El Campo Grande recuperará la gruta para visitas después de tres décadas abandonada

Estado actual de la gruta del Campo Grande. /Henar Sastre
Estado actual de la gruta del Campo Grande. / Henar Sastre

El Ayuntamiento consolidará la estructura y restaurará las estalactitas, procedentes de Atapuerca

Lorena Sancho
LORENA SANCHOValladolid

El Ayuntamiento de Valladolid tiene ya sobre la mesa el proyecto que devolverá a los vallisoletanos la gruta del Campo Grande para su visita y disfrute, uno de los espacios más emblemáticos de este pulmón verde de la ciudad que hace años –unas tres décadas, según precisaron ayer técnicos municipales– cerró al público por el estado de abandono que presentaba y el consiguiente riesgo de desprendimiento de piedras.

En las próximas semanas saldrá a licitación la consolidación y reforma de esta gruta, ideada en su origen como sustento de la cascada anexa al estanque. Un emblemático espacio sobre el que curiosamente existía la leyenda de que era necesario atravesar a paso lento para que no se desprendieran las piedras y evitar así quedar atrapado en su interio.

De la restauración se habla desde desde hace varios años pero nunca se llegó a realizar «porque era complejo por el riesgo de desprendimiento». Esta vez se afrontará con una minuciosa tarea de afianzamiento de la estructura y de rehabilitación con «un proyecto para consolidar el conjunto», admitieron ayer desde el departamento de Parques y Jardines.

Pero habrá más. Porque dentro de la delicada tarea de recuperación, las obras contemplarán la retirada y posterior restauración tanto del revestimiento de piedra como de las estalactitas que se conservan en su interior y que curiosamente llegaron procedentes de Atapuerca en el siglo XIX, que entonces constituyó un motivo de disputa con Burgos, según recogieron las crónicas.

Para poder llevar a cabo el acondicionamiento de este singular espacio del Campo Grande, el proyecto incluye la instalación de una cimbra cuajada, que constituirá una plataforma de trabajo para acceder a las zonas del techo y, a su vez, servirá de apeo de los bloques que se retiren. Pues la intención es que una vez que se hayan restaurado se puedan colocar en su mismo lugar de procedencia para mantener el aspecto original. A su vez, los trabajos se centrarán en ejecutar unas estructuras metálicas que servirán para la contención del techo en los pasillos de acceso a la galería y en su zona central. «Tras varios años cerrada, hemos considerado que es importante actuar para que pueda ser disfrutada por los vallisoletanos y por los visitantes de la ciudad», argumentó la concejala de Medio Ambiente, María Sánchez. Porque el Campo Grande –recuerda– «es un lugar emblemático de Valladolid», de ahí que hayan decidido trabajar en mejorar el estado de este parque público, que cuenta con más de once hectáreas y una gran variedad de especies arbóreas y de fauna.

El Ayuntamiento ha reservado así 223.995 euros del presupuesto municipal para la adecuación de esta gruta, que será una de las obras más destacadas de las 108 que tiene previstas en los contratos de conservación de las áreas de Urbanismo y Parques y Jardines, donde contempla una inversión global de 8,2 millones de euros (incluidos 1,2 de Aquavall). Un listado de actuaciones que recogen mejoras de aceras y pasos de peatones, arreglos de carriles-bici, reparación de calzadas y de pavimento, plantaciones de arbolado, rehabilitación de mobiliario, corredores verdes, juegos infantiles y vallado de zonas ajardinadas, entre otras muchas.

Serán 68 intervenciones previstas en el área de Urbanismo y cuarenta más en Parques y Jardines, que responden a las demandas vecinales a través de los Presupuestos Participativos y a la revisión permanente de los expertos y técnicos, enmarcadas dentro de las cuentas municipales. «En cada espacio que se va a actuar hay que tener en cuenta factores como que hay calles en las que se estrecha la calzada y queda más ámbito para aceras o aparcamientos, pero en otros casos ocurre al revés», explicó el concejal de Urbanismo, Manuel Saravia. Ocurre así, por ejemplo, con la obra de ensanchamiento de la acera prevista en los pares del paseo del Arco de Ladrillo, entre el paso inferior bajo las vías y la calle Guadalajara, donde se prevé eliminar varias plazas de aparcamiento o en el caso del Parque Patricia, en Pajarillos, que se pavimentará con la previsión de que se pierdan dos estacionamientos en Juan Carlos I.

Entre las actuaciones más destacadas estará también el de la calle Recoletas, que será de coexistencia entre peatones y vehículos de acceso a garajes o la calle Osa Menor, en La Victoria, también con previsión de tener un carácter más peatonal.

El Parque del Pato se llevará además 135.430 euros para la creación de una zona de juegos, mientras que el Parque Juan de Austria, que acaba de empezar su remodelación, recibirá 563.035 euros. Hay además previsto un parque forestal entre la calle Olimpiadas y Ribera de Pisuerga, la plantación de árboles en las medianas de Parquesol, la renovación de aceras en varias calles de este último barrio y la actuación en el invernadero del Jardín Botánico, con un presupuesto de 40.000 euros.

El centro cívico Rondilla será mañana el primer escenario de los que en las próximas semanas acogerá la explicación de las áreas de Urbanismo y Medio Ambiente sobre las obras de cada zona. En este primer encuentro explicarán las de Rondilla, Hospital-Viveros y Barrio España.