El Ayuntamiento de Valladolid desatascará este año 22 millones de inversión pendiente de 2018

Las obras de la Plaza Mayor se encuentran dentro de las que se terminarán en el primer semestre del año. /Henar Sastre
Las obras de la Plaza Mayor se encuentran dentro de las que se terminarán en el primer semestre del año. / Henar Sastre

Ejecutó 36,4 millones de los 73,3 previstos, la cifra más alta desde 2011 pese a representar solo el 50%

Lorena Sancho
LORENA SANCHOValladolid

Las diferentes áreas municipales del Ayuntamiento de Valladolid dejaron deberes pendientes en la contratación de obras y servicios por valor de 22 millones de euros para este año 2019. Hay tranquilidad porque las grandes inversiones se terminaron o se encuentran ya en tramitación. Pero lo cierto es que a 31 de diciembre de 2018, de los 73, 3 millones de euros presupuestados en inversión global para todo el ejercicio solo se habían gastado 36,4 millones, mientras que otros 22 millones se habían iniciado o, incluso, contratado, para ejecutarse a lo largo de 2019, mientras que los 15 restantes pasaron a formar parte del remanente de tesorería municipal (el dinero disponible del Ayuntamiento para presupuestar nuevas inversiones), que asciende a 52,5 millones de euros.

Los datos de la Intervención General del Consistorio, que se dieron a conocer el pasado martes durante la sesión plenaria de marzo, hablan así de un porcentaje de ejecución que se sitúa en el 50% pero en millones de euros es el volumen más alto de los últimos años. «Porque solo se incrementó en 2015, cuando el anterior equipo de Gobierno había incluido en esa partida de inversión los 21 millones de euros que hubo que aportar por la expropiación de los terrenos del Zambrana», puntualiza el concejal de Hacienda, Antonio Gato.

De los 36,4 millones que sí que se gastaron, las áreas que más ejecutaron fueron la de Urbanismo (15,2 millones), la de Medio Ambiente (10,6 millones), Seguridad y Movilidad (4,3 millones) y Participación Ciudadana (2,3 millones). Se realizó así, entre otras, la renovación de aceras y mobiliario en el Puente Mayor o la renovación de juntas de aglomerado del paseo de Arco de Ladrillo, mientras que se contrató la recogida selectiva de residuos, la reparación de juegos infantiles y el mantenimiento de parques y jardines, entre un amplio listado de obras y servicios.

Quedaron en cambio pendientes de concluir, dentro de esos 22 millones de euros, algunas de las obras más importantes no solo del año, sino del mandato. Pero hay «tranquilidad» en el Ayuntamiento al tenerlas ya al menos iniciadas para su conclusión a lo largo de 2019. El objetivo es así que ahora las áreas municipales, especialmente las de Urbanismo y Medio Ambiente sobre las que recae el grueso del peso en la contratación, pisen el acelerador en este primer semestre del año para agilizar la tramitación y ejecutarlos. Aquí, según recuerda Saravia, se encuentran los accesos a la Plaza Mayor, que esta misma semana el alcalde, Óscar Puente, aseguraba que están «muy avanzadas» y todo apunta a que en Semana Santa se podrá utilizar por parte de las cofradías de forma normal, aunque el interior del aparcamiento aún siga en ejecución. También se inició la reforma del 29 de Octubre, el túnel de Rafael Cano o el colegio Santiago López en Pajarillos, «que tardó mucho en poder desbloquearse», precisa.

También en Medio Ambiente se encuentran otras de las obras más destacadas del ejercicio y que previsiblemente se ejecutarán este año. Destaca así el Parque Juan de Austria, que tiene un presupuesto cercano a los 600.000 euros y que arrancó el pasado mes de febrero, la rampa de acceso al parque Patricia, pendiente de licitación por un importe superior a los 130.000 euros, o la pavimentación del Parque Pato, por 135.000 euros.

El grueso de esos 22 millones que no se ejecutaron se corresponden prácticamente con el cien por cien de las Inversiones Financieramente Sostenibles de 2018 (que se recogen dentro de un catálogo que el Gobierno aprobó para acotar aquellas no requieren después desembolsos extraordinarios posteriores para mantenimiento), con 13,6 millones de euros; así como otros ocho millones de inversiones corrientes del presupuesto municipal. Gran parte de estos gastos previstos o ya tramitados se refieren además al capítulo que el Ayuntamiento reserva para los presupuestos participativos y que en el último trimestre del año solo había un porcentaje de ejecución del 0,04%.

¿Dónde se encuentra el motivo por el que no se ha ejecutado la inversión prevista? El concejal de Hacienda tiene claro que ha habido un factor que ha influido directamente: la Ley de Contratos Públicos. «Entró en vigor en marzo y había que adaptar los pliegos y la normativa interna. Eso no nos ha permitido poder iniciar la contratación hasta prácticamente julio», añade. A lo que habría que sumar la falta de reposición de vacantes de plantilla técnica que supervisa los proyectos y que obligó al personal a redoblar esfuerzos.

«¿El 50% de ejecución es alto o bajo? Depende, de si se es más ambicioso el presupuesto o menos, pues no es lo mismo el 50% de cincuenta millones que el de setenta millones. Lo que está claro es que esos 36 millones son la cifra más alta ejecutada en los últimos ocho año», incidió Antonio Gato tras las acusaciones vertidas desde el Grupo municipal Popular por el «escaso grado de inversión» y de aportar cifras «autocomplacientes», pues es al porcentaje de ejecución al que se agarra la oposición para cuestionar la gestión municipal de 2018.

En 2016, el primer presupuesto del Gobierno formado por el Partido Socialista y Valladolid Toma la Palabra, la ejecución alcanzó los 25,5 millones (48%) y en 2017 los 29,1 millones (51%). Anteriormente, en la etapa de Javier León de la Riva, la inversión fue de 23,8 millones en 2012 (93%); de 26 en 2013 (90%), 21,3 en 2014 (59%); y 32 millones en 2015 –descontando la cantidad del Zambrana–.