Los 'bots' electorales juegan también en Castilla y León

Un usuario de la red social Twitter./AFP
Un usuario de la red social Twitter. / AFP

Los candidatos autonómicos tienen en sus cuentas de redes sociales seguidores que responden a ese perfil

Antonio G. Encinas
ANTONIO G. ENCINAS

Antes del último debate televisado entre candidatos a la presidencia del Gobierno, Twitter anunció que había desactivado una red de 'bots' (es un software que sirve para comunicarse con el usuario, imitando un comportamiento humano) de apoyo a Pablo Casado. Fue un hecho destacado, pero no es Casado el único que utiliza estos trucos informáticos para difundir sus mensajes. De hecho, casi todos los partidos buscan la manera de conseguir propagar sus ideas y apagar las de los oponentes. A Podemos, Whatsapp le suspendió la cuenta por hacer un uso indebido. En realidad, por lanzar propaganda electoral con la herramienta gratuita y no con la de pago, que para eso está, aunque la decisión inicial propició la protesta airada del secretario de Comunicación, Juanma del Olmo, ex diputado por Valladolid.

En estas elecciones autonómicas los 'bots' políticos también han hecho su trabajo. Son, en realidad, como los define Dafne Calvo, profesora de la UVA e investigadora del grupo Mediaflows, «aquellos que nacen con un interés partidista o político concreto, que pueden hacer el boicot a un candidato determinado, o marcar agenda creando debates que interesan a la gente que los programa, o puede ayudar a visibilizar y dar importancia a una cuenta concreta, siguiéndola o retuiteando sus mensajes». Pueden convetir en tendencia una etiqueta, por ejemplo. O anegar la red de ruido para tapar otros mensajes. Suman 'retuits' a mensajes de políticos determinados. Un ejercicio de rastreo permite descubrir algunos de ellos siguiendo etiquetas relacionadas con 'hashtags' del Partido Popular, Vox o PSOE, por ejemplo. A veces resulta difícil discernir si se trata de un programa automático o de un humano, aunque herramientas como Botometer permiten afinar un poco el juicio. «Un 'bot' es cualquier herramienta automatizada que facilita determinadas funciones con mayor o menor sofisticación, desde la extracción de datos de páginas web hasta la creación de contenidos sencillos que se puedan enviar a los usuarios de Internet o la articulación de mensajes a esos usuarios», explica Calvo. «Todos los partidos usan 'bots'», asegura. Se utilizaron en la campaña nacional, en el presunto referéndum independentista del 1-O y también ahora, en las autonómicas.

Hay una serie de pautas que pueden ser útiles para detectar si un usuario de Twitter, por ejemplo, es un 'bot'. Hay que ser prudentes, porque en ocasiones bajo la apariencia de un 'bot' se esconde un usuario real, aunque su comportamiento responda a ese patrón tan definido de las máquinas. Botometer ha puntuado con un 4,6 sobre 5 las posibilidades de que el perfil de usuario con nombre @EstefaN28275863, seguidor de Alfonso Fernández Mañueco, sea un 'bot'. Al mismo tiempo, adjudica un 4,2 sobre 5 a @Maitetx36836072, que retuitea las etiquetas relacionadas con Vox. Entre los más de 9.000 seguidores de Luis Tudanca se encuentra, por ejemplo, el perfil de @TitoHer36471928, a quien Botometer otorga un 4,7 sobre 5.

Lo primero que se puede comprobar para saber si hay un 'bot' tras ese retuit que aparece a un mensaje político nuestro es mirar la fecha de creación de la cuenta. «Si la cuenta se ha creado en febrero o marzo de 2019, podemos sospechar que esa cuenta se ha creado para funcionar en periodo electoral», explica Dafne Calvo. En muchos casos hay cuentas creadas en mayo que Botometer no detecta como bots potenciales, aunque pueden ser cuentas creadas 'ad hoc' con el propósito de actuar durante la campaña.

Otra pista es el nombre. «Los perfiles de cuenta que tienen ocho dígitos detrás del nombre.Son cifras aleatorias que se utilizan cuando un nombre de usuario está ocupado».

También dice mucho la foto de perfil. No solo aquellos clásicos 'huevos' de Twitter, que luego han dado paso a perfiles sombreados de personas sobre un fondo gris azulado. También esas fotos que no casan mucho con un usuario humano. «Los 'model' bots. Los que usan el avatar por defecto es probable que sean 'bots', pero quienes utilizan fotos de modelos, actores o actrices muy conocidos, es probable que también lo sean.Es fácil identificarlos. Buscas en Google la imagen que tienen de avatar para comprobar cuál es el contexto.En el caso concreto de PabloCasado se comprobó que uno de los perfiles [vetados por Twitter antes del debate] llevaba la foto de un estudiante mexicano muerto». Luego hay que empezar a atender al modo en que actúan las cuentas sospechosas. «Cuando las cuentas tienen muchos más retuits que publicaciones propias. Si se dedican a retuitear, al final lo que están haciendo es viralizar cierto contenido», señala Calvo.

Mensajes repetitivos

«Los que envían mensajes muy repetitivos. Si envías un mensaje una y otra vez, o tienes un interés político muy claro o te han programado de esa forma.Quienes utilizan muchas etiquetas, muchas veces sin sentido, o tienen muchos fallos ortográficos. O sus publicaciones no tienen mucho sentido o citan a otra publicación pero con emojis o reacciones muy sencillas», explica la investigadora. Hay que tener en cuenta que existen 'bots' como los asistentes virtuales Cortana, Siri, Alexa o los de Renfe o Ikea, capaces de mantener conversaciones 'naturales' con el usuario. Por eso a veces estos 'bot's capaces de crear contenido un poco más complejo pueden camuflarse como usuarios verdaderos.

Es habitual otra táctica de viralización que es el seguimiento recíproco. «Podemos sospechar cuando en el nombre del usuario, no en el de la arroba, sino en el de usuario, ponen un 'sígueme y te sigo'.Es decir, que anuncian lo que se llama el 'follow back'.Es complicado que un usuario real escriba eso, además de que es una de las técnicas que utilizan los 'bots' para seguirse entre ellos o para conseguir seguidores».