Las termas de Confloenta revelan los secretos romanos de Duratón

El director de la excavación arqueológica muestra los restos de edificios públicos urbanos./El Norte
El director de la excavación arqueológica muestra los restos de edificios públicos urbanos. / El Norte

La Diputación de Segovia destina 65.000 euros a la investigación para potenciar el conocimiento de la única ciudad romana de la provincia que puede ser explorada al completo

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El equipo de investigadores de la ciudad romana de Confloenta, que se localiza en la cercanía de la localidad segoviana de Duratón, han logrado documentar hasta seis estancias de las termas que se ubican en la zona sur de ese espacio. Unos trabajos liderados por el director del Museo Provincial, Santiago Martínez, y el profesor de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), Manuel Retuerce. Se trata de la única ciudad romana de la provincia potencialmente explorable al completo, ya que no fue ocupada con posterioridad. Este enclave sigue desvelando sus misterios y se consolida como una especie de guía para conocer la evolución y el desarrollo urbanístico que tuvo lugar entre el siglo I antes de Cristo y el VII después de Cristo.

Las excavaciones se remontan al reinado de Carlos IV

Confloenta fue una fundación romana de comienzos del siglo I antes de Cristo, nacida tras la conquista de este extremo occidental de la Celtiberia por el cónsul Tito Didio, magistrado romano que entre los años 95 y 94 reorganizó el espacio concentrando la población del alto valle del Duratón, antes capitalizado por la ciudad celtibérica de Sepúlveda, en este nuevo núcleo urbano. El enclave alcanzó el estatuto de municipio de derecho latino en época Flavia (último tercio del siglo I antes de Cristo), y su efervescencia como ciudad, de acuerdo con los datos arqueológicos, se establece entre la época Flavia y los emperadores Antoninos, en el siglo II después de Cristo. Desde el siglo V después de Cristo, la ciudad acogió una importante población visigoda y desde el VIII, Confloenta es ya un lugar abandonado. Las primeras excavaciones se verificaron en 1795, promovidas por el duque de Alcudia, Manuel Godoy, el todopoderoso ministro, que empujó a Carlos IV a que encomendara al arquitecto real la excavación de un gran edificio termal en el centro de la ciudad. Dos clérigos locales dieron el aviso al encontrar importantes vestigios romanos en el lugar. En 1942 y 1949, Antonio Molinero Pérez, comisario provincial de Excavaciones Arqueológicas, reanudó la tarea, aunque su trabajo se centró en la investigación de la necrópolis visigoda situada junto a la iglesia románica de la Asunción. Entre 2001 y 2002, un proyecto dirigido ya por Santiago Martínez Caballero, del Museo de Segovia, Julio Mangas (Universidad Complutense de Madrid) y Almudena Orejas (CSIC) permitió valorar, a través de la realización de sondeos de comprobación estratigráfica y la microprospección del yacimiento, la extensa ocupación romana del sitio. En 2016, se realizaron nuevos sondeos arqueológicos, centrados en la exploración del ‘Forum pecuarium’.

El presidente de la Diputación de Segovia, Francisco Vázquez, señaló este martes que se ha redactado un plan de actuación general que establece las directrices para las futuras actuaciones de investigación, conservación y difusión de la ciudad romana de Confloenta. Un plan que ha de ser consensuado con la Junta de Castilla y León para su puesta en marcha a partir de este año y que trata de concretar una estrategia general de actuación que defina tanto las pautas generales para la protección y conservación de los restos arqueológicos, como la ordenación de los componentes que permitan las futuras visitas públicas del sitio, las diferentes actividades para la divulgación y difusión del yacimiento y sus intervenciones o, por supuesto, las áreas potenciales de investigación arqueológica, que se centrarán preferentemente en los accesos de la ciudad, el barrio sur, las termas meridionales y las centrales, el foro municipal y el foro pecuario o mercado de ganado.

Ya se ha comenzado a avanzar durante las excavaciones realizadas en el verano pasado, que cesaron en el mes de septiembre. Santiago Martínez Caballero señaló que, una vez analizadas las investigaciones, se puede asegurar la existencia de unas grandes termas públicas, a las que se ha denominado termas del sur para diferenciarlas de un primer conjunto termal ubicado en el centro de la ciudad, que ya fue explorado en las actuaciones anteriores de 1795, 1949 y 2001.

Los trabajos de 2017 han permitido documentar y sacar a la luz cerca de 450 metros cuadrados del edificio, cuya extensión se calcula entre 2.000 y 3.000 metros cuadrados. La parte intervenida corresponde con la zona de la fachada del edificio abierta a la calle principal (Kardo XII) y a la rampa de acceso meridional, explorada en un pequeño tramo también, así como a las primeras estancias de recepción y baños del edificio. En total, se ha logrado documentar un gran corredor de distribución desde la zona de recepción, y hasta seis estancias de grandes dimensiones, dedicadas a baños. En ellas se han observado desde la conservación de una gran cloaca para la evacuación de aguas del edificio, hasta restos de un mosaico policromo, pasando por los revestimientos impermeables del suelo y las paredes de un alveus o piscina.

Técnicas romanas

Además, las excavaciones acometidas han permitido reconocer un amplio elenco de técnicas constructivas romanas, que hablan de la completa absorción de las pautas constructivas imperiales como grandes muros en sillares, mampostería, técnicas mixtas, estructuras de ladrillo, bóvedas o canalizaciones de desagüe, así como los elementos técnicos propios de las termas, como las cámaras de circulación de aire.

Tal y como avanzó el presidente de la institución provincial, la exploración completa de este edificio continuará durante sucesivas campañas con el objetivo de completar la investigación y de apoyar los trabajos de musealización del yacimiento, ya que entre las principales intenciones de la institución provincial está la de convertir este enclave arqueológico en motor socioeconómico y cultural de la zona.

Confloenta está situada dentro de Los Mercados de Duratón, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Zona Arqueológica en abril de 1994, y la institución provincial quiere potenciar su conocimiento por parte de segovianos y foráneos, poniendo así en valor una vez más la innumerable riqueza patrimonial de la provincia.

En 2016, la institución provincial financiaba, junto a la Junta de Castilla y León, un primer estudio en la zona del foro pecuario para conocer cómo estaba estructurado ese edificio y meses después, en agosto de 2017, el presidente de la Diputación y el director del Museo Provincial presentaban un proyecto que, durante los próximos años, tratará de poner en valor y dar a conocer los vestigios de un territorio en el que han confluido la ciudad romana, las tumbas visigodas y la iglesia románica de Duratón.

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