Los jóvenes agricultores abogan por una cadena de valor que defienda precios justos

Debate de jóvenes agricultores en El Norte de Castilla. / Gabriel Villamil

En el debate de El Norte, el sector ovino, vacuno y del vino coinciden en la importancia de aunar fuerzas para cumplir objetivos

ANDREA DÍEZ

La necesidad de mantener vivo, rentable y con futuro el sector de la ganadería y la agricultura es uno de los muchos puntos en común que mantienen sectores tan diferentes como el de la ganadería de ovino, de vacuno y del vino. En el debate organizado por El Norte de Castilla, Fernando Tejerina, Enrique Arribas y Alicia Vidal reflexionan sobre la innovación, la fluctuación de los precios, y el papel de las organizaciones profesionales agrarias.

En el marco de la Política Agraria Común, la renovación generacional, por lo tanto la incorporación de jóvenes a las actividades agrarias, es uno de los elementos sobre los que más se ha incidido a nivel europeo. Sin embargo, la capacidad inversora y la burocracia se presentan como dos de las cuestiones más difíciles de solventar para los más jóvenes. En este sentido, Fernando Tejerina, gerente de la explotación Ovino TG, en Autillo de Campos (Palencia) junto a sus dos hermanas, apunta «al final el desembolso que tiene que hacer un agricultor o ganadero que comienza con una primera instalación es muy grande» para después añadir «si no está la familia apoyándote, es muy complicado». Una visión que comparte Enrique Arribas, ganadero de una empresa familiar con 250 vacas en ordeño. «No es tan fácil como lo pintan, te doy, te pongo… pero a la hora de la verdad hay muchas trabas».

En cuanto a la PAC y su futuro presupuesto, todavía sin determinar, pendiente de la aprobación del presupuesto comunitario, la preocupación aseguran los ganaderos es «la normal». Aunque en el caso de Alicia Vidal, directora de Bodegas Vidal-Soblechero, «si nos pagaran el precio justo no harían falta subvenciones y sería todo mucho mejor», afirma convencida. En su empresa familiar abogan por mantener la esencia del cuidado tradicional de la viña y «apostamos por la calidad, no por la cantidad». Por este motivo, estima que «no las ayudas europeas para la transformación de la plantación han acabado generando burbujas para gente que realmente no se dedica a esto».

En cuanto a la cadena de valor para conseguir un precio justo en cada sector de la actividad agraria y ganadera, no existe una fórmula mágica pero sí proponen una solución. «Tendría que existir un ente independiente, sin ninguna vinculación con el sector para que sea ecuánime», indica Fernando mientras Enrique confía en la unidad para reivindicar. «Tiene más poder la industria que una OPL», lamenta. En este sentido, los tres están de acuerdo en la relevancia del papel de las organizaciones agrarias profesionales pero subrayan que las divisiones entre ellas, no contribuyen a la persecución de un objetivo común, defender los intereses de agricultores y ganaderos. Fernando Tejerina incide «si trabajásemos en el mismo sentido todo funcionaría mejor»; por su parte, Enrique Arribas tiene claro que “en otros países sólo hay una organización agraria unida y van en la misma dirección” y Alicia concluye, «Hace falta un sindicato fuerte que se una y nos defienda de verdad».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos