El obispo auxiliar de Valladolid, Luis Argüello, destaca en Villavicencio el valor de las tradiciones

El obispo auxiliar, en Villavicencio. /M. G. M.
El obispo auxiliar, en Villavicencio. / M. G. M.

Este sábado por la tarde ha tenido lugar el cambio de insignia de los mayordomos

MIGUEL G. MARBÁNVillavicencio

La localidad de Villavicencio de los Caballeros ha vivido este sábado el día más importante de sus fiestas con la celebración de la festividad del Cristo de la Gracia. Una jornada que comenzó con la misa en honor al patrón, que fue oficiada en la iglesia de San Pedro por el obispo auxiliar de Valladolid, Luis Argüello, quien destacó la importancia de mantener la devoción y las tradiciones en torno al patrón y de conservar aquello que atrae a todos, los que viven dentro y fuera del pueblo y hunden en él sus raíces. El obispo auxiliar también incidió en la necesidad de acompasar las tradiciones con los nuevos tiempos, teniendo en cuenta los riesgos que estos entrañan.

Tras la misa, partió la procesión, en la que los hermanos de la cofradía del Cristo de la Gracia, vistiendo capas castellanas, portaron por las calles del municipio la talla de un cristo crucificado, seguido por gran cantidad de vecinos. Junto a la residencia de ancianos, la procesión se detuvo para que se rezasen unas oraciones en presencia de un buen número de internos.

Por la tarde, la emoción regresó a las calles con el segundo encierro urbano, en el que, una vez más, tuvo lugar la suelta de vaquillas en el recorrido tradicional de talanqueras desde la plaza de toros. A última hora de la tarde, los hermanos de la cofradía acompañaron al mayordomo de este año, Andrés Martínez, hasta la casa del mayordomo entrante, Regino García, para llevar a cabo el cambio de la insignia en un acto en el que el mayordomo entrante obsequió a los hermanos con la pitanza, cuatro bizcochos y un bote de avellanas.

Para la jornada de este domingo, último día de las fiestas, el programa contempla por la mañana, además de la misa de honras de la cofradía, un divertido parque infantil y juvenil, con un tren turístico que recorrerá las calles del pueblo. El vermú concierto con Mark y Alba pondrá el mejor ambiente al mediodía para dar paso a la paella solidaria y de hermandad. Por la tarde se celebrará el tercer encierro urbano. El fin de fiesta lo pondrá la orquesta Trisquel.