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El restaurante salmantino Rivas y la cocinera Elena Lucas, Premios de Gastronomía de Castilla y León

La cocinera Elena Lucas del restaurante La Lobita, situado en Navaleno (Soria). /Gabriel Villamil
La cocinera Elena Lucas del restaurante La Lobita, situado en Navaleno (Soria). / Gabriel Villamil

Los reconocimientos se extienden también a Noemí Martínez, la bodega Cillar de Silos, la IGP Lechazo de Castilla y León, la MG Harina Tradicional Zamorana, la IGP Queso de Valdeón y Asados Nazareno

EL NORTE.

La quinta edición de los Premios de Gastronomía Castilla y León ya tiene nombres y apellidos. Para la Academia de Gastronomía y Alimentación de Castilla y León, durante 2017, el mejor restaurante de la comunidad autónoma fue el salmantino Rivas, situado en Vega de Tirados; mientras que la mejor cocinera es la soriana Elena Lucas, de La Lobita, con una estrella en la Guía Michelin y un sol en la Guía Repsol, en el municipio de Navaleno. Para el jurado el mejor servicio de sala lo ha protagonizado Noemí Martínez Cabero, del restaurante Trigo, en Valladolid, que recibió el pasado noviembre su primera estrella. La Academia también valora el proyecto de rehabilitación de cuevas subterráneas y los lagares para la elaboración de vino en la actualidad en Quintana del Pidio (Burgos) de la Bodega Cillar de Silos. Al mismo tiempo, reconoce la labor y el esfuerzo de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Lechazo de Castilla y León, la Marca de Garantía Harina Tradicional Zamorana y la IGP Queso de Valdeón. Finalmente, ha decidio otorgar una Mención Especial Asados Nazareno, restaurante en el municipio burgalés de Roa. Los premios serán entregados en León al coincidir con la Capital Española de la Gastronomía.

La Academia de Gastronomía y Alimentación de Castilla y León ha destacado que «las candidaturas presentadas por parte de colectivos, asociaciones y profesionales del sector, así como por los miembros de la academia, venían avaladas por argumentos de peso y extensa documentación».

También ha subrayado que «el jurado lo tiene cada año más difícil, porque elegir entre tantas y tan buenas candidaturas como se presentaron supone dejar otras sumamente válidas. Esto no sólo quiere decir que los Premios que otorga esta Academia se afianzan en popularidad y prestigio, sino también que la gastronomía y la alimentación crecen en Castilla y León sanas y fuertes».

Juanma Rivas reunido con su equipo en el restaurante Rivas.
Juanma Rivas reunido con su equipo en el restaurante Rivas. / Word

Mejor Restaurante: Rivas, de Vega de Tirados (Salamanca)

Es Premio de Gastronomía Castilla y León por una cuidadosa elección del producto, una mezcla de innovación y raíces en la cocina, una excelente bodega y un cuidado en el servicio. Todos estos aspectos que han caracterizado siempre a este restaurante aportan el atractivo necesario para desplazarse hasta su emplazamiento como Vega de Tirados, a veinte kilómetros de la capital Salmantina. Sin embargo eso no ha sido suficiente para esta emprendedora familia que ha apostado por dar un salto de riesgo con su considerable inversión en unas nuevas y admirables instalaciones. Un premio a una labor demostrada durante años y que tiene una clara proyección en el futuro.

Elena Lucas, cocinera de La Lobita.
Elena Lucas, cocinera de La Lobita. / Gabriel Villamil

Mejor Cocinera: Elena Lucas, de la Lobita de Navaleno (Soria)

«Respetamos la tradición, cocinamos el entorno», ese es el lema que rige en La Lobita, una filosofía que ha mantenido en la cocina y que ha llevado al bar de sus padres a convertirse en un restaurante con Sol Repsol y Estrella Michelin, el primero que la consiguió en Soria. Podría decirse que Elena cocina con una mezcla de orgullo rural y familiar, sabiendo de dónde viene y presumiendo de ello, revalorizando los productos cercanos y aplicando todos sus conocimientos técnicos, todo lo aprendido, para poner su esencia en cada plato.

Noemí Martínez, sumiller y jefe de sala del restaurante Trigo, durante una cata.
Noemí Martínez, sumiller y jefe de sala del restaurante Trigo, durante una cata. / Fran Jiménez

Mejor Servicio de Sala: Noemí Martínez Cabero, jefe de sala del restaurante Trigo

No siempre coinciden un gran sumiller y un buen Jefe de Sala, pero que los dos sean la misma persona es casi un milagro. El servicio de sala es el eslabón entre la cocina y el cliente, la correa de transmisión que hará que el trabajo de unos llegue para hacer felices a los otros. Noemí consigue que esa relación sea fluida y, además, descubre y elige cuidadosamente con que llenar nuestras copas, nos despereza de rutinas y nos sorprende. Trabajadora pasional e infatigable, siempre hambrienta de aprendizaje, viste y coordina con una elegante sutileza la sala de Trigo.

