Las lluvias desaparecen hoy en Valladolid tras dejar 392 litros este año, el doble que en todo 2017

Balsa de agua registrada en Valladolid como consecuencia de una de las últimas trombas de agua. /G. Villamil
Balsa de agua registrada en Valladolid como consecuencia de una de las últimas trombas de agua. / G. Villamil

Un anticiclón garantiza al menos diez días de calor y cielos despejados, con temperaturas que alcanzarán los 26 grados

J. Sanz
J. SANZ

Se acabó. La atmósfera «cerrará el grifo» a partir de hoy y pondrá fin a una interminable sucesión de días de lluvia y tormentas que solo en junio han dejado ya el doble de la cantidad habitual para todo el mes, con cerca de sesenta litros por metro cuadrado. Así que no es de extrañar que a estas alturas del año, después de seis meses consecutivos con superávit de precipitaciones, el agua recogida en la capital duplique ya con creces la caída a lo largo de todo 2017 y alcance la friolera de 392,4 litros por metro cuadrado, frente a los 190,8 del año anterior. Una cantidad más que significativa, e inusual, si se tiene en cuenta que la media anual de precipitaciones es de 433 litros y que el año más lluvioso de la historia, como fue 1997, se recogieron 698. El más seco, como referencia, fue precisamente 2017. La proyección actual de 2018, en cualquier caso, apuntaría a que pueden batirse todos los registros si mantiene la línea actual.

Pero aún es pronto para vaticinios y lo que sí parecen tener claro los meteorólogos es que la atípica situación de los últimos meses se cortará de raíz a partir de hoy mismo. «El anticiclón de las Azores se va a posicionar cerca de la península y va a bloquear la entrada de frentes atlánticos, responsables de las lluvias de los primeros meses del año, y tampoco se atisban embolsamiento de aire frío en altura –técnicamente denominadas Depresiones Aisladas en Niveles Altos (DANA)–, causantes de las últimas tormentas de agua y granizo de mayo y junio», resume el jefe de Predicción de la Agencia Estatal de Meteorología, Jesús Gordaliza, antes de afirmar con rotundidad que «el buen tiempo se impondrá, al menos, durante los próximos diez días, cuando predominarán los cielos despejados y las temperaturas máximas alcanzarán progresivamente valores veraniegos».

La de hoy, al igual que ayer, cuando aún cayeron algunas gotas –una cantidad inapreciable–, será una jornada de transición, en la que las nubes volverán a cubrir esporádicamente los cielos. Será el jueves cuando el sol se imponga y el viernes, coincidiendo con la apertura de las piscinas municipales, subirá el mercurio por encima de los 25 grados.

65 días de precipitaciones

«La situación de inestabilidad que hemos vivido en las últimas semanas no es normal, aunque tampoco es excepcional», apunta el experto antes de concretar que «lo que ocurre es que nos habíamos acostumbrado a meses de mayo y junio muy secos y calurosos», como ocurrió hace un año, cuando se batieron todos los registros de calor en sendos meses.

La pertinaz sequía vivida a lo largo de todo el año pasado ya es definitivamente historia, sobre todo, gracias al agua acumulada a partir de marzo, cuando se recogieron 116 litros por metro cuadrado, cinco veces lo habitual para este mes (22). Después llegarían abril, con 66,8 litros (46); mayo, con 65,4 (49), y junio, con 59,2 (29), registrados en tan solo ocho días de precipitaciones. El día más lluvioso de este año, sin embargo, fue el 28 de febrero, cuando una mezcla de agua y nieve dejó más de treinta litros. Nada menos que 37,6 litros cayeron en menos de 24 horas entre aquel 28 de febrero y la madrugada del siguiente 1 de marzo.

Las últimas trombas, pese a lo que pudiera parecer, dejaron cantidades inferiores de 22,6 litros, el 25 de mayo, y de 14,8, el pasado lunes, 11 de junio, según los datos recogidos en el observatorio de la Aemet en Parquesol. Fueron los mayores picos alcanzados en la capital, si bien es cierto que algunos puntos de la provincia han llegado a rondar los treinta litros por metro cuadrado durante algunas trombas puntuales.

Este año, como referencia, ha llovido 65 días, de 163, en 15 de ellos con cantidades superiores a los diez litros por metro cuadrado. Ahora toca guardar los paraguas, por fin, y tostarse unos días al sol. «Para la última semana de junio ya veremos...», apunta Jesús Gordaliza. El verano, por cierto, comienza oficialmente el día 21.

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