Rioseco traslada la Virgen de la Cruz para que presida la popular rodillada

Traslado de la Virgen. /M. G. M.
Traslado de la Virgen. / M. G. M.

Rezos y cánticos acompañaron a la imagen

Miguel García Marbán
MIGUEL GARCÍA MARBÁNMedina de Rioseco

Medina de Rioseco ha celebrado este viernes el Rosario del Dolor, con el que trasladó, desde el Museo de Semana Santa hasta el arco Ajújar, la Virgen de la Cruz, una imagen de vestir ante la que muchos de los pasos de las procesiones del Jueves y el Viernes tendrán que llevar a cabo la popular rodillada, uno de los momentos singulares de la Semana Santa de la Ciudad de los Almirantes en el que parte de los cofrades que portan los conjuntos procesionales realizan una pequeña genuflexión ante la Virgen.

A media tarde, partía el paso con la Virgen de la Cruz, portado por mujeres. La procesión, seguida por números vecinos, discurrió entre rezos y cánticos por la calle Mayor hasta la de Santa María, en la que se dirigió hacia el arco Ajújar, pasando por delante de las iglesias de Santa María y de Santiago. La procesión contó con la presencia del alcalde, David Esteban y del presidente de la Junta de Semana Santa, Julio de las Heras.

Este Rosario del Dolor se inició hace dos años para dar solemnidad al traslado de la Virgen de la Cruz, que el Centro de Iniciativas Ajújar llevaba haciendo desde mediados de la década de los años 60 del siglo pasado en una costumbre en la que entonces se trasladaba la imagen desde el convento de Santa Clara, donde se hallaba todo el año bajo el cuidado de las clarisas, que la preparaban con todo el cariño ante de cederla para llevar al arco Ajújar, donde, durante años, recibió los atentos y cariñosos cuidados de la veterana vecina Pilar Legido. En el año 2000 la imagen pasó a formar parte de la colección del Museo de Semana Santa, desde donde se trasladó, hasta que en el año 2017 la Junta de Semana Santa inició el Rosario del Dolor, que el pasado año fue suspendido por el agua.