Mañueco inaugura la precampaña con el ánimo de «ganar y gobernar»

Alfonso Fernández Mañueco, durante la intervención en la Convención provincial del PP. /Rodrigo Jiménez
Alfonso Fernández Mañueco, durante la intervención en la Convención provincial del PP. / Rodrigo Jiménez

El presidente del PP de Castilla y León cerró la Convención provincial ante cerca de 400 ediles a los que pidió «recuperar la autoestima»

Lorena Sancho Yuste
LORENA SANCHO YUSTE

No hubo ni un solo nombre de candidatos. Ni siquiera un guiño a un posible cabeza de lista para Valladolid que despejara dudas ante los casi 400 alcaldes y concejales citados en la convención provincial e intermunicipal. Pero Alfonso Fernández Mañueco, presidente del Partido Popular en Castilla y León, arengó a un desbordado auditorio del Museo de la Ciencia –hubo unos 30 afiliados que no pudieron acceder– a «recuperar la autoestima» y apostar por ganar en la capital del Pisuerga, a recuperar un Ayuntamiento que, recordó, ganó el PP pero no gobernó. «Sabéis que se puede producir un tripartito de perdedores», advirtió, y aprovechó para cargar contra el alcalde socialista de Valladolid, Óscar Puente: «Una persona que diga que Venezuela es un problema de los venezolanos o que España es un estado plurinacional no puede ser alcalde de Valladolid», incidió. Y prosiguió describiendo al PP como la opción de la «experiencia y la estabilidad» en las elecciones municipales, o la de la «izquierda radical, con políticas perniciosas para Valladolid y Castilla y León».

Arropado por el presidente del PP provincial, Jesús Julio Carnero, «a quien elegisteis como presidente y es mi presidente», y por el secretario autonómico, Francisco Vázquez, «a quién elegí yo y que es leal como pocos», Mañueco abrió una precampaña electoral en Valladolid en un camino que hasta mayo, admitió, «será largo y complejo» pero que trazará «sin miedo».

Incidió, como ha venido haciendo en el resto de convenciones, en la importancia de «pisar la calle y el barro» para llegar a todos los rincones de la provincia y solicitó para ello el apoyo y arrojo de todos los allí presentes. «Porque me gusta ganar hasta en el parchís y solo no puedo, os necesito más que nunca para llegar a todos los rincones».

Tiró una vez más de los valores que caracterizan al Partido Popular, como «la defensa de la vida o la prisión permanente revisable» para invitar a difundirlos como los de «la única opción que une el centro y la derecha». Y en ese desmarque de opciones como Ciudadanos, incidió en la importancia de no dispersar el voto, porque en mayo, dijo «queremos ganar y gobernar».

Pasó de puntillas sobre la posibilidad de que las elecciones generales se celebren también el 26 de mayo –«llevaremos a Pablo Casado a la Moncloa»– dijo, pero reservó un espacio de su intervención a criticar con dureza las políticas de la industria de la automoción «tan importantes para Castilla y León y Valladolid» que, denunció, «lamentablemente el gobierno radical del PSOE está poniendo en peligro». Aquí, dijo, el Partido Popular apoyará al presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, en su encuentro con Pedro Sánchez. «Porque es una política de radicales que quiere acabar con la industria de la automoción de Castilla y León».

Al PSOE y al Gobierno de España se refirió previamente el presidente del PP en Valladolid, Jesús Julio Carnero, para recordar que el acuerdo para la adquisición de Vestas ha sido «obra del trabajo silencioso de Pilar del Olmo –consejera de Hacienda– y su equipo», pues reprochó a Puente, a quien se refirió como «este buen señor», que «se quiera arrogar como si hubiera sido fruto del buen hacer del Gobierno». Y se mostró convencido de que «más pronto que tarde» habrá «buenas noticias» para empresas cercanas a la provincia «gracias al trabajo de Pilar del Olmo».