La 'semana de pasión' de Jesús Julio Carnero

Pilar del Olmo, Alfonso Fernández Mañueco y Jesús Julio Carnero, pasean ayer por Villalar acompañados de otros miembros del PP. /Gabriel Villamil
Pilar del Olmo, Alfonso Fernández Mañueco y Jesús Julio Carnero, pasean ayer por Villalar acompañados de otros miembros del PP. / Gabriel Villamil

El partido cose aún heridas de las primarias en la confección de las listas, donde ha costado encajar al presidente provincial

Lorena Sancho
LORENA SANCHOValladolid

Hubo un abrazo público en Villalar con el que Jesús Julio Carnero y Alfonso Fernández Mañueco, presidentes provincial y autonómico del PP, quisieron ayer coser de cara a la galería un partido literalmente dividido en dos, con heridas que sangran desde los procesos de primarias regionales, provinciales y nacionales y cuyas hemorragias no han sido capaces de parar en plena confección de las listas al Ayuntamiento y a las Cortes. Viejas rencillas que resucitaron en vísperas de Semana Santa y que han mostrado las entrañas de unas luchas de poder que parecían soterradas. ¿Qué ha ocurrido para que el PP exhiba sus batallas a un mes de la cita con las urnas?

El detonante, a tenor de las diversas fuentes consultadas –no fue posible disponer del punto de vista de la Ejecutiva Autonómica–, ocurre el martes, 16 de abril. La candidata de Valladolid, Pilar del Olmo, recibe la petición de Teodoro García Egea, secretario general del PP, para que el concejal Borja García entre en la lista al Ayuntamiento. Del Olmo no se opone, pero tiene ya cerrada la candidatura y asignado cada uno de los 27 puestos, por lo que ese imprevisto de última hora implica la reorganización de la lista. La decisión en cambio no sienta nada bien al entorno de Jesús Julio Carnero, presidente del PP, quien precisamente hace dos años ganó a Borja García unas primarias que ya dividieron al partido.

No les gusta su incorporación como concejal en Valladolid, la ven como un aviso de Génova, como una amenaza a la candidatura de Jesús Julio Carnero a la reelección en la Diputación; Borja García es afín a Pablo Casado. Carnero, en cambio, apoyó a Soraya Sáenz de Santamaría. Así comienza la negociación. Pero la publicación en un medio de comunicación de que Génova impone a Borja García entre los cinco primeros puestos sienta mal en Madrid, que endurece el tono con respecto a la incorporación de García.

Entre el Miércoles y el Sábado Santo la negociación es intensa, dura y crispada. Del Olmo quiere mantener a sus personas de confianza en los puestos más altos, mientras que el sector de Carnero tensan para mantener su posición frente a Borja García. En ese momento el presidente del PP ocupa el número dos y José Antonio de Santiago–Juárez, hombre de confianza de la candidata, el seis.

Durante todos estos días el comité electoral provincial se reúne sin alcanzar acuerdos. Pilar del Olmo mantiene un diálogo constante con Teodoro García Egea para confeccionar la lista «con libertad y sin presiones», con la única petición de que se incorporara Borja García. Ella es afín a Casado, la única junto con Juan Vicente Herrera, De Santiago-Juárez e Isabel García Tejerina que compartieron charla en torno a un café con el presidente nacional del PP después del acto en María de Molina, en vísperas de ganar las primarias.

A las Cortes

El desbloqueo parece llegar el domingo por la mañana. La Dirección Nacional ve factible que Jesús Julio Carnero se incorpore a la lista de las Cortes y deje así un hueco libre en la candidatura de Del Olmo para encajar las piezas. Se confirma la posibilidad el lunes. Pero en unas horas todo se desmorona. El delegado territorial, Pablo Trillo, acababa de aceptar la propuesta de Génova de entrar en esa misma lista como número seis. De tal forma que si también se incorporaba Carnero había que desplazar o a Raúl de la Hoz, a Ramiro Ruiz Medrano o a Luis Miguel González Gago. Tanto de la Hoz como Gago son hombres de confianza del presidente autonómico del PP, Alfonso Fernández Mañueco, cuyo apoyo, por otro lado, se atribuyó Borja García en el proceso de primarias provincial. Por lo tanto, no había hueco en las Cortes para el presidente provincial del PP. Sí cabía, sin embargo, el secretario provincial, González Gago, quien ya había renunciado a su cargo en la Junta.

Faltaban solo horas para registrar las listas. Sobre la mesa estaba la opción de que Carnero se presentara como número dos por Simancas para poder optar a la Diputación. Para entonces Génova no veía imprescindible que Carnero entrara en la capital. Pero fue Pilar del Olmo quien comunicó a Madrid su decisión de incorporars a Carnero, convencida de que el líder de los populares no podía ir en la lista de un pueblo y de que su presencia «suma». Eso sí, Carnero iría ahora como número tres, por detrás de De Santiago–Juárez, que irá de dos.

¿Está la crisis zanjada? Mañueco tiró ayer de autoridad autonómica frente a Génova y respaldó a Carnero como candidato a la Diputación por segunda vez. Pero no será hasta después del 26M cuando se dé a conocer quién liderará esta institución. La amenaza de la incorporación de Borja García ha calado ya en los pueblos afines al presidente provincial. Y Carnero se arroga el apoyo de los alcaldes en previsión de lo que pueda ocurrir. El abanico de candidatos está más abierto que nunca. Eso sí, la última palabra la tendrá seguramente Madrid, máxime si se tiene en cuenta la exhibición de poder que ha realizado estos días en Valladolid.