Torre de vigilancia en el centro penitenciario de Topas.
Torre de vigilancia en el centro penitenciario de Topas. / WORD

La higiene en la cárcel de Topas desata quejas y críticas políticas en el Congreso

  • El PSOE traslada el malestar de la plantilla y pide explicaciones al Ministerio del Interior

Primero han sido diversos funcionarios de la cárcel de Topas quienes se han quejado de forma reiterada, con escritos de protesta dirigidos al director de la prisión, José Luis Castejón, exteriorizando su malestar por el preocupante deterioro en las condiciones higiénicas y de limpieza en la prisión. El enfado de una parte de la plantilla ha trascendido fuera de los estamentos penitenciarios, ha llegado a oídos de las fuerzas políticas –concretamente del PSOE– y ha acabado irrumpiendo en el Congreso de los Diputados.

La pasada semana el diputado socialista por la provincia de Salamanca, David Serrada, tramitaba en la Cámara Baja tres preguntas dirigidas al Ministerio del Interior, referidas precisamente a las condiciones higiénicas y de limpieza a las que se enfrentan diariamente los trabajadores de prisión en el cotidiano ejercicio de su cometido laboral. El parlamentario socialista acompañó sus tres preguntas con una solicitud oficial remitida también al Ministerio del Interior, con el fin de que el organismo que preside Juan Ignacio Zoido abra una investigación y elabore un informe sobre las condiciones de limpieza e higiene de la cárcel.

Mayor suciedad

David Serrada encuadra las quejas de los trabajadores dentro de un contexto generalizado auspiciado por el Ministerio del Interior, consistente en «las externalizaciones y la privatización» de los servicios de limpieza y mantenimiento, así como el referido a la seguridad de los centros penitenciarios. En este último caso, la estrategia de privatizaciones, quitándole las competencias que venía desempeñando la Guardia Civil, arrancó hace unos pocos años. En cambio, el servicio de limpieza y mantenimiento ha sido externalizado más recientemente.

La consecuencia de todo lo anterior, según enfatiza en sus explicaciones David Serrada, es que «las cárceles están más sucias que antes y por eso los trabajadores han mandado estos escritos al director de la cárcel de Topas». El déficit en las condiciones higiénicas y de limpieza afecta a las dependencias que utilizan diariamente los funcionarios y no se refiere a las celdas donde cumplen condena los internos. David Serrada indica que, con el propósito de abaratar costes por parte de las entidades concesionarias, éstas ofrecen un servicio de limpieza con menos horas de trabajo. Todo ello explica esta llamativa caída en las condiciones higiénicas y de limpieza.

Una de las tres preguntas que formuló el parlamentario socialistas al Ministerio del Interior el pasado 25 de enero pretende obtener una respuesta oficial del Ejecutivo sobre el número real de horas semanales que presta la empresa concesionaria en el centro penitenciario salmantino.

Su segundo requerimiento va encaminado a conseguir que el Ministerio del Interior arroje luz ante las quejas verbalizadas por los trabajadores de la plantilla penitenciaria. Finalmente, Serrada plantea en su tercera interrogante que el Ministerio del Interior se posicione claramente y concrete las medidas que tiene previstas para dar una solución al problema de la higiene y la limpieza en la prisión.

En realidad, el nombre de la cárcel de Topas no resulta nada lejano a los parlamentarios de la Carrera de San Jerónimo. No en vano, el PSOE preguntó meses atrás al Gobierno central por otras problemáticas de la prisión salmantina. También lo hizo entonces de la mano de David Serrada, quien el pasado 16 de diciembre elevaba una pregunta al Ministerio del Interior para recabar datos sobre la evolución de la población reclusa en el centro penitenciario entre los años 2011 y 2016.

Más preguntas

En agosto, concretamente el día 18 de dicho mes, el parlamentario socialista salmantino auspiciaba otra petición en forma de pregunta, con el fin de ser informado sobre la relación de puestos de trabajo del personal sanitario de Topas. También en agosto, Serrada se interesó por los lugares en los que se habían estado tratando los internos diagnosticados con hepatitis C crónica del centro penitenciario entre los años 2012 y 2016, además del protocolo que se estaba aplicando en dicha prisión para desarrollar el plan estratégico nacional para hacer frente a esta severa patología.

Otra de las anteriores peticiones de información avaladas por el parlamentario socialista pretendía determinar el número exacto de internos recluidos en la cárcel con un diagnóstico de hepatitis C crónica y coinfectados, con el VIH y el VHC, así como los tratamientos dispensados por el personal sanitario de la cárcel entre los años 2012 y 2016.

Algunas de estas interpelaciones sí han sido respondidas ya por el Gobierno. El pasado 12 de diciembre el Ejecutivo del Partido Popular detallaba el número de profesionales que conforma el personal funcionario sanitario del centro penitenciario. En concreto, dicha plantilla está formada, según los datos enumerados y desglosados por el Ministerio del Interior, por un subdirector de servicios médicos, ocho puestos ocupados por otros tantos médicos, un funcionario interno del cuerpo facultativo de Instituciones Penitenciarias, un supervisor de enfermería y once enfermeros.

En su contestación, que respondía a la iniciativa parlamentaria promovida en forma de pregunta por David Serrada el 17 de agosto, el Gobierno aclaraba que la relación de puestos de trabajo del personal laboral sanitario, a fecha 1 de septiembre de 2015, ascendía a un total de once personas, que ocupaban puestos de oficial de actividades específicas, encuadrándose todos ellos dentro del área de los cuidados auxiliares de enfermería.