Siro vende las plantas de El Espinar, Medina y Briviesca y afirma que no habrá despidos

El presidente del Grupo Siro, José Manuel González Serna, junto al presidente de Cerealto, Luis Ángel López (D). /El Norte
El presidente del Grupo Siro, José Manuel González Serna, junto al presidente de Cerealto, Luis Ángel López (D). / El Norte

Del Olmo confirma que el grupo les ha trasladado que no se perderán los 717 puestos de trabajo

SILVIA G. ROJO

«Con el pie cambiado». Así resumen los representantes de los trabajadores en las fábricas de Siro en El Espinar (Segovia), Briviesca (Burgos) y Medina del Campo (Valladolid) cómo les ha cogido la noticia del anuncio de la venta de estas tres plantas, que suman 717 trabajadores fijos. La decisión viene motivada por el acuerdo de integración entre Siro y la multinacional Cerealto en un nuevo grupo al que han denominado Cerealto Siro Foods, dedicado a la fabricación de marcas para terceros, y cuyo objetivo es posicionarse en el mercado alimentario global en las categorías de galletas, cereales y pasta. La estrategia del grupo pasa por «desinvertir» en las categorías de bollería y pan, que son precisamente las líneas en las que trabajan esas tres fábricas.

Respecto al futuro de esas plantas y sus trabajadores, fuentes de la empresa indican que «estamos en la fase de búsqueda de compradores». No se marcan plazos ni fechas, «son operaciones de gran dimensión que llevan tiempo», reconocen, «lo mismo pueden ser tres meses que puede ser más de un año».

Justifican, por otra parte, que la integración «implica la desinversión en las categorías de pan y bollería, ya que pese al crecimiento que han experimentado y sus excelentes perspectivas de desarrollo, requieren un enfoque local y recursos locales». En este sentido, «velaremos durante el proceso por garantizar el empleo y las condiciones laborales de todos los trabajadores de estas plantas».

Aunque en teoría no hay nada cerrado, desde la empresa se muestran optimistas ante una posible venta: «Estamos convencidos de la existencia de potenciales compradores para quienes dichos negocios formen parte de su estrategia. Se trata de negocios que han experimentado un crecimiento importante en los últimos años».

El presidente del comité de empresa de la fábrica de El Espinar, Javier Dorrego (UGT), confirma que «la noticia se nos comunicó de manera simultánea a las tres fábricas y se nos contó el tema de la fusión y la decisión que se había tomado con el negocio».

Mercadona confirma que respaldará al comprador

Con el paso del tiempo, Mercadona se ha convertido en el principal cliente de estos negocios de bollería y pan por lo que la empresa también ha sido informada de la operación.

Fuentes de Mercadona en Castilla y León confirman que «conocemos la operación y vamos a seguir respaldando a quien lo compre siempre y cuando se mantengan los parámetros de calidad, eficiencia e innovación».

El comunicado de Cerealto Siro Foods hace referencia a esta circunstancia: «Mercadona ha sido informada y respalda la estrategia del nuevo grupo de focalización en los negocios de galletas, cereales y pasta y venta de los negocios de bollería y pan», y añaden que «el compromiso de Mercadona con el nuevo comprador será el de dar continuidad a los negocios de pan y bollería».

En el caso de la planta de El Espinar, el presidente del comité de empresa, Javier Dorrego, comenta que en esta planta «hay ocasiones en las que hay picos de 250 trabajadores que coinciden con épocas de lanzamiento o apoyos puntuales a los lineales».

Indica que «durante 12 años hemos sido proveedores en exclusiva de Mercadona y desde hace como cosa de un año hacemos algo para un cliente de Italia». Si se cumple lo dicho, Javier Dorrego piensa que «el que venga va a tener la cartera de clientes hecha, otra cosa es que luego quiera reorientar». En el caso de El Espinar, hay cinco líneas de producción y Dorrego cifra las de Medina del Campo en 9 y en unas 15 las de Briviesca, donde han llegado a trabajar 400 personas.

Entre las razones que se pusieron sobre la mesa se destacó la de la expansión: «Parece que la bollería y el pan tienen un carácter más local» y dentro de la «incertidumbre» que ha generado la noticia, «nos da cierta tranquilidad que Mercadona respalde la operación y dé el volumen de negocio al futuro comprador».

«Nos piden tranquilidad»

De momento, nada se ha indicado sobre cambios que afecten a los trabajadores, «nos han trasladado tranquilidad, cambiamos de casa pero no de sitio», ilustra Dorrego.

Álex Blázquez, de Comisiones Obreras, también matiza que «nadie ha hablado de que vaya a afectar a las condiciones de trabajo o a los puestos, es un movimiento empresarial».

La planta segoviana cuenta con 148 trabajadores, 200 suma Medina del Campo y 369 Briviesca, cada una de ellas con varias líneas de producción en bollería y pan.

La consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, manifestó que se trata de «un tema empresarial» y aseguró que la compañía ya ha trasladado garantías de que «no va a haber pérdida de puestos de trabajo», informa Ical. A juicio de Del Olmo, lo que está haciendo Siro es «un proceso de selección de dónde puede ser más competitivo» y resaltó la importancia de que haya trasladado a la Junta que no se perderán puestos de trabajo con esta decisión.

En este proceso,«a medio plazo», Del Olmo incidió en que el empresario ha garantizado la continuidad de los puestos de trabajo en Castilla y León. Sin embargo, reconoció que por el momento la Junta no tiene constancia de que haya un comprador. «Es un tema empresarial totalmente del que hemos sido informados» e incidió en que es el empresario «quien ha decidido que su rentabilidad será mayor si se dedica a lo que mejor hace», concluyó.

Por parte del sector agrario, el presidente de Asaja, Donaciano Dujo, confirmó que son «muy pocos» los agricultores que venden sus cereales a Siro, por lo que esta decisión no afecta al sector. «Ellos tienen producción propia y su vocación es la de potenciar el trigo duro para adaptar la harina a sus necesidades, aunque es verdad que con algunos agricultores han llegado a acuerdos». Dujo dio la «bienvenida» a posibles nuevos acuerdos con agricultores.

La venta del negocio de pan de Grupo Siro no afectará al empleo en la planta de Aguilar

El acuerdo entre Siro y la Multinacional Cerealto de fusionarse en un nuevo grupo internacional, Cerealto Siro Foods, que conllevará la venta de los negocios de pan y bollería, no afectará a los trabajadores de Horno de Galletas de Aguilar, la planta que tiene en Aguilar de Campoo (Palencia), en la que la empresa además de galletas y cereales también fabrica pan de molde. «El empleo se va a mantener», aseguraron hoy desde el comité de empresa de la factoría norteña.

En ese sentido, por voz de su presidente, Alfredo Alonso, se insistió en que la asunción por parte de otra empresa de la línea de pan de molde de Aguilar de Campoo no traerá consigo despidos ya que, la nueva firma tendría la obligación de asumir los puesto de trabajo y, subrayó, en cualquier caso la nueva empresa vendría avalada como proveedora de Mercado y por el propio Grupo Siro.

Pese a esta confirmación, la representación sindical de esta fábrica no quiso hacer más declaraciones sobre este nuevo cambio de rumbo en la estrategia empresarial de la agroalimentaria palentina «hasta que no veamos las nuevas condiciones», aunque si que aseguró que el anuncio esta mañana por parte de la compañía a parte de la plantilla ha generado impacto, en un primer momento, a sus trabajadores.

 

Fotos

Vídeos