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La bodega Emilio Moro, premio a la Innovación Tecnológica para la Mejora de la Productividad

Sensor en un vilñedo de Emilio Moro. /EL NORTE
Sensor en un vilñedo de Emilio Moro. / EL NORTE

El garlardón lo concede la Asociación Española de Usuarios de Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información

EL NORTEValladolid

La Asociación Española de Usuarios de Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (AUTELSI) es una entidad sin ánimo de lucro que tiene como objeto la promoción y el desarrollo de temas relacionados con la tecnología de la información y la comunicación. Sus premios anuales, consolidados como la referencia en el sector y otorgados por los votos de los asociados, reconocen y recompensan la innovación y la excelencia de los proyectos realizados por entidades públicas y privadas para el impulso de las telecomunicaciones. En su última edición, la asociación ha premiado, en la categoría de Innovación Tecnológica para la Mejora de la Productividad, a la bodega vallisoletana Emilio Moro por su último proyecto para crear la bodega del futuro. La entrega de los galardones tendrá lugar el próximo 21 de marzo en el Casino de Madrid.

Tradición, innovación y responsabilidad social son los tres valores que rigen Emilio Moro, una de las bodegas más prestigiosas y dinámicas de nuestro país que, en los últimos años, ha introducido en sus procesos productivos importantes avances, como el desarrollo de levaduras autóctonas extraídas de sus propias viñas (que le han permitido reforzar la identidad de sus vinos) o la incorporación de drones y geolocalizadores para la gestión inteligente del viñedo. El último paso dado en este sentido ha sido la firma de un acuerdo de colaboración con Vodafone para la creación conjunta de una bodega de alta calidad, sostenible y gestionada digitalmente a través de la colocación de una red de sensores en los viñedos y de la aplicación de inteligencia artificial, Big Data y tecnología satelital al campo. Todo ello con el fin de maximizar el rendimiento y minimizar el impacto ambiental de la producción de vino.

A través de la solución 'Sensing4Farming' de Vodafone, se instalará en los viñedos de Emilio Moro una red de sensores que, junto a imágenes de satélite obtenidas en alta resolución y a tiempo real, permitirán a la bodega medir factores ambientales clave como la humedad, la temperatura, la conductividad del suelo y la absorción de agua, o la salud de las vides. Gracias a la inteligencia artificial y la aplicación de tecnologías basadas en Big Data, esos datos serán procesados al instante y enviados de forma inmediata a las herramientas móviles de los enólogos y técnicos de la bodega, de tal manera que podrán conocer con absoluta precisión la cantidad ideal de riego y fertilizante que necesitan sus vides en cada momento.

Los sensores desplegados en el terreno utilizarán además una conectividad NB-IoT de Vodafone, que permite utilizar baterías de larga duración o pequeños paneles solares de muy baja potencia, mejorando significativamente el consumo energético en la transmisión inalámbrica de la información y su eficiencia espectral. Así, los beneficios generales de la solución 'Sensing4Farming' incluyen la reducción de costes en la producción (debido al consumo reducido de agua, fertilizantes y energía), el aumento de la cantidad y calidad de la producción (al permitir una aplicación más selectiva de los tratamientos) y un menor impacto ambiental debido al uso reducido de fertilizantes.

En palabras de José Moro, presidente de Bodegas Emilio Moro, «estamos muy orgullosos de contar con el reconocimiento de la prestigiosa asociación AUTELSI, ya que esto nos indica que vamos por buen camino. Nuestro objetivo es construir la bodega del futuro, una bodega eficiente, moderna y respetuosa con el medio ambiente».

El origen de la bodega se remonta a 1891, año de nacimiento de su fundador, Emilio Moro, en Pesquera de Duero (Valladolid), enclave privilegiado de la Ribera de Duero rodeado de viñedos. Emilio Moro, abuelo de los actuales propietarios, enseñó a su hijo el amor por el vino, y este, a su vez, lo transmitió a los suyos. Tras tres generaciones, José y Javier Moro se hacen cargo de la bodega que actualmente posee unas 200 hectáreas de viñedo propio, plantadas e injertadas con un excelente clon de Tinta Fina recuperado de sus viñas más viejas.

Algunos de sus pagos más conocidos son Resalso, plantado el año en que nació Emilio Moro (1932), con suelos profundos y frescos; Valderramiro, con los vasos más antiguos de la bodega y la cuna de su gran vino de pago, Malleolus de Valderramiro; Sanchomartín que, con unas excelentes condiciones de maduración, ofrece vinos tánicos y de marcada acidez, ideales para la crianza; y Camino Viejo, donde nace Malleolus. La gama de vinos engloba también Emilio Moro, buque insignia de la bodega, y La Felisa, su vino ecológico y sin sulfitos añadidos. La familia Moro elabora además los godellos La Revelía y El Zarzal, fruto de su desembarco en El Bierzo, y posee, también en la Ribera del Duero, Bodegas Cepa 21 que engloba las referencias Hito, Hito Rosado, Cepa 21 y Malabrigo.