El PSOE perfila un gobierno en solitario tras romper la negociación con Valladolid Toma la Palabra

Manuel Saravia y Óscar Puente, en el último pleno municipal./El Norte
Manuel Saravia y Óscar Puente, en el último pleno municipal. / El Norte

Óscar Puente comunica su decisión después de que Toma la Palabra aplazara la consulta a sus bases sobre un posible pacto

Lorena Sancho
LORENA SANCHOValladolid

No estaban siendo nada sencillas las negociaciones entre el Partido Socialista y Toma la Palabra para alcanzar un acuerdo de Gobierno para el Ayuntamiento de Valladolid. Ni las áreas, ni las competencias, ni la reorganización acababa de encajar entre las dos formaciones de izquierdas municipales. Había que repartir competencias, y en las de Urbanismo y Juventud, principalmente, estaba el escollo por el que no acababa de cuajar un pacto para gobernar. Así que el viernes, en vísperas de someter a consulta a sus bases el posible acuerdo de gobierno, Toma la Palabra decidió aplazar la votación hasta rematar unos «flecos», también sobre las propuestas de programa, que no acababan de convencerles.

La decisión no gustó nada al alcalde en funciones, Óscar Puente, quien vio en esta decisión la gota que colmaba el vaso de unas tensas negociaciones y envió un mensaje a los tres concejales de Toma la Palabra: ellos aplazaban la consulta y el PSOE rompía las negociaciones. Desde ese momento entraba en juego el plan B de los socialistas: gobernar en minoría, sabedores de que los grupos de centro-derecha no suman mayoría y que, por tanto, es viable que Puente sea proclamado alcalde aunque no cuente con el apoyo de Toma la Palabra.

Las frases

Alcalde en funciones

Óscar Puente

«Suspender la consulta responde a seguir tirando de la cuerda sin asumir que se puede romper. Y se rompió»

Concejal electo Toma la Palabra

Manuel Saravia

«No me parece razonable que se rompa la negociación porque la consulta sea el martes en lugar del sábado»

«Suspender la consulta responde a seguir tirando de la cuerda sin asumir que la cuerda se puede romper. Y se rompió», argumentaba este sábado por la mañana Óscar Puente en su cuenta de Twitter. Aquí ha vertido sus únicas palabras, pues hasta el lunes no explicará los motivos que le han llevado a tomar esta decisión. Ni siquiera a Toma la Palabra, cuyo candidato, Manuel Saravia, aseguraba haber intentado dialogar con él sin éxito para poder reconducir la situación. «Queremos intentar hablarlo, somos dos formaciones que presumimos de diálogo pues habrá que intentar seguir planteando la posibilidad de diálogo», incidicaba por la tarde Manuel Saravia.

Los escollos

La ruptura de las negociaciones ocurrió el viernes, pero desde el principio se antojaron arduas. Se partía de una situación distinta a la de hace cuatro años. El PSOE se sentaba a negociar con once concejales, tres más; Toma la Palabra con tres, uno menos. Y aunque había intención de conseguir acuerdo, el Partido Socialista marcó la necesidad de reorganizar la estructura para abarcar además un mayor número de áreas.

Los tres concejales de Toma la Palabra recibirían tres de las diez de gobierno y la primera tenencia de alcaldía, pero con funciones distintas a las de estos cuatro años: Manuel Saravia perdería parte de las competencias en Urbanismo (contratación y licencias, entre otras), en favor de Luis Vélez; María Sánchez no asumiría Limpieza dentro de Medio Ambiente y Alberto Bustos cedería Juventud a Victoria Soto. Había además otros escollos en acuerdos programáticos (con la oficina de participación y el convento de las Catalinas, entre otros) y en las competencias sobre el papel de coordinador de política que asumiría Pedro Herrero, hasta ahora portavoz socialista. El jueves por la tarde, tras varias reuniones infructuosas en las horas previas, el PSOE y Toma la Palabra no habían conseguido consensuar un documento que fijara la distribución de áreas y los contenidos.

De tal forma que el viernes por la mañana el PSOE envió a la formación de Manuel Saravia la que sería la «última propuesta» para formar gobierno (aquí puedes ver la última propuesta que envió el PSOE a VTLP).

«A última hora de la mañana hablé con Óscar (Puente) y me dijo que no iban a modificar la propuesta, que era la que era. Decidimos que no podíamos someter a votación algo no dialogado e impuesto, donde veíamos cosas que queríamos hablar, como la organización estructural o el futuro convento de las Catalinas, que aparecía tachado. Y decidimos posponer la consulta», señaló Saravia.

Y ahí las negociaciones quedaron rotas. «He sido leal. He hecho una propuesta harto generosa. Y lo que me he encontrado es desconfianza y mucha soberbia. A partir de ahí es difícil seguir», añadió Óscar Puente en otro tuit.

A partir de este momento, el PSOE se plantea gobernar en minoría con los once concejales que obtuvo, de tal forma que tendría que redistribuir de nuevo las áreas y los contenidos. «No entendemos por qué no sometieron a consulta el documento para que dijeran si les parecía aceptable esta propuesta, que es la última del PSOE», lamentó ayer Pedro Herrero, portavoz del Grupo municipal Socialista, quien a su vez recordó que han trabajado «como el equipo que éramos», pero reconoció que «se ha tensado mucho».

En Puente recae ahora la decisión de dar marcha atrás y retomar las negociaciones o gobernar en minoría. Toda vez que la formación de Manuel Saravia tiene intención de continuar con el diálogo para haber sometido a consulta el documento a sus bases la próxima semana. De momento, lo que sí deberán decidir los 1.700 inscritos de Toma la Palabra es si el sábado 15 de junio votan a Óscar Puente como alcalde, votan a Manuel Saravia o se abstienen. Para que un alcalde sea elegido deberá contar en la votación con la mayoría absoluta. De no tenerla se proclamará a la lista más votada, el PSOE (PP, Ciudadanos y Vox suman 13, uno menos de la mayoría). Solo le podría arrebatar la Alcaldía un prácticamente imposible pacto entre VTLP, PP y Cs.

La formación naranja no decidirá hasta el martes qué hacer con su voto. Aunque en ningún momento se ha planteado, por parte del PSOE, un posible apoyo en la constitución del Ayuntamiento, según aseveró ayer el candidato de Cs, Martín Fernández Antolín. «En ningún momento nos han planteado un gobierno. Puente tenía claro que sería con Toma la Palabra», matizó.