San Pelayo y Olivares trasladan a Bruselas y Estrasburgo las necesidades del medio rural

Virginia Hernández, alcaldesa de San Pelayo, durante su intervención en Bruselas./N. L.
Virginia Hernández, alcaldesa de San Pelayo, durante su intervención en Bruselas. / N. L.

Las alcaldesas de ambos municipios fueron invitadas a participar en foros sobre despoblación

N. LUENGOValladolid

Virginia Hernández Gómez y Raquel Sánchez Villorejo comparten muchos puntos en común. Ambas son mujeres, menores de 30 años, apasionadas por la política, alcaldesas de sus pueblos y amantes del medio rural. Son las primeras ediles de San Pelayo y de Olivares de Duero. Conocen de primera mano las necesidades de sus municipios y les gusta estar en primera línea de la política local, ayudando a sus convecinos. Acaban de regresar de Bruselas y Estrasburgo, donde han participado en diferentes encuentros en los que el medio rural vallisoletano ha sido protagonista.

Virginia Hernández lleva tres años al frente del Consistorio de San Pelayo, un municipio con apenas 50 habitantes censados, que se ha convertido en referente por su lucha contra la despoblación;y también es responsable de Comunicación del Grupo Provincial Toma la Palabra en la Diputación de Valladolid. El 7 y 8 de junio ha participado en Bruselas en unas jornadas organizadas por Izquierda Unida Exterior en el Parlamento Europeo, que sirvieron para analizar la situación actual de los emigrados españoles y crear un espacio de reflexión y debate sobre el retorno y las condiciones ideales para que pueda producirse.

Durante su intervención, Hernández expuso las posibilidades de retorno y repoblación en la zona de Montes Torozos y Tierra de Campos como paradigma de la España vacía. «El Estado tiene obligación de garantizar la vuelta a aquellos que se han tenido que ir. Y debe hacerlo por distintas vías, como pueden ser la generación de empleo o facilitar el acceso a la vivienda», dijo esta joven alcaldesa. Recalcó las acusadas desigualdades que se producen en el medio rural. «Hay que garantizar que los pueblos del interior peninsular compitan con las mismas condiciones que los de otras zonas de España. El centro peninsular se está quedando vacío mientras las grandes ciudades como Madrid fagocitan todo su entorno. Aspectos tan importantes como la red de transporte y el acceso a la banda ancha son básicos para que la gente se establezca en nuestros pueblos a vivir o a trabajar», aseguró.

La voz de su comarca

Hernández evalúa muy positivamente su participación en Bruselas, que ha servido «para dar voz a su comarca». Asegura que ha sido emocionante explicar la realidad de su pueblo, de Torozos y de Tierra de Campos, «cuya situación es mucho más grave que en otras zonas de España donde hay más industria y cuyo futuro pasa por los llamados neorrurales», afirmó. «La densidad de población en algunas zonas de Valladolid es de 4 habitantes por kilómetro cuadrado, cuando la media de España son 92. Es difícil que nadie venga a vivir a los pueblos, a no ser que les compense. Habría que invertir en comunicaciones, poner fin a la brecha digital, bajar los tipos de gravamen y establecer incentivos fiscales que atraigan y fijen población», propuso. 

Sugirió también un cambio en el modelo productivo en el campo y «establecer una industria agroalimentaria vinculada al territorio, fomentando el cooperativismo y regulando los mercados de cercanía». Su intervención en el Parlamento se centró también en la reordenación territorial que, en el caso de Castilla y León, es «fundamental». Puso como ejemplo provincias como Cádiz, con 44 municipios y una población de más de un millón de habitantes, y la comparó con Valladolid, que cuenta con 225 municipios y 500.000 habitantes. «Eso no implica que no haya pueblos pequeños, sino que hay que gestionarlos de otro modo», puntualizó.

A partir de las ideas expuestas en las mesas de trabajo por todos los participantes, «se marcará una estrategia estatal, autonómica y municipal que refleje las necesidades reales de la ciudadanía española en el exterior», concluyó Hernández.

Raquel Sánchez posa con unos compañeros de trabajo en la reunión de Estrasburgo.
Raquel Sánchez posa con unos compañeros de trabajo en la reunión de Estrasburgo. / N. L.

El pasado mes de noviembre Raquel Sánchez, alcaldesa de Olivares de Duero y secretaria de Política Municipal de entidades menores de 3.000 habitantes del PSOE de Valladolid, recibió una invitación para participar en la III edición del European Youth Event 2018 este mes de junio. Se trata del mayor encuentro de personas con edades comprendidas entre los 18 y los 30 años, que organiza cada dos años el Parlamento Europeo en su sede de Estrasburgo. No lo dudó. Sabía que tenía que estar allí junto con otras personalidades inspiradoras del escenario europeo, demostrando el poder de los jóvenes a la hora de perfilar el futuro de Europa.

Ante 10.000 jóvenes

Esta joven regidora participó en una de las mesas redondas en la que también intervinieron Guillaume Lecaros de Cossio, representante de la OCDE; y Jannes Maes, presidente del Consejo Europeo de Jóvenes Agricultores (CEJA). Ante más de 10.000 jóvenes, los tres debatieron sobre las principales diferencias entre las zonas rurales y urbanas y lo que puede aportar la UE para compensar esas desigualdades. En su intervención, Sánchez Villorejo expuso las principales carencias del medio rural. «A los asistentes les impactó mucho conocer la situación de muchos de los pueblos de Castilla y León. En nuestra Comunidad el medio rural está muy olvidado. La administración quiere frenar la despoblación, pero para ello es necesario invertir. No hay asentamiento poblacional en nuestros municipios porque no se están dando facilidades para que los jóvenes elijan vivir en los pueblos», aseguró.

«A nivel personal, participar en este evento ha resultado ser una gran experiencia. Ha servido para demostrar que a los jóvenes les interesa mucho la política y también el ámbito rural, al que está muy vinculados», concluyó la alcaldesa.

 

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