La fisioterapia llega a Matapozuelos para atender a 20.061 habitantes de 16 pueblos

Instalaciones del nuevo centro de fisioterapia Fisiomer de Aspaym, en Matapozuelos. :: EL NORTE/
Instalaciones del nuevo centro de fisioterapia Fisiomer de Aspaym, en Matapozuelos. :: EL NORTE

El proyecto Fisiomer de Aspaym busca acercar esta alternativa terapéutica a las zonas rurales donde no existe oferta privada

Ana Santiago
ANA SANTIAGOValladolid

En las ciudades, el acceso a la fisioterapia, aunque con sus carencias, es relativamente fácil . Si no es desde la red pública, desde la privada o los seguros. También en las localidades de más de 20.000 habitantes hay opciones; pero el resto del mundo rural, también en esto, parece un entorno abandonado por los servicios. Aspaym hace años que quiso solventar tal carencia, y no solo para las personas con discapacidad o incluso para los más mayores, sino para la población general para poder recuperarse de una operación, una caída, un esguince recurrente o un dolor permanente. Mejorar la calidad de vida, la autonomía en definitiva y una importante alternativa terapéutica no farmacológica para las lesiones y otras patologías o secuelas de ictus, esclerosis múltiple o ataxia.

Ahora le llega el turno a Valladolid dentro del proyecto Fisiomer que tiene por objetivo, en diez años, haber puesto en marcha uno o dos servicios rurales de fisioterapia en pueblos de Castilla y León.

Matapozuelos reunía los requisitos, el de tener más de 5.000 habitantes de referencia, la colaboración del Ayuntamiento, el visto bueno e impulso financiero de la Diputación y la Junta dado que deben considerar necesaria la oferta para la zona y el hecho de que no hay ninguna clínica privada que oferte fisioterapia.

Aspaym potencia con el nuevo servicio la rehabilitación para todas las personas y edades

Así que las instalaciones que Aspaym pondrá en marcha en la primera semana de abril darán servicio a 16 pueblos –Matapozuelos y los de su entorno– que suman 20.061 potenciales usuarios y que guardan una distancia con el servicio Fisiomer, de nunca más de 20 kilómetros (Portillo y Rueda son los más alejados) y la mayoría ronda los 16. La capital vallisoletana, y por lo tanto la posibilidad de acudir a la misma para tratamientos de fisioterapia, ya supone una distancia media de 34,50 kilómetros y varios pueblos superan los 40 de distancia. Supone, por lo tanto, un considerable acercamiento para los potenciales usuarios no solo para los del propio término de Matapozuelos, con 1.045 habitantes empadronados, sino para la comarca. Unos destinatarios a los que se unen otros allegados y familiares aunque no residan en la zona y las personas que acudan a la misma por razones profesionales o en las vacaciones. Aspaym recuerda, e insiste, en que Fisiomer no está dirigido solo a las personas con alguna discapacidad, aunque sean el foco de esta asociación, sino a cualquiera que precise tal atención, igual que ocurre en su centro de la capital. En Matapozuelos, son 111 metros cuadrados de instalaciones «con las últimas novedades en equipación o maquinaria». El servicio es el resultado de las aportaciones del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social a través de la subvención procedente del 0,7% del IRPF (la casilla de la declaración de la renta para fines sociales); la Consejería e Familia e Igualdad de Oportunidades; la de Hacienda que cedió la parcela e instalaciones; una subvención de la Diputación y el Ayuntamiento del municipio que ha hecho la gran inversión para adaptar toda la parcela, la obra del inmueble, la mejora de los alrededores, así como la limpieza de las instalaciones y gastos de funcionamiento.

«Habrá información de apoyos, ayudas y derivación a losCeas»
Anabel Pérez, directora de Aspaym.

«Durante los tres años que lleva funcionando este programa hemos detectado las diferentes necesidades que tienen los habitantes de los municipios y, por esta razón, queremos mejorar la atención de las personas de las zonas rurales que lo necesitan. Fisiomer ofrece atención personalizada en fisioterapia, pero en Matapozuelos, además, facilitaremos información y asesoramiento sobre asistencia personal, accesibilidad y productos de apoyo, voluntariado, inserción laboral de personas con discapacidad y ayudas sociosanitarias para facilitar la información de los servicios y derivar a los Ceas los casos susceptibles de entrar en el sistema público de la Dependencia».

Fisiomer «es un proyecto que nace, en un primer momento, bajo la línea estratégica de rehabilitación e investigación de la entidad. Sin embargo, tras un primer año de rodaje Aspaym detecta otras necesidades en sus usuarios al margen de la fisioterapia como son la necesidad de información sobre ayudas socio sanitarias, la asesoría en accesibilidad y productos de apoyo y, sobre todo, la necesidad en algunos casos de asistencia personal». Por todo ello, el programa busca ahora la ampliación y mejora de los servicios ofertados mediante la implantación el Servicio de Atención Integral en el medio rural que de respuesta a la citada demanda.

«Buscamos zonas sin atención y con más de 5.000 habitantes»
Ángel de Propios

«Actualmente, contamos el proyecto Fisiomer de Aspaym en los municipios de Sahagún (León) y próximamente se ampliará con la apertura en Camponaraya (zona de El Bierzo en León), Paredes de Nava (Palencia) y Villadiego (Burgos). A todos ellos se suma este nuevo centro de Matapozuelos en Valladolid que reúne varios los requisitos: que no haya ninguna clínica privada de estas características en el municipio, que su entorno supere los 5.000 habitantes y que, tanto la Diputación como la Junta de Castilla y León, consideren necesario el servicio en la zona. En este caso se cumplen los tres, y esta es la razón por la que Matapozuelos ha sido el municipio elegido».

Oferta así Aspaym servicios de fisioterapia y tratamientos de rehabilitación adaptados y personalizados y plantea tratamientos rehabilitadores profesionales que «además de tener una repercusión positiva en el plano físico y de la salud, potencia las relaciones sociales, genera hábitos, plantea objetivos de superación y proporciona un sentimiento de pertenencia y de proximidad a la persona con relaciones de cercanía y confianza con los profesionales». Y colabora asimismo en el desarrollo rural frente a la despoblación.