El desafío de licenciarse con sordoceguera

Miguel Ángel Tobías, con Miriam Díaz Aroca, Zewdu W. Mariam y Ángela Molina./El Norte
Miguel Ángel Tobías, con Miriam Díaz Aroca, Zewdu W. Mariam y Ángela Molina. / El Norte

'Me llamo Gennet', de Miguel Ángel Tobías, se preestrena hoy en el cine Broadway

Samuel Regueira
SAMUEL REGUEIRAValladolid

Gennet Corcuera ha ido conquistando a los medios de comunicación nacionales con su sorprendente historia: desde la sordoguera contraída en Adís Abeba (Etiopía), en su tierra natal; su abandono en un internado paliado por la hambruna y la pobreza, su 'rescate' a manos de Carmen, la suegra del embajador español, su posterior educación en España y sus distintos hitos en selectividad primero y en la licenciatura en Educación Especial después, convirtiéndose, tras la emblemática Helen Keller, en la segunda sordociega que obtenía un título universitario. Su historia llega ahora a la gran pantalla, concebida como un documental primero pero transformada a largometraje después, con la propia Corcuera interpretándose a sí misma en la etapa adulta, en una película dirigida por Miguel Ángel Tobías que ya se pudo ver en la 63ª edición de la Seminci y que hoy se preestrena en los Cines Broadway a las 20.00 horas.

«Fue hace cinco años, en un viaje de Madrid a México, cuando vi la dimensión de esta historia que me encontré en una noticia de un periódico», explica Tobías sobre esta producción en la que colabora la Fundación Telefónica. Durante tres años y medio de rodaje, el cineasta se ha visto en la necesidad de alterar lo que concibió primero como una película documental y que posteriormente se transformaría en un largometraje de ficción, donde la propia Gennet se desdobla en tres como actriz, personaje y persona. Así, en lugar de seguir el director a Gennet Corcuera con la cámara, es ella quien se adapta a las exigencias de un cineasta respetuoso al máximo con la verdad y con los códigos visuales y narrativos del séptimo arte: «La vida de Gennet ya tiene lo suficiente, para bien y para mal, no hay necesidad de alterar nada con fines dramáticos».

Recapitula Tobías la historia de Gennet Corcuera desde que sus padres, dos pastores nómadas hundidos en la pobreza, se ven forzados a abandonarla con todo su dolor en la Casa de Acogida Madre Teresa de Calcuta, donde un día aparece Carmen, la suegra del embajador español en Etiopía, que ha resuelto quedarse en el país para ayudar, horrorizada ante la situación de miseria y hambre que padece Adís Abeba. Tres años después, la mujer regresa junto a la adoptada Gennet y comienza su educación en un colegio especial, que posteriormente llega a un centro inclusivo y culmina en la Universidad: «Quiero que el mundo sepa lo que esta mujer hizo por mí», recuerda Tobías que le dijo Corcuera, «y que sepan también el potencial que tienen los sordociegos si consiguieran mis mismas oportunidades».

El largometraje viene completado por las interpretaciones de actrices profesionales como Ángela Molina o Miriam Díaz-Aroca: «Es una película que cambia la vida», señala el director.