Defensa cree que el Estado no supo atajar las 'fake news' del 'procés'

Aspecto de uno de los coches de la Guardia Civil que realizaban un registro con motivo del 1-O en la sede de la consellería de Economía de la Generalitat. /Quique García (Efe)
Aspecto de uno de los coches de la Guardia Civil que realizaban un registro con motivo del 1-O en la sede de la consellería de Economía de la Generalitat. / Quique García (Efe)

Un informe del Ceseden afirma que el Gobierno de Rajoy se centró en la diplomacia tradicional, soslayando mecanismos más modernos

Melchor Sáiz-Pardo
MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

El Ministerio de Defensa hace autocrítica y admite sin ambages que el Estado no supo ni ver ni reaccionar a tiempo ante la ofensiva de desinformación puesta en marcha durante el 'procés' independentista catalán de otoño de 2017 y promovida tanto por los propios secesionistas -como apunta el departamento que dirige Margarita Robles- por agentes «exteriores», interesados en la desestabilización de España.

La dura crítica -poco habitual en los estamentos militares y menos ante una cuestión tan sensible como el independentismo catalán- viene de la élite académica de las fuerzas armadas, del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (Ceseden). En un informe encargado por este organismo a cinco reputados expertos (diplomáticos, embajadores, catedráticos y altos mandos militares), los analistas concluyen que el Gobierno de Mariano Rajoy reaccionó tarde a la campaña de 'fake news' a cuenta de la intentona secesionista. Y ello a pesar -explica el documento fechado este mes de julio- de que la Estrategia de Seguridad Nacional ya desde 2017 identificaba «la desinformación y las interferencias en procesos electorales» como el «desafío mayor» tanto para la Administración como para los ciudadanos.

«La reacción institucional ante este nuevo tipo de amenaza no fue inmediata. La dimensión externa de la crisis catalana no trajo consigo la creación de mecanismos específicos contra la desinformación procedente del exterior», afirma sin tapujos el documento del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional, confirmando que también gobiernos extranjeros estuvieron involucrados en esa ofensiva de distribución de noticias falsas para afectar la imagen de España durante el 'procés'.

Defensa, en ese informe titulado 'Geopolítica y comunicación. La batalla por el relato', lamenta que el Ejecutivo se limitó a «afrontar» aquella oleada de desinformación a cuenta de la crisis catalana con viejos mecanismos «ya existentes» y solo «reorientados hacia este nuevo fenómeno». Según los analistas del Ceseden, la «acción exterior se centró en el ámbito diplomático». El aparato exterior de España se dedicó a desmentir en las cancillerías las falsas acusaciones. Una técnica de tiempos pretéritos que, reconoce el documento, sin embargo, y a pesar de todo, tuvo un «claro éxito», pues «el independentismo no logró el reconocimiento de ningún estado».

 «Reputación» y Cataluña

El análisis del Ministerio de Defensa no es del todo pesimista. Tras reconocer que la administración española no estuvo a la altura en los días previos y posteriores al famoso 1-O, el Cedesen afirma que, ahora sí, España estaría preparada para hacer frente a una campaña de mentiras como la del 'procés'. El informe asegura que España está lista desde marzo de este año para dar una «respuesta institucional» a un ataque de desinformación tras la creación de una comisión de interministerial contra este tipo de fenómenos bajo la coordinación de la Secretaría de Estado de Comunicación.

Defensa sostiene que este organismo (en el que participan también Presidencia del Gobierno, Seguridad Nacional, CNI, Interior o Exteriores, entre otros departamentos) ya tiene preparado un «plan de acción contra la desinformación», que ya se ha estrenado poniendo «especial énfasis en el elemento reputacional vinculado a la crisis en Cataluña» o blindado a ciberataques los procesos electorales de la pasada primavera.