Una multa leve de 60 euros fue el origen de la agresión a tres policías en Las Viudas

Los antidisturbios custodiaron los Juzgados (por la calle Torrecilla) mientras los familiares esperaban la salida de los detenidos./J. Sanz
Los antidisturbios custodiaron los Juzgados (por la calle Torrecilla) mientras los familiares esperaban la salida de los detenidos. / J. Sanz

Los cuatro sospechosos se enfrentan a penas de hasta 4 años de cárcel por atentado

J. Sanz
J. SANZ

La multitudinaria agresión a tres policías locales registrada a última hora de la tarde del lunes a la altura del número 8 de la calle Ebro, en la barriada de Las Viudas (Delicias), acabó finalmente con la detención de un hombre y de dos de sus hijos, así como de un allegado, que ayer fueron puestos en libertad con cargos después de prestar declaración en los juzgados y que se enfrentan ahora a penas de hasta cuatro años de prisión por los delitos de atentado a la autoridad y resistencia grave. Los agentes lesionados, por su parte, recibieron el alta en las horas siguientes y permanecen de baja por las contusiones sufridas.

Los hechos se sucedieron a partir de las ocho y media de la tarde en la calle Ebro, que une el paseo de Juan Carlos I y la avenida de Segovia, cuando dos policías recriminaron a un joven de 18 años que arrojara «un trozo de encimera de cocina» a un contenedor de basura, una infracción leve a la ordenanza municipal de convivencia ciudadana, castigada con una multa de 60 euros. El caso es que el chico, según recoge el atestado policial, se negó a identificarse y su padre, que observaba la escena desde la ventana de su casa (en la calle Ebro), comenzó «a increpara a los agentes y a gritar a su hijo que no les diera nada». Después bajo a la calle y «comenzó a empujar a los policías» antes de propinarles «patadas y pisotones». La situación se desmadró a continuación y hubo un momento en el que se arremolinaron «doscientas personas (vecinos y allegados del padre y del joven)» en torno a los dos policías, que enseguida pidieron refuerzos.

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Los presentes, según informaron fuentes policiales, «la emprendieron a patadas y puñetazos contra los agentes e, incluso, llegaron a golpear a uno de los funcionarios con una barra» con la intención de impedir la denuncia inicial contra el chico de 18 años, I. R. B., y su padre, F. R. R., de 55. Ambos acabaron siendo detenidos junto a otro hermano del primero, F. R. B., de 33, y un allegado (vecino del entorno), L. H. H., de 48.

Alegan una «falta de respeto»

Los cuatro pasaron la noche en los calabozos de la Comisaría de Delicias de la Policía Nacional –en el lugar acabaron interviniendo patrullas de sendos cuerpos– y pasaron a disposición del juzgado de guardia ayer al mediodía. El juez acordó dejarles en libertad con cargos por sendos delitos de atentado y resistencia grave, castigado con penas de entre uno y cuatro años de cárcel por el Código Penal (artículos 550 y 551).

Los patriarcas piden más medios para atajar la conflictividad

Los representantes de la comunidad gitana mantuvieron ayer un primer encuentro con los policías locales para analizar lo sucedido en Las Viudas y comprometieron su mediación «para apaciguar los ánimos y evitar que este tipo de incidentes vuelvan a producirse». Sus patriarcas lamentaron lo ocurrido y advirtieron de que necesitan más medios «para trabajar en un barrio problemático que necesita una intervención integral urgente tanto urbanística como social». Quieren reunirse con el alcalde.

Los implicados, que abandonaron los Juzgados de la calle Angustias a primera hora de la tarde –los antidisturbios protegieron el edificio ante la presencia allí de decenas de familias–, alegaron ayer que los policías «faltaron al respeto» al joven y que su padre «se limitó a salir de casa para defender a su hijo». El problema es que después, según aseguró ayer la propia jefa de la Policía Municipal, Julia González, «unas doscientas personas acabaron rodeando a los agentes y golpeándoles». Uno de ellos, el que fue golpeado con una barra, pasó la noche en observación en el hospital y recibió el alta por la tarde. Los otros dos heridos presentaban múltiples contusiones.

La barriada de Las Viudas, al igual que otros puntos conflictivos de la ciudad, como el 29 de Octubre (Pajarillos), cuenta desde hace meses con un dispositivo especial de vigilancia por parte de la Policía Local.

Los sindicatos CSIF y SPPM condenaron ayer la agresión (la segunda grave que sufren los agentes este mes) y coincidieron en reclamar más medios de autodefensa, como pistolas eléctricas o botes de gas pimienta.

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