«Está loco y tengo miedo», escribió el joven vallisoletano antes de ser asesinado en su casa de Londres

David Martínez, ante la noria de Londres, en una fotografía facilitada por Scotland Yard./El Norte
David Martínez, ante la noria de Londres, en una fotografía facilitada por Scotland Yard. / El Norte

David Martínez estaba haciendo las maletas para irse por temor al hijo de su casera y así se lo comunicó a un familiar

J. Sanz
J. SANZValladolid

David, el cocinero de 26 años que murió acuchillado el pasado miércoles en Londres, tenía miedo y así se lo hizo saber a una prima afincada en la capital inglesa poco antes de perder la vida en su casa del barrio de Leyton: «Está loco, me está acusando de haberle quitado la novia y tengo miedo». Fue el mensaje que envió el joven a su familiar a través del móvil poco antes del crimen en alusión al hijo de la mujer que le había arrendado una habitación. Después ya no contestó a las llamadas de su prima. «Sabíamos que pasaba algo y no fue hasta horas después –los familiares (dos primos) que tiene allí le estaban ya buscando– cuando nos enteramos de que le habían matado», relataron ayer los allegados de David Martínez, un joven natural de Colombia, pero que llegó a Valladolid de niño y que tenía la nacionalidad española.

«Sabíamos que pasaba algo cuando dejó de contestar y luego nos enteramos de que le habían matado»

El cocinero, que había recalado unas semanas antes en Londres con un contrato de trabajo en un restaurante, ya había manifestado con anterioridad su temor al hijo de la mujer con la que residía y el mismo día en el que perdió la vida estaba literalmente «preparando las maletas para mudarse a otra vivienda» por este motivo, según confirmaron los familiares de la víctima antes de concretar que tenía previsto marcharse el viernes. «Tuvo la mala suerte de cruzarse con un chico con la mente retorcida», lamentó ayer una tía del joven antes de destacar que David «era una bellísima persona, un joven muy trabajador que estaba ilusionado con su nuevo trabajo y que jamás había tenido problemas con nadie».

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Scotland Yard confirmó ayer que el jueves, apenas 24 horas después del crimen, localizaron y detuvieron a un sospechoso como presunto autor material del crimen. El arrestado, que está siendo interrogado y que permanece aún en dependencias policiales, es un joven de 18 años del que aún no han facilitado la identidad, aunque fuentes policiales sí confirmaron en un comunicado oficial que víctima y verdugo se conocían. «Aún no nos han confirmado nada y ojalá pronto sepamos si el sospechoso es este chico –por el hijo de la casera– o no y pueda resolverse lo ocurrido cuanto antes», desearon los familiares de David Martínez.

Acompañados por diplomáticos

La madre y una hermana de la víctima volaron ayer por la mañana a Londres para conocer de primera mano los avances en la investigación e iniciar los siempre farragosos trámites de la repatriación del cuerpo. «Su intención es traerlo a Valladolid», la ciudad en la que vivió y estudió desde que llegó hace cerca de tres lustros junto a su madre y dos hermanos procedentes de su Colombia natal. Aquí vive su progenitora y una tía de David y desde aquí vivieron el miércoles los angustiosos momentos previos a la confirmación de su muerte en Londres.

Los familiares lamentaron ayer que tuvieron que ser ellos los que llamaran a la Embajada de España en Londres para recibir información oficial sobre lo ocurrido, aunque aclararon que los diplomáticos sí les ofrecieron su colaboración una vez iniciado el contacto y ayer mismo el personal de dicha delegación acompañó a la madre en cuanto aterrizó su avión en la capital inglesa.

La víctima, que trabajaba de cocinero, tenía previsto mudarse dos días después de que muriera acuchillado

La investigación, entre tanto, continúa abierta a la espera de los resultado de la autopsia y del interrogatorio del sospechoso que fue detenido al día siguiente de que David Martínez perdiera la vida a escasos metros de su domicilio en la calleNorth Birkbeck Road, en el barrio de Leyton, al este de Londres. Todo apunta a que el joven de 26 años fue golpeado y acuchillado en su propio domicilio al filo de las cuatro y media de la tarde y que logró huir unos metros por la misma calle antes de ser encontrado moribundo por un vecino, que avisó a los servicios de emergencia a las 16:26 horas. Los sanitarios confirmaron su muerte tres cuartos de hora después, a las 17:10.

«David estaba muy ilusionado con esta nueva etapa, estaba encantado con su trabajo y la mala suerte se cruzó en su camino cuando estaba a punto de salir de esa casa», lamentaron los allegados del fallecido.