Atracan un banco en la localidad vallisoletana de Mota del Marqués y se llevan 30.000 euros

Coches patrulla de la Guardia Civil. /A. QUINTERO
Coches patrulla de la Guardia Civil. / A. QUINTERO

Los dos asaltantes encerraron a los tres empleados de Unicaja a punta de pistola y vaciaron la caja fuerte y el cajero s iba armado y ha obligado a los tres empleados a permanecer tumbados en una habitación mientras se apoderaban del dinero de la caja fuerte

J. Sanz
J. SANZVALLADOLID

La sucursal de Unicaja situada en pleno centro de Mota del Marqués, frente al Ayuntamiento, ha sido el escenario a las 8:45 horas de hoy, quince minutos después de su apertura y en ausencia de clientes, de un osado atraco a mano armada cometido por dos encapuchados que llegaron a encerrar a los tres empleados –el director y dos operarios– en un cuarto de la oficina y esperaron pacientemente la apertura tanto de la caja fuerte como del cajero (ambos con dispositivos de apertura retardada) mientras en el exterior, en la Plaza Mayor de la localidad, comenzaba a bullir la vida por la celebración del mercadillo que los vendedores ambulantes (con tres furgonetas) montan a escasos metros de la oficina a partir de las ocho de la mañana de cada jueves. Pero ni eso les asustó. Un coche les esperaba, al parecer, a las puertas de la iglesia de San Martín, situada en una calle paralela con salida directa a la autovía de La Coruña (A-6). Y por allí fue visto el «vehículo oscuro» en el que huyeron los atracadores con un botín que rondaba la friolera de treinta mil euros.

«Uno de ellos llamó al timbre y, en cuanto le abrieron la puerta, se puso una capucha y una bufanda para taparse el rostro antes de sacar una pistola y obligar al director y a los dos empleados (un hombre y una mujer) a tumbarse dentro de un cuarto de la oficina», coincidieron en relatar fuentes municipales y de la Guardia Civil. El asaltante esperó diez minutos, presumiblemente mientras se abrían las cajas de seguridad (del banco y del cajero), hasta la llegada de un segundo encapuchado y juntos reunieron un botín que, según informaron fuentes del caso a Europa Press, oscilaba entre los 25.000 y los 35.000 euros. Después huyeron de la sucursal, situada en la esquina de la Plaza Mayor y la calle Alegría, para doblar la esquina y dirigirse al «coche oscuro» que los testigos sitúan en las inmediaciones de la iglesia.

«Es la primera vez que tenemos un atraco así en el pueblo y, al menos, los tres empleados de la oficina se encuentran bien más allá del susto», confirmó por la tarde el alcalde, Gerardo Hernández, antes de mostrar su sorpresa por la hora en la que se cometió el robo, cuando «estaban montando el mercadillo». Mota, además, tiene cuartel de la Guardia Civil, situado a poco más de trescientos metros de la sucursal.