Tito Osuna: «En la compañía no tenemos una estrella, todos son unos magníficos bailarines»

Los bailarines de la compañía de Ballet Flamenco español en una escena./El Norte
Los bailarines de la compañía de Ballet Flamenco español en una escena. / El Norte

El Ballet Flamenco Español actúa hoy y mañana en el Teatro Carrión

WILLIAM RUIZ Valladolid

El director escénico de Ballet Flamenco Español, Tito Osuna, presenta junto a su compañía en el Teatro Carrión hoy y mañana un espectáculo que muestra todos los estilos de la danza española, con especial énfasis en el clásico español y el flamenco, que ha recorrido alrededor de 10 países desde el año pasado y empieza su andadura por las principales ciudades del territorio nacional. A su paso por Valladolid, y dentro de las fiestas de la Virgen de San Lorenzo, la compañía espera «lo mismo que en las otras ciudades, una recepción y asistencia satisfactoria», sostiene Osuna.

–¿Por qué nace la compañía Ballet Flamenco Español?¿Cuál es la percepción y la respuesta del público extranjero a este tipo de danza española?

–Ballet Flamenco Español nace de una carencia en los últimos años. En los últimos ocho años empezaron a aparecer los ballets, las compañías grandes. El clásico español lo han dejado bastante abandonado y por eso hago el Ballet Flamenco Español, para mostrar que hay posibilidad de tener compañías grandes de 18 personas y mostrar una parte de clásico español y otra parte de flamenco. La recepción de este tipo de danza fuera de España resulta impresionante.

–¿Han estado alguna vez en Valladolid? ¿Qué esperan del público de esta ciudad?

–No, en España hemos empezado a mover la gira ahora. El proyecto surge y como tengo contactos en el extranjero lo comenté y les gustó tanto la idea que me propusieron hacer algo. Esperamos del público vallisoletano lo mismo que el resto, una recepción y asistencia satisfactoria.

–Con respecto a vuestro espectáculo, ¿qué les hace destacar del resto de compañías?

–Primero la exposición de clásico español y flamenco, segundo aunque suene mal, no hay egos. Es una compañía formada por solistas de muchas compañías. No tenemos una estrella, todos son unos magníficos bailarines y destacan en conjunto como deben. Cada uno es una estrella, todos son solistas. De hecho, el papel de solista se va turnando entre ellos durante cada gala. También hay una unión entre todos porque somos amigos y eso se capta, la energía la recibe el público. Acabamos de empezar y no hemos parado de trabajar y el primer año estamos compitiendo ya con las compañías más fuertes de España.

–Realizan tres coreografías: Bolero, Zapateado a Mozart y Flamenco in live. ¿Qué rasgo distingue a cada una de ellas?

–Bolero es una coreografía clásica española de escuela bolera. Es un estilo diferente al flamenco que no deja de ser danza española. El Zapateado a Mozart es una soleá de flamenco y depende del intérprete. La tercera es flamenco con tangos y bulería con unos rasgos muy alegres.

–En las nuevas generaciones, debido a la influencia de géneros musicales nuevos, ¿cómo intentan salvaguardar géneros como el flamenco, contribuyendo también a su difusión entre el público?

–Nosotros no somos salvadores, eso te lo puedo asegurar. Pueden pasar cincuenta mil años y eso no va a pasar de moda y no se supera, precisamente por eso se inventan tantas cosas, porque no llegan a eso. Son obras maestras. Nosotros no salvaguardamos esa música; al contrario, es esa música la que nos salva a nosotros.

–Usted pertenece a la cuarta generación de una familia dedicada al teatro y a las artes. ¿Se considera responsable de ser la persona encargada de mantener este legado en el tiempo?

–No tengo una carga, yo lo he hecho porque me gustaba y quería. No por querer dejar el nombre de mi familia. Yo sé quién soy, no tengo que alimentar mi ego para nada y eso lo hago porque me gusta a mí. Más que ego es egoísmo. No tengo esa responsabilidad. Somos seis hermanos y los seis nos dedicamos a lo mismo porque lo hemos mamado desde muy pequeños.

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