«Hemos pasado de entregar cartas a investigar en el campo de los drones»

Jordi Escruela, en las instalaciones del Centro de Tratamiento Automatizado de Correos en Valladolid
Jordi Escruela, en las instalaciones del Centro de Tratamiento Automatizado de Correos en Valladolid. / Fran Jiménez
  • Jordi Escruela, subdirector general de Innovación de Correos

Ingeniero Químico por la Universidad de Barcelona, Jordi Escruela es subdirector de Innovación en Correos.

Muchos creían que las nuevas tecnologías iban a terminar con Correos…

Correos existe desde hace trescientos años y en todo este tiempo nos hemos reinventado. Se pasó de cobrar en el destino, al sello y, de ahí, a entregar en caballo y luego por tren y por carretera. Pero las nuevas tecnologías han provocado un descenso en la comunicación tradicional, por lo que hemos tenido que aplicar imaginación y crear nuevos negocios para seguir siendo una empresa en la que nuestro activo principal sigan siendo las personas; manteniendo los mismos valores y atributos de confianza, proximidad y seguridad.

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¿Es el comercio electrónico entonces una de sus líneas de crecimiento?

Está creciendo a dobles dígitos en los últimos años y se prevé que siga haciéndolo. Correos está intentando que poco a poco se incremente la paquetería gracias a las nuevas tecnologías para que sustituya a las cartas. Pero no solo hacemos esto, estamos cambiando la forma en la que se presta el servicio. Nosotros teníamos el servicio postal, al que estábamos obligados a realizar entregas diarias ya que se trata de un derecho. El ‘e-commerce’ ha cambiado las reglas, porque el usuario elige cuando quiere recibir ese paquete. A este respecto hemos puesto en marcha en Madrid ‘Homepaq’ (queremos desplegarlo a nivel nacional), que es un dispositivo instalado en zonas comunes o comunidades de vecinos donde se entregan y reciben paquetes las 24 horas del día.

En esta lucha por fraguarse nuevas líneas de negocio, la confianza es un valor imprescindible...

Sí, es un valor de partida. Todos los proyectos que realizamos se basan en mantener los valores de nuestra empresa; pero la confianza no se transpone automáticamente al mundo del comercio electrónico, y eso requiere muchos esfuerzos. En el CTA de Valladolid todo está trazado, se concoe cada punto por el que ha pasado un sobre o paquete. Los carteros llevan su PDA, con la que leen los códigos de barras cuando realizan las entregas. Y esa información está conectada a nuestros servicios centrales. Y estamos aprovechando esa relación de confianza para sacar nuevos productos, como ‘Comandia’, que es una plataforma de ‘e-commerce’ que sirve para que las pymes desarrollen sus tiendas ‘on-line’. Otro servicio que hemos lanzado en Madrid es ‘Alimentos auténticos’, que permite comprar productos madurados en origen y que son repartidos al día siguiente por nuestros carteros.

¿Cuentan incluso con servicios de atención domiciliaria?

El cartero tiene una relación muy cercana con personas mayores y estamos lanzando servicios basados en esa relación. Una es ‘Correos te visita’, en la cual conectamos a la persona con su familia o el sistema sanitario u otros servicios públicos, poniendo en valor esa relación de confianza de la que hablábamos.

¿Ve posible en un futuro el reparto con drones?

Nosotros ya hemos desarrollado dos proyectos al respecto. Uno de uso industrial, en el que hemos utilizado un dron para identificar fugas en las naves; y para eso funciona muy bien. Luego hemos probado con drones el envío de paquetes, y ahí la cosa ya es más complicad. Se probó en Sotres, un pueblo de Asturias en el que teníamos dificultades para llegar, como un sistema adicional al cartero. Pero hemos detectado problemas como que se tiene que parar y arrancar solo. A día de hoy, esta tecnología no está madura, pero lo estará. Y luego está el tema de la legalidad, y ahí queda mucho por hacer. La verdad es que en Correos hemos pasado de entregar cartas a investigar con drones.