Una «banda de mariachis» y el 'no' que debió ser abstención

La presidenta del Congreso, Meritxell Batet, dialoga con el diputado de ERC Gabriel Rufián./Virginia Carrasco
La presidenta del Congreso, Meritxell Batet, dialoga con el diputado de ERC Gabriel Rufián. / Virginia Carrasco

Irene Montero votó en contra de Sánchez porque lo hizo vía telemática antes de que Podemos cambiara de opinión

Miguel Ángel Alfonso
MIGUEL ÁNGEL ALFONSOMadrid

Entre el 'no' y la abstención de Unidas Podemos amaneció este martes para el candidato Pedro Sánchez, que ya daba por hecho que de seguiría llevando -48 horas más al menos- la coletilla de «en funciones». El único 'sí' seguro con el que podía contar era con el del diputado del PRC, José María Mazón, que además celebraba su cumpleaños en tan señalado día. Pablo Iglesias no estaba para regalos, aunque optó por ordenar a sus diputados que se abtuvieran, y así dejar una vía libre para cerrar un acuerdo antes de la segunda votación de mañana.

Pero hubo una diputada que se declaró en rebeldía involuntaria, Irene Montero. La portavoz de la formación morada 'rompió' la disciplina de voto de Podemos para votar 'no' a Sánchez. Un 'no' es 'no' de nueve de la mañana que a mediodía debería haberse convertido en una abstención. El problema para Montero, que se encuentra en avanzado estado de gestación y por eso no pudo acudir al hemiciclo, es que votó telemáticamente a primera hora, como exige el reglamento, antes del que a la dirección de su grupo cambiara de criterio.

También fue algo azaroso el momento en que más cerca estuvo Sánchez de ser presidente ayer. El llamamiento a votación se hizo por orden alfabético a partir de la diputada socialista Marisol Sánchez, cuyo nombre fue elegido por sorteo. Desde que ella pronunciará «¡Sí!», las opciones del presidente en funciones no hicieron más que desinflarse.

-«Abascal Conde, Santiago».

-«¡No!».

-«Casado Blanco, Pablo».

-«¡No!».

-«Iglesias Turrión, Pablo».

-«¡Abstención!».

-«Rivera Díaz, Albert»

-«¡No!».

Y eso que por la mañana, el candidato a la investidura había encontrado con un panorama más amable en el Congreso. Con una retórica sosegada, Garbriel Rufián (ERC) reconoció que ambas formaciones están «condenadas a entenderse», o lo que eso significa en lenguaje político: condenadas a abstenerse. «Le agradezco el tono», recibió por respuesta. Consciente de que este debate se estudiará en los libros de historia en los colegios del futuro, Rufián apostó por la solución rápida, la de la investidura y pasar página. «No quiero dejarle más discursos en la hemeroteca para nuestros hijos», afirmó.

«Por nosotros no será»

Demasiado azúcar había en el ambiente como para que ninguno de los dos estropeara el momento. «¿Por qué es mejor que el PP se abstenga a que Iglesias sea ministro?», desafió el diputado de Esquerra, antes de llamar «trillizos» a Pablo Casado (PP), Albert Rivera (Cs) y Santiago Abascal (Vox). «Por nosotros no será», dijo a modo despedida, al estilo barra de bar. Rufián tuvo el honor de ser el receptor de las primeras llamadas de atención de Meritxell Batet en su carreca como de la presidenta del Congreso. Se estrenó en el ámbito disciplinario rogándole que no se pasara de tiempo. Al final acabaría votando 'no' a Sánchez.

La diputada de ERC Montserrat Bassa (en el centro), hermana de la dirigente independentista encarcelada Dolors Bassa.
La diputada de ERC Montserrat Bassa (en el centro), hermana de la dirigente independentista encarcelada Dolors Bassa. / Virginia Carrasco

Rufián también señaló durante su discurso a su compañera de partido, la diputada Montserrat Bassa, hermana de Dolors Bassa, una de las líderes secesionistas juzgadas por el Tribunal Supremo, y para la que la Abogacía del Estado pide 11 años.

Rufián también acercó la mano de la multilateralidad pidiendo «un encuentro cada mes en Pedralbes y en Madrid. En Pedralbes por primera vez el Gobierno español y el catalán reconocieron que existe un conflicto», porque «Alfonso Guerra ya suena añejo».

«Alfonso Guerra ya suena añejo» Gabriel rufián, diputado de erc

Rufián recordó la historia de Manuel Vital, conductor de autobuses públicos de Barcelona, que en el año 1976 secuestró un bus de la línea 47 para exigir que la empresa de transporte diera servicio al deprimido barrio barcelonés de Torre Baró. Según el diputado, «entonces a él no le paso nada, pero Vital estaría hoy frente a la Audiencia Nacional. ¿Qué nos ha pasado?».

