Los tardígrados, osos de agua condenados en la Luna

Tardígrado con el símbolo de Superman en el pecho. /Mikel Casal
Tardígrado con el símbolo de Superman en el pecho. / Mikel Casal

Los tardígrados podrían en el satélite terrestre podrían resucitar si volvieran a la Tierra

Javier Bragado
JAVIER BRAGADOMadrid

«Accidente de una sonda israelí en el Mar de la Serenidad».

«Criaturas microscópicas en hibernación en la Luna».

«Resurrección en la Tierra».

Parece una trama de ciencia ficción pero es una historia científica que ha redescubierto al tardígrado, un animal candidato a ser el rey de la supervivencia en el Sistema Solar si alguien puede rescatarle.

El punto de partida ocurrió en abril, cuando la sonda espacial Beresheet sufrió un accidente en la Luna. El percance abrió un contenedor que transportaba tardígrados en hibernación y desde ahí se dispararon las preguntas que rápidamente fueron contestadas por los científicos. ¿Podrían despertar estas criaturas conocidas como 'los osos del agua' en el satélite terrestre? A priori, es complicado; pero abrían una puerta a los curiosos: podrían resucitar si regresaran.

Tardigrada. AFP

La primera parte del planteamiento es su gran capacidad de resistencia. Si no se quemaron en una explosión con el accidente, entraron en contacto con el pegamento y tóxicos de su recinto o encontraron malas condiciones en el lugar del impacto, teóricamente pueden sobrevivir a la poca presión de la superficie lunar y a las extremas temperaturas, según los expertos. Estas criaturas de menos de un milímetro de largo pueden seguir con vida cuando las temperaturas alcanzan los 150 °C o si el termómetro se congela con el cero absoluto.

El secreto de la trama de ciencia ficción es la supercapacidad de estos invertebrados. «Cuando se secan, retraen la cabeza y sus ocho patas, se arrugan formando una pequeña bola y entran en un profundo estado de animación suspendida que se parece mucho a la muerte. Expulsan casi toda el agua de su cuerpo y su metabolismo se ralentiza al 0,01% de la tasa normal», explica en un reportaje con expertos la cadena BBC sobre el modo de hibernación de estos animales.

El espacio exterior tampoco es un problema. En 2007, se experimentó con osos de agua en la sonda espacial Foton M3 de Rusia y la Agencia Espacial Europea y se comprobó que sobrevivieron. Incluso se apunta que podrían hallarse seres similares en Marte. «Creemos que las posibilidades de supervivencia para los tardígrados (en la Luna)... son extremadamente altas», sostiene públicamente Nova Spivack, fundador de la Fundación Arch Mission. Confirmada la supervivencia. Un punto para la ciencia ficción.

El freno de la realidad aparece a la hora de extenderse por la Luna. «Para que se activen, crezcan, coman y se reproduzcan, necesitan agua, aire y comida», explicó William Miller, un experto en tardígrados de la universidad Baker, a la agencia AFP. No hay posibilidad de colonizar. Un punto menos para la ciencia ficción.

Así que con osos de agua en modo Schrödinger (no se sabe si están vivos o muertos, la última cuestión es la que abre los ojos a científicos y curiosos. «Se sabe que los tardígrados son capaces de sobrevivir al vacío del espacio, y se les ha traído de vuelta a la vida incluso 10 años después», explica en su cuenta de Twitter el divulgador científico Álex Riveiro. «Sus procesos metabólicos se detienen, y el agua de sus células cambia por una proteína que en cierto modo las cristaliza. Y así pueden aguantar mucho tiempo. Así que, si en algún momento futuro se pudiese rescatar esos tardígrados, podríamos ver si son capaces de sobrevivir», apunta el argentino. ¿Resurrección de los seres multicelulares? Sí. Gran tanto para la ciencia ficción.

Última fase del desafío: reanimación interespacial de los tardígrados. El problema es humano, como casi siempre con la ciencia ficción. No hay servicio de rescate para los accidentados invertebrados. No se ha planteado ninguna misión tripulada hasta 2024 (Artemisa NASA) y el lugar del alunizaje seleccionado será lejos del lugar del impacto. El Mar de la Serenidad no es la Tierra, donde podrían vivir incluso hasta después de la muerte del Sol, según una investigación sobre la resistencia extrema de los tardígrados firmado por David Sloan, Rafael Alves Batista y Abraham Loeb. Preguntado por la AFP, Rafael Alves Batista, físico de la universidad de Sao Paulo, sentencia sin esperanza: «Es poco probable que sean rescatados a tiempo, así que supongo que, incluso si sobrevivieron, están condenados». La ciencia pierde un experimento pero la literatura gana un potencial gran título: 'Los osos de agua condenados en la Luna'.

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