Un joven de 30 años recibe tres cornadas en el encierro de Portillo

Un grupo de caballistas arropa a uno de los astados en uno de los encierros de Portillo. / G. A.

El corredor, natural de la localidad de Pollos, ha sido trasladado al Hospital Clínico aunque se encuentra estable y fuera de peligro

SOFÍA FERNÁNDEZ

Un joven de 30 años de edad, Sergio A., ha sido trasladado al Hospital Clínico de la capital tras sufrir una cogida en el encierro de Arrabal de Portillo y recibir tres cornadas, aunque en principio sin gravedad.

El joven, natural de Pollos pero residente en Traspinedo, fue rápidamente socorrido por aficionados y trasladado a la ambulancia de los servicios médicos, donde fue atendido de tres heridas por asta de toro en la pierna y el glúteo -dos de ellas próximas a la zona anal- para, a continuación, ya estable, ser trasladado a un centro hospitalario de Valladolid, donde previsiblemente iba a ser intervenido quirúrgicamente esta misma tarde. Además, el joven presenta numerosos golpes por todo el cuerpo. «Está estable y ha sido trasladado, pero en principio no revisten gravedad», ha señalado el alcalde, Juan Antonio Esteban.

Con la puntualidad habitual, cuatro toros y ocho bueyes pertenecientes a la ganadería de Pedro Caminero salieron de los corrales de El Comeso acompañados de decenas de caballistas, componiendo una bella estampa por el entorno natural de la localidad de Portillo, aunque esta vez el encierro fue más peligroso que en jornadas anteriores.

Los astados llegaron de forma ordenada aunque no compacta a la conocida como zona de la Explanada y fue entonces cuando el primero de los ejemplares se dirigió con gran rapidez al terraplén que conecta con el recorrido urbano (la zona del embudo), donde la aglomeración de aficionados era notable. Una vez allí y apenas quince minutos después de salir de los corrales el astado alcanzó al joven de Pollos, pero varios aficionados que se encontraban junto al chaval salieron al quite para socorrerlo evitando mayores consecuencias.

Casi al mismo tiempo, otros dos toros llegaron al recorrido urbano y se dirigieron junto a los bueyes hacia toriles, el cuarto regresó hacia la zona de los corrales donde fue recogido posteriormente por los servicios municipales terminando así un accidentado encierro por el campo que se desarrolló de forma bastante rápida, en apenas tres cuartos de hora.

El encierro de esta tarde en Arrabal de Portillo es habitualmente uno de los más multitudinarios de las fiestas al celebrarse en horario vespertino. Al igual que los días anteriores, los astados han inyectado emoción en uno de los encierros más tradicionales de cuantos se celebran en la provincia de Valladolid.

Tras la suelta, la fiesta se desplazó a las calles con varias actuaciones musicales y el pasacalles de peñas por el centro de la localidad, acto que dio paso al encierro urbano nocturno que se celebró al cierre de esta edición.

Hoy domingo, tiene lugar el penúltimo encierro por el campo que tanta fama otorga a este municipio vallisoletano, acto al que seguirá un animado vermut, actuaciones de teatro y el espectáculo taurino en la plaza de toros con la suelta de varias vaquillas.