El castillo de Trigueros abrirá en marzo al público como un museo encantado

Juan Villa, creador de El Castillo Encantado, en una estancia convertida en librería. / Alberto Mingueza

Juan Villa, responsable de atrezo del programa Cuarto Milenio, llenará la fortaleza de seres fantásticos

Lorena Sancho
LORENA SANCHOValladolid

Bienvenidos a un castillo real del siglo XV. Con sus gélidas temperaturas en vetustos muros de piedra, con sus angostos túneles y elevados peldaños. Déjense cautivar por el encanto de históricas estancias que habitaron Gutiérrez de Robles y María de Guevara y cuyos fantasmas, cual almas en pena, se encargarán de guiarles por pasadizos y subterráneos, entre innumerables seres fantásticos, de la mitología, réplicas de la arqueología, dragones y hasta un laboratorio con terribles experimentos. Disfruten, en definitiva, del Castillo Encantado, el proyecto que inyectará vida a la fortaleza medieval de Trigueros del Valle con el fin de devolverle el uso. Y casi la vida de entre los muertos.

Desde el próximo 30 de marzo, el emblema de este pequeño municipio (unos 300 habitantes) se transformará por completo en un proyecto museístico para turismo familiar y escolar con diferentes zonas temáticas que harán que el visitante se traslade al siglo XV de la mano de sus antiguos inquilinos, pero en su convivencia con extraños seres que insuflarán misterio a estas estancias mediavales.

El sello emprendedor llevará la firma de Juan Villa, creador de efectos especiales y decorados para cine y televisión (atrezo de Cuarto Milenio) que tras conocer 'in situ' el castillo no se lo pensó y dejó que su «realidad deformada» echara a volar para proyectar un museo de temática fantástica en plena meseta castellana. «No queremos que dé miedo, queremos que sea algo fantástico, atemporal, nada de rigor histórico, para que de la mano de sus antiguos moradores, como fantasmas ahora convertidos en exploradores, haya un guión por cada estancia», argumenta Juan Villa.

«Es un proyecto muy bueno, diferente del resto»

El alcalde de Trigueros del Valle, Pedro Pérez, se congratuló por haber conseguido un proyecto de tal magnitud, «diferente a lo que ofrecen el resto de castillos». El Ayuntamiento acelera estos días las obras de acondicionamiento, la instalación de vallas y pasamanos y la instalación de luz y sonido para que el día 22 esté todo a punto. «Va a ser un esfuerzo muy importante para un ayuntamiento como el nuestro, porque al final serán unos 80.000 euros. Pero está muy enfocado a la gente de Trigueros y los vecinos tendrán un precio especial en la entrada».

María de Guevara, científica, tendrá su laboratorio, donde se producen los experimentos con extrañas criaturas que el taller de Juan Villa, situado en Cubillas de Santa Marta, lleva cinco meses creando. Pero habrá espacio para una mazmorra de dragones en las antiguas caballerizas del castillo, para un salón de duendes, hadas y monstruos, un gabinete con réplicas arqueológicas como la Dama de Elche o momias y una torre encantada que el visitante deberá descubrir con pistas para, por ejemplo, escapar por pasadizos. «Pero también con una parte didáctica. Habrá murciélagos gigantes para que los niños sepan todas las cosas buenas que aportan, y una sirena rodeada de plásticos para que se conciencien del daño que este material está realizando».

Con la entrada al castillo, que tendrá un precio de 5 euros, cada visitante recibirá un plano para que esté atento a cada pista y no se pierda ninguna estancia. Todas ellas estarán iluminadas y tendrán un sonido específico que se encargará de instalar el Ayuntamiento, que estos días realiza labores de acondicionamiento de la fortaleza.

El tradicional Asalto al Castillo que cada verano escenifican los vecinos, o las bodas que se celebran en uno de los subterráneos de este inmueble convivirán con este nuevo espacio museístico. «Porque la intención es sumar», especifica el promotor. De hecho, los vecinos de Trigueros serán los primeros en descubrir este castillo el 22 de marzo.

El compromiso firmado con el Ayuntamiento alcanza cuatro años, con una inversión privada de 100.000 euros y otros 80.000 que aportará el Consistorio para acondicionarlo, en personal y en mantenimiento. La idea, según estiman, es que por aquí puedan pasar 10.000 personas al año. De tal forma que se erija en uno de los castillos más visitados de la provincia. O, al menos, en uno de los que más capte la atención por ofrecer un uso completamente distinto.

 

Fotos

Vídeos