El chavismo marca de cerca el Parlamento de Guaidó y la Embajada de España

Varios policías esperan en una calle de Venezuela. /Rafael Hernandez/dpa (EP)
Varios policías esperan en una calle de Venezuela. / Rafael Hernandez/dpa (EP)

Las fuerzas de seguridadbloquean el acceso a laAsamblea Nacional por un supuesto aviso debomba e impiden que se celebre la sesión ordinaria

DAGOBERTO ESCORCIABogotá (Colombia)

Bajo el pretexto de la existencia de artefactos explosivos, el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) impidió este martes la entrada al Palacio Federal Legislativo de Venezuela de los diputados de la Asamblea Nacional (AN), que habían previsto celebrar una sesión ordinaria cuyo orden del día no tenía desperdicio alguno. La Asamblea iba a debatir en primer lugar sobre la desaparición de su vicepresidente Edgar Zambrano -detenido el miércoles pasado y recluido en Fuerte Tiuna, principal complejo militar en la capital venezolana-. También se iban a tratar las detenciones ilegítimas, las persecuciones y los allanamientos registrados contra diputados de esta institución.

Un segundo punto trataba sobre la destrucción del poder adquisitivo y el salario del ciudadano venezolano. Y en un tercero se iba a aprobar un proyecto de acuerdo sobre el restablecimiento de la vigencia de la Convención Americana de Derechos Humanos.

Disciplinadamente formados en dos columnas, protegidos por un escudo, y más preparados para controlar un motín callejero que para desactivar un acto terrorista, los funcionarios del Sebin y miembros de la Policía tomaron de buena mañana la sede de la Asamblea e impidieron la entrada de los diputados. La AN no es reconocida por el Gobierno chavista, que la sustituyó por una institución paralela que llamó Asamblea Nacional Constituyente, y a la que el propio gobierno dotó de poderes sobre el Parlamento anterior.

El presidente interino, Juan Guaidó, en la actualidad máxima autoridad de la AN, calificó de secuestro la acción de la policía del régimen: «Intentan secuestrar el Poder Legislativo mientras el dictador se atrinchera solo, en un palacio en el que no debe estar, sospechando de todos a su alrededor. Ha vuelto a demostrar su miedo a la legitimidad de la AN».

Sede alternativa

Nadie en Venezuela se creyó el cuento del artefacto explosivo, especialmente los parlamentarios que explicaron que la acción policial solo tenía un objetivo: «Lo que busca la dictadura es que la Asamblea Nacional no pueda ejercer las atribuciones que le confiere la Constitución», manifestó el diputado Juan Pablo Guanipa, que restó toda credibilidad a la existencia de un explosivo. Carlos Eduardo Berrizbeitia, diputado por el Estado de Carabobo, fue más allá: «Esta es la muestra fehaciente de los últimos suspiros del régimen usurpador».

En la misma línea se manifestó Luis Stefanelli, diputado por Falcon, que señaló: «Esto es un acto intimidatorio del régimen para tratar de impedir que la Asamblea deje de hacer sus funciones, pero nosotros no vamos a dejar de legislar, de sesionar, por el hecho de que exista este tipo de amenazas. Sea en una plaza, en los anexos, debajo de un puente, la Asamblea Nacional va a seguir funcionando». De hecho, los diputados esperaban encontrar un un sitio alternativo donde poder efectuar la sesión ordinaria.

Funcionarios del Sebin habían montado la noche anterior otro dispositivo delante de la Embajada de España en Caracas, donde se encuentra refugiado Leopoldo López, uno de los líderes opositores que el pasado 30 de abril intentaron un alzamiento cívico-militar contra Maduro. El despliegue de seguridad alrededor del edificio diplomático causó cierta alarma, aunque el Gobierno de Madrid quiso restar importancia a la situación.

«Que haya vigilancia policial me parece lo más normal, sería raro que no la hubiera», dijo el ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación en funciones, Josep Borrell, en un desayuno informativo del Fórum Europa, ante de añadir: «mientras esté en la puerta, no pasa nada». El ministro descartó por completo la posibilidad de que los agentes vayan a entrar en el complejo.

Borrell se refirió de nuevo en el mismo foro a la visita que hizo el domingo el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, a la residencia del embajador español. «Forma parte de los contactos que mantiene el embajador con todos los actores políticos con presencia en el país», insistió. El día anterior había asegurado que Guaidó se encontró con López, «algo natural», dijo Borrell.