 36 años de la empresa Lingotes Especiales de Valladolid debido a una parada cardiorespiratoria.

Además, los siniestros graves en el primer semestre del año aumentaron un 10,3%, hasta los 107, mientras que los leves subieron un 2 %, hasta los 12.864. Por lo tanto, la Comunidad registró en los seis primeros meses un total de 12.990 accidentes con baja en jornada laboral, lo que supuso 269 más que en el mismo periodo de 2018 y un incremento del 2,1%.

El último informe sobre accidentes laborales de la Junta, consultado por la Agencia Ical, recoge que de los 19 accidentes mortales, nueve correspondieron a lesiones no traumáticas, cinco a accidentes de tráfico, dos a caídas desde altura, un aplastamiento, un atrapamiento y un golpe por un objeto.

Las provincias de Burgos y León suman doce de los 19 fallecidos durante la jornada laboral, con seis en cada caso. Los muertos en accidentes de trabajo aumentaron un 50% en Burgos, al pasar de uno a seis, mientras que en León pasaron de cuatro a seis. También se dispararon en Ávila, al registrar cuatro fallecidos entre enero y junio frente a los cero de 2018.

En el resto de territorios, hubo bajadas después de que en Palencia, Salamanca y Soria no hubiera ningún siniestro fatal. También bajó un 50% en Segovia y un 66,6% en Valladolid, donde solo hubo un muerto. En Zamora, solo se contabilizó uno.

El conjunto de los accidentes laborales creció en cinco provincias como Salamanca, Segovia, Zamora, Burgos y Valladolid. En cambio, bajaron en Palencia, Soria, Ávila y León.