El fuego destruye una pila de coches destinados a chatarra en Renedo

Los Bomberos trabajan en la extinción del incendio en la planta de Reciclaje Valladolid, en la carretera de Renedo. / Bomberos de Valladolid

Los Bomberos tardaron más de cinco horas en controlar las llamas en la empresa situada al borde de la ronda exterior

J. Sanz
J. SANZValladolid

«Alguna chispa ha debido saltar a la pila de coches y han comenzado a arder, pero es solo chatarra y ningún trabajador ha resultado heridos», explicaban de forma escueta al mediodía los operarios de la planta de reciclaje situada en el kilómetro 4 de la carretera de Renedo, situada al borde de la ronda exterior (VA-30), cuando la humareda procedente del incendio declarado a primera hora de la mañana en una montaña de coches reducidos a cubos de chatarra en dichas instalaciones aún era visible a varios kilómetros a la redonda y, en especial, desde cualquier punto de la capital, incluso, desde Parquesol.

El aparatoso incendio comenzó al filo de las nueve de la mañana en las instalaciones al aire libre de la planta de la empresa Reciclaje Valladolid, situada en el kilómetro cuatro de la carretera VA-140, en el término de Renedo, nada más pasar el viaducto bajo la ronda exterior. Allí, en una pila de sesenta metros de largo por cuatro de alto de bloques de coches reducidos a chatarra, surgieron las llamas que enseguida generaron una densa columna de humo negro que llevó a decenas de vecinos a avisar al servicio de emergencias 112 en los minutos siguientes.

Imágenes del incendio.
Imágenes del incendio. / Gabriel Villamil

Un retén de vigilancia

La presencia de pinturas y restos de otros materiales tóxicos (aceites, combustibles...) en los cubos de chatarra complicó las labores de extinción, que durante más de cinco horas llevaron a cabo dos dotaciones de los Bomberos de la capital hasta dar por controlado el fuego, que no sofocado, pasada la una de la tarde. Un retén del Servicio de Extinción permanecía aún al cierre de esta edición para evitar que el incendio volviera a reproducirse después de que los propios bomberos removieran con máquinas los cubos de chatarra para agilizar la extinción.

«No se podía utilizar demasiada agua debido a la presencia de sustancias tóxicas y los propios coches, al estar apilados, impidieron una extinción rápida y obligaron a remover la chatarra para apagar las llamas», explicaron fuentes del Servicio de Bomberos antes de confirmar que el incendio, pese a todo, quedó confinado en la montaña de chatarra sin causar más daños materiales en las instalaciones o provocar lesionados durante la extinción.