El Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León busca a todas las mujeres llamadas Bárbara

Una visitante en el Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León./Pepe Varela
Una visitante en el Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León. / Pepe Varela

La iniciativa busca incorporar sus historias a una exposición sobre la patrona de los mineros

El Norte
EL NORTE

El Museo de la Siderurgia y la Minería de Castilla y León (MSM), con sede en la localidad leonesa de Sabero, prepara una exposición sobre Santa Bárbara, patrona de los mineros, artilleros, canteros, feriantes, electricistas y fundidores, según informa Ical. En homenaje a la figura de esta mujer desde el MSM están buscando a todas las mujeres llamadas Bárbara, no solo de la comunidad sino de cualquier parte del mundo, para incorporar sus historias de vida a la exposición.

Se trata de «que sean parte activa de esta exposición, que se abrirá a mediados de septiembre, con su rostro y su historia», según explican los promotores. Así hacen un llamamiento a todas las Bárbaras del mundo para que envíen un correo electrónico al centro (didactica@museosiderurgiamineriacyl.es) con su fotografía y un pequeño texto en el que expliquen el motivo del nombre y si está relacionado con el sector de la minería. Las pequeñas historias de vida que se reciban se incorporarán a la exposición con la finalidad de unir a la Bárbara del siglo III d.C con las Bárbaras de la actualidad.

Santa Bárbara, patrona de los mineros

La historia de Bárbara se desarrolla en el año 235 después de Cristo, en el territorio asiático de Bitinia, que por aquel entonces era una provincia Romana bajo el mando del emperador Maximiliano. En esa época las ideas cristianas ya estaban extendidas por aquellos territorios y Bárbara fue una de las más fieles adeptas. Debido a esto su padre, Dióscoro, decidió encerrarla en una torre para alejarla de las influencias religiosas. La inutilidad de sus esfuerzos provocó la ira de su padre y llegó incluso a intentar asesinarla, sin embargo Bárbara logró huir de forma milagrosa de la torre. Finalmente fue capturada y sometida a juicio y terribles torturas, hasta que su propio padre la decapitó.

Desde el siglo XIII esta mártir de la iglesia se convirtió en patrona de muchos oficios, destacando sobre todo el de la minería a partir del siglo XIX debido a la reputación de Bárbara como protectora de la muerte inesperada, circustancia que desgraciadamente está siempre presente en la vida de estos profesionales.

Esta devoción de las cuencas mineras por Santa Bárbara ha hecho que multitud de edificios, lugares, asociaciones o escuelas mineras, así como las hijas de muchos mineros, sean bautizados con este nombre.