Desvalijan tres veces en siete días un bar de Pajarillos que abrió en Reyes

Sistema antirrobo instalado en las tragaperras del bar Los Pájaros de la calle Águila. /J. Sanz
Sistema antirrobo instalado en las tragaperras del bar Los Pájaros de la calle Águila. / J. Sanz

«Nos vaciaron las tragaperras a las pocas horas de abrir y luego se llevaron la caja», relata la dueña del local de la calle Águila

J. Sanz
J. SANZValladolid

Los ladrones parecen haberle tomado la medida al recién inaugurado bar Los Pájaros, un negocio situado en pleno corazón de Pajarillos, en la esquina de las calles Águila y Avestruz, que sumó la friolera de tres robos con fuerza en sus primeros siete días de vida. «Abrimos el sábado anterior al día de Reyes –5 de enero– y esa misma noche nos reventaron la luna del lateral», recuerda Rosa, copropietaria del recién inaugurado local. Los ladrones se llevaron aquella madrugada, ya del día 6, «seiscientos euros de las máquinas tragaperras». La escena, aunque sin apenas botín para los autores, se repitió los días 8 y 12 (el martes y el sábado de la semana pasada). «Nos han destrozado la misma luna a martillazos las tres días», lamenta la hostelera de la calle Águila.

Revientan la verja y el cristal de una pizzería en Arroyo

Los ladrones visitaron en la madrugada de ayer una pizzería de la avenida de Aranzana, en Arroyo, en la que forzaron la verja y reventaron la luna de seguridad de la puerta a mazazos sin importarles la presencia de cámaras y alarma. La pizzería La Góndola está al lado de otro bar (X Carcamal) que fue asaltado en Nochevieja.

Los dos socios que pusieron en marcha el bar han encargado ya verjas para reforzar la seguridad de su negocio, que ya contaba con cámaras de vigilancia, pero que no impidieron que los asaltantes (o el asaltante) accedieran al establecimiento tres veces en tan solo siete días. «Nos vaciaron las tragaperras a las pocas horas de abrir y luego se llevaron la caja con algo de calderilla», resume la hostelera antes de lamentar que «estos robos nos están condenando prácticamente al cierre».

Los autores destrozaron la misma luna los días 6, 8 y 12 y acumularon un botín de poco más de 600 euros

Los asaltos se cometieron en las tres ocasiones de madrugada y los autores emplearon siempre el mismo método, más que contundente, como fue la utilización de «martillos para reventar primero la luna del lateral que da a la calle Avestruz y destrozar después o intentarlo las dos máquinas tragaperras». El primer día tuvieron suerte, ya que el bar acababa de abrir horas antes y «habían cargado las dos máquinas con seiscientos euros». Aquella madrugada destrozaron las dos tragaperras, así que «los operarios colocaron barras y candados de seguridad» que impidieron a los ladrones abrirlas en sus dos visitas posteriores, los días 8 y 12. «El segundo día la emprendieron a porrazos con las tragaperras, pero no pudieron abrirlas, así que se fueron sin nada; aunque en el tercer robo sí se llevaron la caja registradora con monedas pequeñas de cinco y diez céntimos», relata Rosa.

La hostelera y su socio, pese a todo, tienen intención de «salir adelante» siempre, claro, que «los ladrones nos dejen en paz de una vez».