El artista González Gerbolés descorcha los festejos en Viana

El pregonero se dirige a los asistentes en la Plaza Mayor./S. F.
El pregonero se dirige a los asistentes en la Plaza Mayor. / S. F.

Conocido por sus alfombras florales, este vianero y alcalde de Castrodeza inauguró cuatro días de intensa actividad

SOFÍA FERNÁNDEZ

Durante estos días más de un millar de pueblos celebran sus fiestas patronales en unas fechas donde cada municipio venera a sus santos con la misma alegría y devoción año tras año y, en este sentido, la localidad de Viana de Cega descorchó ayer su programación festiva en honor a San Roque. Llegadas las ocho de la tarde, la Plaza Mayor se iba animando y llenando de vecinos que no querían perderse uno de los momentos más esperados de las fiestas, el pistoletazo de salida que suponen la concentración de peñas con el pregón y posterior pasacalles.

Junto a las peñas de jóvenes, las que se acaban de formar y las que tienen ya varias décadas de historia a sus espaldas, el reelegido alcalde de Viana de Cega, Alberto Collantes, deseó que estas fueran unas fiestas para disfrutar, olvidar los problemas y para reencontrarse con amigos y familia. Presentó al pregonero, el artista y alcalde de Castrodeza, José Antonio González Gerbolés, conocido allí como Chambete, vecino del municipio que ha llevado el nombre de Viana de Cega a Valladolid, Madrid o Roma, entre otros muchos lugares gracias a las alfombras florales que realiza, muchas veces acompañado de vecinos del propio pueblo.

Así, tras dar las gracias por la oportunidad de dirigirse a su pueblo «por este importante momento», Gerbolés inició su discurso con emotivas palabras. «Me conocéis y sabéis que soy una persona que me defiendo mejor con las manos que con la palabra, por eso cuando además de ser pregonero me pidieron también una alfombra para la procesión de San Roque pensé: pregón corto, alfombra larga».

Y cumplió. Tras recordar con sus vecinos momentos tan emotivos como el tapiz floral que hizo junto a varios vianeros al Papa Benedicto XVI, la alfombra del hermanamiento de Valladolid con la ciudad italiana de Lecce o la alfombra del centenario de la Plaza Mayor de la capital vallisoletana, Chambete, visiblemente emocionado recordando a los que ya no están, realizó un recorrido por las décadas pasadas y las fiestas en sus tiempos de mozo invitando a los jóvenes de hoy que disfruten con respeto y sin excesos de unas fiesta que se caracterizan por «ese carácter tolerante y cordial del que hacen gala todos los vecinos».

Tras el chupinazo, el protagonismo fue a parar a las peñas de la localidad con un entretenido pasacalles amenizado por la charanga la Farándula en el que cientos de vecinos disfrutaron del arranque de la primera jornada festiva, una jornada que continuó durante la noche con un concierto en la Plaza Mayor, seguido del primer encierro (al cierre de esta edición) y la actuación de la discomovida Mandala Macro Show que supuso el broche de oro al primer día de las fiestas.