Más de cien ataques de oso a colmenares en Palencia

Colmenas destrozadas por los osos en Palencia./El Norte
Colmenas destrozadas por los osos en Palencia. / El Norte

Los apicultores reclaman a la Junta que suplemente la alimentación de la población osera para que no se vea en la necesidad de acudir a las colmenas

EL NORTEPalencia

La organización agraria UCCL ha difundido un comunicado en el que expresa su preocupación por los continuos ataques de osos a los colmenares de la zona norte de la provincia de Palencia. Desde UCCL se indica que para los osos, entrar en los colmenares y causar los destrozos en busca de la tentadora miel empieza a ser más cada frecuente en algunas zonas del norte de la provincia, incluida la Valdavia, (se han registrado incursiones en Buenavista de Valdavia). Así, la organización agraria explica que se han producido numerosos ataques en la zona norte de Palencia desde el inicio del año 2017, que según los afectados supera el centenar en lo que va de año. Los apicultores encuentran los colmenares totalmente destartalados y las huellas de sus patas en las zonas afectadas.

Según UCCL, algunos de estos apicultores afectados han puesto sus casos en conocimiento de las autoridades y en algunos casos más extremos han abandonado de la apicultura. En Castrejon de la Peña, el día 26 de septiembre tuvo lugar una reunión a la que acudieron más de 35 apicultores afectados por los ataques del oso y en algunos casos en varias ocasiones. Los últimos ataques conocidos han sido al apicultor Francisco Salvador que ha tenido varias incursiones del oso en San Martín de los Herreros y Resoba, con un total de 16 colmenas muertas.

«Hacer apicultura profesional en zona osera es muy difícil o imposible. Teniendo mucho estrés, sin dormir ni de día ni de noche, temiendo ataques de estos animales, además de los gastos extras, trabajos suplementarios y visitas más frecuentes a los colmenares», se indica desde la organización agraria UCCL.

Además, explican algunos apicultores que al aplastar la colmena, muere la reina, lo que provoca la desaparición del enjambre. En otros casos, el daño afecta a las cámaras de cría y siempre hay cuadros rotos, miel y cera que se pierde (perdida de toda la cosecha).

Según la organización agraria, el incremento del ataque a colmenas puede deberse, en parte al aumento de la población de plantígrados, pero hay otros factores como la proliferación de colmenas, sobre todo trashumantes, que llegan para la época de floración y atraen a los osos. «El verano es una época con pocos alimentos para este animal; antes comían carroña y colmenas naturales. Con la prohibición de dejar animales muertos, la carroña prácticamente ha desaparecido y son muy escasas las colmenas naturales que quedan como consecuencia de las enfermedades propias de las abejas, por lo que el oso ataca las colmenas de los apicultores, cada vez más numerosas, que encuentra para coger un alimento del que siempre se ha nutrido».

Asimismo, se indica que este año, debido a la sequia, «no ha habido casi alimentos para estos osos y no ha hibernado, lo que podría haber acentuado su necesidad de buscar comida. En la actualidad estos animales están muy delgados, malnutridos, abandonados y deambulando de un lado para otro. Por tanto consideramos que la Junta de Castilla y León debería de preocuparse por suplementar la alimentación de estos animales como los ganaderos hacen con sus vacas».

La Unión de Campesinos de Castilla y León y las asociaciones profesionales de apicultores profesionales de Asturias y Cantabria se reunirán en la feria apícola de Torrelavega para estudiar este tema entre otros.

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