Las 116.000 horas extras que se hacen en Valladolid a la semana equivalen a casi 3.000 empleos

Una joven ficha con su huella digital para entrar en su centro de trabajo. /R. Gómez
Una joven ficha con su huella digital para entrar en su centro de trabajo. / R. Gómez

La ley permite un máximo de 80 por trabajador al año y las prohíbe para los contratados a tiempo parcial

Ángel Blanco Escalona
ÁNGEL BLANCO ESCALONAValladolid

A la espera de que pase un tiempo desde la implantación del registro de jornada –arrancó el 21 de mayo– para comprobar su influencia en la realización de horas extraordinarias, lo que es innegable es que el sistema tiene terreno para producir efectos. No en vano, los ocupados vallisoletanos hicieron en el segundo trimestre de 2019 un total de 116.000 horas extras a la semana, lo que se traduce en dos horas de prolongación de jornada de media por cada trabajador.

Del dato facilitado por el Instituto Nacional de Estadística también puede extraerse la interpretación de que si desapareciesen todas las horas extras, el mercado de trabajo podría asistir a la creación de unos tres mil empleos a jornada completa. La práctica de alargar el tiempo de trabajo es habitual y sistemática y en el caso del segundo trimestre de los once últimos años, las gráficas muestran que el número total a la semana ha fluctuado entre las 152.800 del año pasado, el récord, y las 94.700 de 2017.

Sobre la realización de horas extras, la ley solo dice que el número máximo es de 80 por trabajador al año, si bien no computan las compensadas por tiempo de descanso (no con retribución) dentro de los cuatro meses siguientes a su realización. Los trabajadores a tiempo parcial no pueden realizar horas extras, aunque sí pueden pactar 'horas complementarias'.

Una mayoría, sin remunerar

Los vallisoletanos alargan su tiempo de trabajo bastante más que la generalidad de españoles. Si se cruzan los registros estadísticos de horas extras con los de ocupados en cada momento, el resultado es que la media hora semanal que le 'toca' a cada trabajador de Valladolid, es decir, dos horas al mes, superan las 1,2 horas de media nacional.

Por otro lado las horas extraordinarias son legales (con el tope citado) siempre que se paguen o compensen con descansos. Algunas, como es bien sabido y denunciado una y otra vez por los sindicatos, se realizan sin ningún tipo de recompensa. Sin datos aún de este año, en 2018 los vallisoletanos hicieron cada semana 81.400 horas extras pagadas y 102.600 sin remunerar. Mientras las primeras se duplicaron, las segundas se multiplicaron por tres.