Roberto Aragón, gerente de Cillar de Silos, en el punto en el que se unen las siete bodegas rehabilitadas por el momento.
Roberto Aragón, gerente de Cillar de Silos, en el punto en el que se unen las siete bodegas rehabilitadas por el momento. / Agapito Ojosnegros

Mejor Bodega: Cilla de Silo, Quintan del Pidio (Burgos)

Esta bodega familiar fundada en 1994 destaca por su tarea de crecer ahondándose en la tierra, un proyecto que rehabilita y pone en uso siete bodegas y cinco lagares después de un trabajo paciente de adquisición de este patrimonio datado entre los siglos XVI y XVII cuya propiedad estaba repartida entre 72 propietarios. Un trabajo de investigación para el mejor aprovechamiento de las condiciones de las bodegas tradicionales, optimización de los recursos y consecución de vinos finos con personalidad propia.

Lechazo con la vitola de la IGP Lechazo de Castilla y León.
Lechazo con la vitola de la IGP Lechazo de Castilla y León. / El Norte

Mejor Producto Agroalimentario: IGP Lechazo de Castilla y León

Es en 1997 cuando por fin se consigue la inscripción de la marca en el registro de la Unión Europea, tras un trabajo que se había comenzado varios años atrás. Desde este organismo se trabaja para preservar la calidad y la autenticidad del lechazo que se comercialice y se consuma con este marchamo, un aval que garantiza su origen y calidad entre otros parámetros no menos importantes. Las razas ojalada, churra y castellana, con cruces que solo pueden realizarse entre ellas, son las únicas admitidas dentro de la IGP y son representantes de la tradición ganadera de ovino de Castilla y León.

Harina Tradicional Zamorana.
Harina Tradicional Zamorana. / El Norte

Mejor Industria Agroalimentaria: MG Harina Tradicional Zamorana

Trigo, harina y pan identifican nuestras mesas y paisajes, nuestra historia no podría ser escrita sin el trabajo para conseguirlo en el campo, sin la evolución en la arquitectura para su conservación y molienda, sin el aroma que sale de los hornos de casas y panaderías. La Marca de Garantía Harina Tradicional Zamorana aúna desde el 2002 a cinco empresas de la provincia de Zamora que mezclan sus harinas y consiguen un producto único, con unas características organolépticamente diferenciales, que hacen que sea enormemente valorado dentro y fuera de nuestra comunidad autónoma. Una industria modélica que ha puesto de manifiesto las sinergias creadas con la salvaguarda de métodos tradicionales y una comercialización que se adapta a las exigencias del mercado y de los tiempos.

Queso de Valdeón.
Queso de Valdeón. / El Norte

Revelación Gastronómica: IGP Queso de Valdeón (León)

Conocido y reconocido, identificable en todas y cada una de sus cualidades, con un origen que lleva escrito en su nombre, este queso legendario de los Picos de Europa leoneses ha sabido mantener su producción y ser protagonista de premios e investigaciones académicas para seguir yendo siempre un paso más allá en su difusión sin dejar de mantenerse fiel a la tierra de la que proviene. El Queso de Valdeón gana incluso en los concurso de quesos Cabrales por sus características organolépticas.

Javier Cristóbal, junto a sus hijos Enrique y Roberto, con el célebre asado que ha dado fama al Asador Nazareno, en Roa (Burgos).
Javier Cristóbal, junto a sus hijos Enrique y Roberto, con el célebre asado que ha dado fama al Asador Nazareno, en Roa (Burgos). / El Norte

Mención Espacial: Asados Nazareno de Roa (Burgos)

Son ya seis generaciones con el fuego encendido, cogiendo el punto al horno de leña, para asar un lechazo que se derrite en la boca inundándola de sabor y autenticidad. Los Cristóbal asan y mantienen una tradición culinaria que nos identifica y que es apreciada por autóctonos y foráneos, que se completa con la calidez de su establecimiento y la calidad de los vinos que podemos encontrar en su bodega de Asados Nazereno. Con esta mención especial, la Academia de Gastronomía y Alimentación de Castilla y León quiere reconocer el trabajo de tantos y tantos asadores tradicionales.

El jurado nombrado por la Academia de Gastronomía y Alimentación de Castilla y León se reunió para deliberar el pasado viernes, 18 de mayo, en el hotel Zentral Parque de Valladolid. Integraban el jurado los vocales y académicos Gabriel Argumosa, Carlotta Casciola, Chelo Miñana, Javier Compostizo, David Villorejo y David Alburquerque, y los periodistas Fernando Lázaro (subdirector de Promoción y Calidad del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León, Itacyl) y Nieves Caballero (El Norte de Castilla), bajo la presidencia de Julio Valles y actúo como secretaria Inma Cañibano, vocal y académica de número. Después de analizar y votar las numerosas candidaturas presentadas, los miembros del jurado decidieros los premios y los motivos.

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