Cómo colaborar desde Valladolid con los afectados por el ciclón de Mozambique

Rodrigues Francisco, en el paseo de Zorrilla, con el cartel de la recogida solidaria. /RODRIGO JIMÉNEZ
Rodrigues Francisco, en el paseo de Zorrilla, con el cartel de la recogida solidaria. / RODRIGO JIMÉNEZ

Rodri, un vecino de Valladolid con raíces en el país africano, impulsa la recogida de comida y medicinas

Víctor Vela
VÍCTOR VELAVALLADOLID

Siete días después de que el ciclón Idai sacudiera Mozambique, provocara 602 muertes en el país (847 si se suman las víctimas de Zimbabue y Malaui, según datos de la ONU) y destrozara 239.682 viviendas, Rodri seguía sin noticias de su familia. Allí, en Beira, en aquella ciudad desarbolada, sin servicios y con miles de heridos, viven los tíos y los primos de Rodri, un joven mozambiqueño que en 1994 se vino a estudiar a Valladolid (informática de gestión, con beca) y que aquí hizo nido. Siete días después de la catástrofe, Rodri seguía sin saber nada de su familia.

«Esto pasó el día 14», cuenta en el paseo de Zorrilla. «Los días 12 y 13, las autoridades ya habían informado de que se acercaba un ciclón fuerte y recomendaba no salir de casa, no ir a trabajar. Pero, en realidad, la gente no es muy consciente de la dimensión real del problema hasta que lo tienes encima. Muchos árboles ya se habían caído. Pero el jueves 14 de marzo llegó lo peor», cuenta Rodrigues Francisco (Beira, Mozambique, 1970). Su ciudad, el lugar en el que nació, fue el punto más afectado.

«Mi madre vive a doscientos kilómetros y allí hubo fuertes vientos, pero no graves problemas, como donde vive el resto de mi familia», explica. Esa zona tardó cinco días en recuperar el suministro eléctrico. «Había gente que se metía en los coches para cargar los móviles con la batería», explica Rodri. «Tengo un sobrino que vive en la ciudad de al lado y que se iba todos los días a ver a la familia para contarme después cómo se encontraban, porque tampoco tenían cobertura». Pasaron siete días, una semana entera, hasta que Rodri pudo comprobar que los suyos estaban bien.

Arriba, estado en el que quedó el barrio de Praia Nova, en Beira, tras el paso del ciclón. Abajo, reparto de material solidario y destrozos en la zona. / G. SARTORIO-AFP

«Ha sido una catástrofe enorme, pero que enEspaña parece que ha pasado desapercibida. Cuando lo comentaba con los compañeros (trabaja en una empresa de consultaría que ofrece mantenimiento informático al servicio telefónico 012), muchos ni siquiera se habían enterado. Si hubiera sido en Francia o en Italia, nos habríamos movilizado más, pero si ocurre en África, no le prestamos tanta atención».

Y eso, a pesar de las alertas de Naciones Unidas, que cifra en 1,85 millones de personas los afectados, con cientos de desplazados porque hay localidades enteras que se han inundado, con 715.300 hectáreas de cultivos echadas a perder. Y ahora, con un drama añadido, porque los problemas de salubridad han provocado 2.772 casos de cólera (con cinco muertes). El pasado miércoles, la ONU lanzó una campaña masiva de vacunación contra la enfermedad que ha llegado a 429.000 personas (el 51% de la población prevista). Las organizaciones sanitarias están también muy atentas a un posible brote de malaria.

Y ante una situación así, ¿qué se puede hacer? La embajada de Mozambique en España ha instado a los ciudadanos de su país (hay dos empadronados en Valladolid) a impulsar campañas de recogida de víveres y medicamentos, que enviar después al país africano para su reparto a través de ONG como Cáritas.

Rodri se encarga de la iniciativa en Valladolid. Ha organizado un llamamiento urgente, con la chocolatería El Castillo 2 (paseo de Zorrilla, 46) como punto de entrega. «Lo más importante son alimentos, sobre todo conservas, porque son fáciles de comer.También es bienvenido el arroz, pero los problemas con el agua y la falta de luz dificulta que se cocine. Además, recogemos medicamentos (aspirinas, ibuprofeno...)y prendas de ropa. También las de abrigo, porque las familias que han perdido su hogar tienen que dormir a la intemperie o en tiendas de campaña y los abrigos pueden servir como mantas para taparse», explica Rodri. La embajada de Mozambique ha previsto el envío de dos aviones con el material donado, el 15 de abril y el 4 de mayo.