«Hace dos meses hemos devuelto 9.000 euros»

Juan Zurro, jefe de Servicios Generales de la Policía Municipal de Valladolid. /Henar Sastre
Juan Zurro, jefe de Servicios Generales de la Policía Municipal de Valladolid. / Henar Sastre

Juan Zurro asegura que la Oficina de Objetos Hallados es uno de los servicios más valorados por los vallisoletanos

B. M. C.Valladolid

En la web del Ayuntamiento se publica periódicamente una relación de los objetos más valiosos y el dinero en efectivo que van llegando al Depósito de Objetos Hallados de Valladolid y que después de «un mes o mes y medio» nadie ha reclamado.

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«A partir de la fecha de publicación, el legítimo propietario cuenta con dos años para recogerlo», explica Juan Zurro, jefe de Servicios Generales de la Policía Municipal. «Transcurrido ese plazo, 730 días, la persona que encontró y entregó el dinero puede recuperar la cantidad íntegra, porque el consistorio vallisoletano no quita un tanto por ciento –algo que sí ocurre en otras ciudades– por su custodia», destaca Zurro, que recuerda cómo hace apenas un par de meses «hemos devuelto 9.000 euros a la persona que los había entregado dos años antes».

«Esta oficina demuestra que sigue habiendo gente honrada. Aquí llegan desde carteras con unos pocos euros hasta portátiles prácticamente nuevos», apunta el funcionario, que asegura estar al frente de «uno de los servicios más valorados por los ciudadanos» de la ciudad.

Alianzas de hombre, pulseras y relojes esperan a sus dueños
Una de las alianzas de la oficina. / Henar Sastre

Las alianzas, «quizá por el alto valor sentimental que tienen», son las joyas que más se devuelven en Valladolid, explican en la Oficina de Objetos Hallados. Llama además la atención que muchos de los anillos matrimoniales que permanecen en el depósito cuidadosamente guardados en bolsas de plástico con una exhaustiva descripción de cómo han sido encontrados pertenecen a hombres.

Relojes, broches, pendientes, pulseras, cadenas y colgantes de oro y plata completan el catálogo de alhajas, unas piezas que serían fácilmente identificables por sus dueños si acudieran a la oficina de la Victoria, pero que a los agentes les resulta muy complicado devolver. Los datos los dicen todo: de las 44 joyas entregadas el año pasado ninguna ha sido reclamada.