A setas o a Rólex

Si faltaba una chispa de humor esta llegó de la mano del diputado del PNV, Aitor Esteban, que inició su intervención con un chiste: «Seguramente no es el mejor que hayan oído, o quién sabe, puede describir lo que está pasando. Son dos amigos que van al monte y uno llama la atención a otro. '¡Mira lo que he recogido, un Rólex!', y el otro le responde '¡Pero qué estamos, a setas o a Rolex!'. Pues eso es lo que pasa en esta investidura, hay que saber a lo que estamos».

El diputado del PNV, Aitor Esteban, durante su intervención en el debate de investidura.
El diputado del PNV, Aitor Esteban, durante su intervención en el debate de investidura. / Virginia Carrasco

Esteban pertenece a la mayoría de ciudadanos «que esperaban tener Gobierno en junio», y en cambio andan trabajando todavía a finales de julio. «Porque sobra el tacticismo el debate», explicó. Así que dos de cal, una para Sánchez y otra para el líder de Ciudadanos, Albert Rivera. «Cuando le miro, señor Rivera, también le imagino en una banda a usted, pero de mariachis, dando siempre la nota desde la tribuna y la serenata desde el escaño», añadió el vasco, que no se abstuvo de hacer la broma, pero si de apoyar al presidente en funciones.

Sánchez se lo agradeció apelando a la «nueva política», que en su opinión es «hacer nuevas cosas».

Mientras todo esto ocurría dentro del hemiciclo, la atención de la prensa se situaba sobre la vicepresidenta en funciones, Carmen Calvo, que daba unas declaraciones en el patio del Congreso. Calvo explicaba, sin ambajes, que la intervención de este lunes de Pablo Iglesias no sólo les «sorprendió», sino que «ha colocado en una posición más complicada la negociación».

«En vez de seducir, culpabilizan»

Y en medio de la armonia, los piropos y la buena sintonía, subió a la tribuna Laura Borràs, de Junts per Catalunya, formación que votará 'no' a la investidura. Entonces sí se habló de Cataluña. «Cuando se dejan escaños vacíos, como los cuatro de esta Cámara (Josep Rull, Jordi Turull, Jordi Sànchez y Oriol Junqueras), ocurre que la unidad de España deja de ser un proyecto legítimo en el momento en que para defenderlo se ponen en juego los derechos humanos», explicó la diputada. «En vez de seducir, culpabilizan. Democracia 'made in Spain'».

Cabe recordar que, pese a sus 7 escaños, JxCat no cuenta con grupo propio en el Congreso. Comparte el Grupo Mixto junto a EH Bildu (4 escaños), Navarra Suma (2), Coalición Canaria (2), Partido Regionalista de Cantabria (1) y Compromís (1).

Borràs no estaba de humor para atreverse con un chiste, en cambio recitó un poema.

80 días para dar la vuelta a la investidura

«Sí, somos independentistas en un mundo de interdepedencia», inició su turno Mertxe Aizpurua (EH Bildu). «En el Estado español no habrá democracia plena sin plurinacionalidad». «Los problemas nacionales deben resolverse con diálogo, negociación y, por supuesto, con democracia», añadió.

Joan Baldoví, de Compromís, citó a Julio Verne y a su obra 'La Vuelta al Mundo en 80 días'. Libro que comparó con la situación política en España, que salió perdiendo frente al caballero y aventurero británico Phileas Fogg: «80 días para dar la vuelta al mundo alcanzan de sobra, pero aquí en Madrid no han servido para nada, ante el estupor de la inmensa mayoría de ciudadanos. Y ahora intentamos aprobar el examen a última hora».

A continuación intervino el diputado del Partido Regionalista de Cantabria, José María Mazón, que celebra su cumpleaños este martes. «Gracias por el regalo», le espeta a Sánchez, en referencia a los acuerdos firmados entre su formación y el PSOE. Él será el único parlamentario que de el sí a Sánchez en esta votación (sin contar con los socialistas).

La portavoz del PSOE en el Congreso, Adriana Lastra, durante la última intervención del debate de investidura.
La portavoz del PSOE en el Congreso, Adriana Lastra, durante la última intervención del debate de investidura. / Virginia Carrasco

Antes de que los diputados empezaran a votar, la portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, Adriana Lastra, protagonizó la última intervención de la mañana, con puya a Unidas Podemos. Lo hizo al saludar a la candidata socialista a la presidencia de La Rioja, Concha Andreu, presente en la tribuna de visitantes del hemiciclo, que ha fallado en su intento de ser investida debido a la negativa de la única diputada de la formación morada en la región. «Nos echaron en cara que solo los queríamos para arrastrar maletas, eso me recuerda mucho a lo que está pasado aquí», dijo Lastra. Otro que fue objeto de sus críticas fue el propio Albert Rivera: «Yo tengo amigos que se jugaron mucho cuando ETA mataba, usted solo le jugaba un constipado cuando salía en los carteles electorales desnudo. ¿Dónde está su alma?».

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