Boda sorpresa de Carlota Casiraghi en casa materna

Carlota y Dimitri se besan tras la ceremonia. /
Carlota y Dimitri se besan tras la ceremonia.

La hija de Carolina de Mónaco reafirma en una abadía su enlace civil de hace un mes

A. C.

Carlota Casiraghi ha cerrado un muy íntimo círculo familiar y personal con una boda religiosa con su marido, Dimitri Rassam, en el pueblo donde fue a la escuela de niña y correteó por sus calles junto a sus hermanos, mientras su madre, Carolina de Mónaco, era un viuda rota por el dolor de la muerte accidental de su padre, Stefano Carisaghi.

El Palacio Real monegasco difundió ayer, por sorpresa, unas líricas imágenes de la pareja, tras su enlace el sábado en la abadía de Sainte-Marie de Pierredon, próxima a Saint-Rémy de Provence, la pequeña localidad de la Costa Azul en la que Carolina se refugió tras enviudar en 1990.

A la ceremonia, según las primeras filtraciones, acudieron el príncipe Alberto II de Mónaco (tío de Carlota), su madre, la princesa Carolina, y la actriz Carole Bouquet, madre del esposo. Al parecer fue un acto muy íntimo al que apenas asistieron también los hermanos de la novia (Andrea y Pierre) y algunos pocos amigos del matrimonio, que había celebrado su enlace civil el pasado 1 de junio en los salones del palacio Grimaldi de Mónaco.

Lo poco que se conoció ayer de esta boda rezuma un cuidado y un mimo que solo se explica desde la más estricta intimidad de la saga Grimaldi. Carlota y sus hermanos están muy vinculados a este lugar. Además, las convicciones religiosas de la familia reclamaban un acto de este tipo, lo que les llevó a elegir el lugar donde Carolina oficia de viuda ausente desde hace casi tres décadas. En las imágenes se aprecia el traje de la novia, de aire bohemio, romántico y clásico. La fecha coincide con el 41 aniversario de la boda de Carolina con su primer marido, Philippe Junot.