La Molinera inaugura las instalaciones en el antiguo hotel Marqués de la Enseñada

Inauguración del Centro Social ' La Molinera'/Eduardo Margareto / ICAL
Inauguración del Centro Social ' La Molinera' / Eduardo Margareto / ICAL

Las fiestas serán el 'motor' de inicio de las actividades y por el momento se posponen iniciativas como el rocódromo o un horno de pan por cuestiones de seguridad y por la situación legal

El Norte
EL NORTEValladolid

Los integrantes del colectivo La Molinera, que desde finales del mes de julio ocupan el antiguo hotel Marqués de la Ensenada, han inaugurado hoy las instalaciones en las que han venido trabajando desde entonces para su limpieza y acondicionamiento con el fin de «romper el cerramiento» y el «silencio» del edificio tras el abandono por parte de la empresa, y convertirlo en un centro «al servicio de todos» los ciudadanos.

La Feria y Fiestas de la Virgen de San Lorenzo de Valladolid servirán como «motor» para este colectivo, ya que será durante estos días cuando se desarrollarán las primeras actividades en el interior del inmueble. Aunque por el momento no hay iniciativas a largo plazo, sí se aspira a desarrollar actuaciones puntuales de forma inmediata y casi coincidente con el arranque del curso escolar.

Por parte del colectivo, Isabel Rodríguez explicó que con la inauguración de hoy se pretende dar a conocer a la ciudadanía el trabajo realizado y hacer un llamamiento para que cada uno aporte «lo que tenga dentro de su corazón» y sus habilidades. A partir de ahí se prevén actividades culturales, deportivas y también políticas. «Queremos apelar a que la gente que ha estado más al margen de las militancias, el activismo y la política, no lo vean como algo ajeno a una realidad, sino que la praxis es lo que hace todo», explicó.

Aunque hace algo más de un mes, en una jornada de puertas abiertas, se hizo alusión a la intención de desarrollar proyectos como un horno de pan o un rocódromo, estas iniciativas tendrán que esperar. «No es algo que vayamos a hacer por ahora», porque cada avance en el interior es sometido al análisis del colectivo y «si no son viables, no se harán», atendiendo sobre todo a cuestiones relacionadas con la seguridad.

En estos dos meses desde que el colectivo ocupara el edificio, los integrantes de La Molinera hacen un buen balance y estiman que el proyecto «ha evolucionado un montón». Lo que surgió como un movimiento de personas «de cierta afinidad y activistas desde hace años» se ha visto completado con «gente de todas partes y de todas las edades» hasta casi duplicarse en número. De esta forma, son casi una treintena los miembros que componen la asamblea gestora, a lo que hay que sumar los voluntarios que trabajan en las tareas.

Precisamente por motivos de seguridad y por la situación legal del edificio, está previsto que la gestión del inmueble siga «como hasta ahora», con la intención de «abrir y cerrar las puertas las veces que haga falta» para así poner «un punto y final al cerramiento y al silencio, y abrirlo ya de ya».

En el acto inaugural de este viernes se ha proyectado un vídeo con imágenes del colectivo trabajando en las tareas de limpieza y desinfección, así como de la gestión interna que se está llevando a cabo con la celebración de las asambleas. Posteriormente, los asistentes han elaborado una cadena humana alrededor del edificio, y en los próximos días tendrán lugar las primeras actividades, entre las que están una gymkana juvenil, torneo de mus, chinchón y ajedrez, un rally fotográfico, un taller de iniciación al teatro de sombras, un cuentacuentos, un taller de caligrafía o, el sábado 8, el IV Descenso del Pisuerga.

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