La tercera subida seguida del desempleo deja 6.744 parados en la provincia de Segovia

Camareros trabajan en un bar de la capital segoviana. /A. de Torre
Camareros trabajan en un bar de la capital segoviana. / A. de Torre

Un centenar de municipios han reducido en un año su lista de desempleados

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

Que haya una reducción del paro no es sinónimo de que se cree empleo. No hay que llevarse a engaños, porque muchos municipios de la provincia donde la lista de personas demandantes de trabajo ha disminuido están estigmatizados por la despoblación. Es decir, pierden residentes y pierden potenciales trabajadores. Esta relación directa es más notoria en las pequeñas localidades que tanto abundan en la cada vez más dispersa geografía segoviana. Así que el brote verde de la caída del paro es eso, un simple brote que no acaba de arraigar y germinar en un terreno de momento poco fértil para el crecimiento económico y la creación de empleo.

Casi un centenar municipios (99 concretamente) pueden presumir de haber logrado que su bolsa de parados haya menguado en los últimos doce meses, según se extrae de las estadísticas del Servicio de Empleo Público Estatal (Sepe). Es lo mismo que decir que el 47% de los 209 términos que configuran el mapa geopolítico de la provincia poseen ahora menos residentes en situación de desempleo que hace un año. La cruz de esta moneda son las 57 localidades en las que creció el paro entre los meses de septiembre del curso pasado y de este ejercicio que enfila ya su recta final.

El primero de los grupos, el de los que han visto bajar su cifra de parados, muchos pequeños pueblos; pero también algunas poblaciones destacadas en cuanto a sus padrones. Por ejemplo, Palazuelos de Eresma, con catorce desocupados menos que doce meses atrás (de 249 a 235). Esta localidad es paradigmática del crecimiento demográfico experimentado por varios núcleos del alfoz de la capital segoviana.

El patrón del alfoz

Al enfocar el retrovisor diez años atrás, se sonsaca otra conclusión: a más habitantes, más parados. En 2008, Palazuelos tenía 73 vecinos inscritos en las oficinas públicas de empleo en busca de un contrato. Es decir, en un decenio casi ha cuadruplicado su población parada.

San Cristóbal de Segovia, Torrecaballeros, Espirdo, Trescasas u Hontanares de Eresma se miran en el mismo espejo que sus vecinos de Palazuelos de Eresma. El efecto es el mismo. La explosión demográfica de los últimos diez años ha traído consigo, en mayor o menor medida, un aumento en la cantidad de residentes apuntados a las listas del paro; sin embargo, entre 2017 y 2018 están en el grupo de los 99 municipios elegidos en el que el paro registró bajadas. El primero de los citados, por ejemplo, en los últimos doce meses ha pasado de contabilizar 178 desocupados a 130, pero un decenio atrás tenía 48.

En este análisis no hay una excepción, sino dos que confirman la regla. Tres, si apuran. En 2008, Valverde del Majano tenía 290 personas en situación de desempleo, y el pasado mes de septiembre contabilizó 37, diez menos que un año atrás. Otra salvedad la protagoniza El Real Sitio de San Ildefonso, que ahora registra 223 parados, que son 52 menos que en septiembre de 2017 y 104 menos que en 2008. El mercado laboral de La Lastrilla, por su parte, apenas ha padecido vaivenes, si se atiende a los datos del Servicio de Empleo Público Estatal. Esta localidad tenía diez años atrás 176 parados, y el curso pasado y en el presente ejercicio contabiliza 173 vecinos inscritos en la búsqueda de un puesto de trabajo.

Los últimos datos del paro conocidos ayer han sido calificados por la Federación Empresarial Segoviana (Fes) como «preocupantes». En octubre se apuntaron a las oficinas de empleo 137 ciudadanos, lo que representa un incremento del 2,07% con respecto al mes anterior y que supone a su vez llegar a los 6.744 segovianos parados. La patronal provincial tilda de «noticia negativa» que octubre sea el tercer mes consecutivo en el que sube el paro en Segovia. En los motivos que justifiquen este comportamiento del escenario laboral, la organización cita «un cierto factor estacional por el fin de las contrataciones estivales».

La Fes pide «estabilidad»

El presidente de la Fes, Andrés Ortega, Andrés Ortega, también vinculó la subida de la cifra de parados a los incrementos registrados en el sector servicios y la agricultura. La solución pasaría por generar «estabilidad», que es lo que necesitan los empresarios para invertir en «nuevas empresas e industrias que ayuden a dinamizar el tejido empresarial de la provincia», así como a crear nuevos puestos de trabajo y consolidar los existentes. La Fes insiste en que «la mejora del mercado laboral precisa de un marco político y económico libre de incertidumbres que lleven a posponer las decisiones de inversión».

Por su parte, el secretario provincial de Comisiones Obreras (CC OO), Álex Blázquez, manifestó que «no sorprende» el aumento del desempleo en Segovia, una provincia donde prevalece el sector servicios, al finalizar los contratos temporales del verano. En su opinión, «en Segovia es necesario diversificar la actividad» porque «el sector servicios y la industria tienen que ser compatibles», aparte de que también sea preciso proteger a la hostelería como motor económico de la provincia. Blázquez subrayó que la consecuencia de no haber diversificado aún la actividad económica es que de los 70.000 contratos de trabajo firmados el año pasado solo 3.000 fueron indefinidos. A su vez, pidió políticas de empleo que favorezcan a los colectivos más desfavorecidos y reclamó la necesidad de replantearse la situación: «O intentamos eliminar la precariedad o tendremos un grave problema».

Manuel Sanz, secretario provincial de Unión General de Trabajadores (UGT) abundó en esta tesis al señalar que el aumento del desempleo «no es un dato coyuntural». Recalcó al respecto que, en la provincia, en los momentos álgidos de actividad «ya se estaba destruyendo empleo». Asimismo puso de relieve la «gran precariedad laboral» existente porque «los contratos a tiempo parcial y temporales priman ahora». Mientras tanto, la Encuesta de Población Activa (EPA) demuestra que los jóvenes segovianos se van a buscar trabajo a otras provincias y otros países, pues «para poner en marcha un proyecto de vida es necesario un empleo estable».

Sanz consideró imprescindible una mayor diversificación de la economía en la provincia y puso el acento en la necesidad de «exigir a la Junta de Castilla y León», como responsable de la reindustrialización, que dote el Plan Industrial de Castilla y León porque «no contempla ni un sólo céntimo para Segovia».

En cuanto a las afiliaciones a la Seguridad Social, Segovia ha liderado el aumento experimentado el pasado octubre en la comunidad. Así, en un mes ha habido 1.604 altas, lo que eleva el número de cotizantes a 63.740, que son 703 más que los que había un año atrás (1,1% de alza).

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