Nacido del corazón

Nacido del corazón

El estudio Square Enix se esmera con la conclusión de una de sus sagas más queridas, 'Kingdom Hearts 3', un título a la altura de la colaboración más mágica de Disney en los videojuegos

EDUARDO M. ESPALLARGAS

Si por algo destacan los videojuegos es por la creación de mundos mágicos de los que el jugador es partícipe. Mundos imposibles en cualquier otro medio que consiguen que el usuario se mimetice y lo viva. Pero eso requiere grandes esfuerzos por parte de los desarrolladores, quienes deben mimar hasta el último detalle para ofrecer una obra a la altura de las expectativas. Algo así como lo que ha hecho el estudio japonés Square Enix con 'Kingdom Hearts 3', el videojuego que sirve de cierre para una de las sagas más queridas en el terreno de la fantasía más loca, fruto de la colaboración entre Disney y los nipones. Entre sus principales méritos, destaca la grácil combinación de universos Disney, que van desde Frozen o Toy Story hasta Piratas del Caribe, con los personajes propios de la saga para ofrecer un conjunto plagado de experiencias.

La saga 'Kingdom Hearts' es una serie de juegos de rol surgida de la colaboración entre Disney Interactive y Square Enix. Desde el lanzamiento del primer título en marzo de 2002 para 'PlayStation 2', se ha ampliado con seis entregas adicionales. Acumulando fans con cada nuevo lanzamiento, esta saga cumplió su decimoquinto aniversario en marzo de 2017 y ha vendido más de 25 millones de unidades en todo el mundo. Sin duda, se trata posiblemente de uno de los denominados 'crossover' más famosos de la industria. Con este término se hace referencia en la jerga a aquellos títulos que mezclan personajes y tramas de diferentes sagas. Al frente está Tetsuya Nomura, un veterano de la serie 'Final Fantasy' que se estrenó como director precisamente con 'Kingdom Hearts'. Se trata de uno de los desarrolladores más reputados del sector en Japón, pues su nombre figura en los créditos de obras tan importantes como 'Final Fantasy VII', 'Parasite Eve' o 'Chrono Trigger'.

Desde su lanzamiento a principios de siglo, 'Kingdom Hearts' ha sido una marca especial no solo por su acertada fusión de franquicias, sino también porque desde su origen ha propuesto una jugabilidad y experiencia única. Su gran acierto siempre ha sido la mezcla, haciendo uso de cada ingrediente con inteligencia para ofrecer una fusión de acción y rol muy bien hilada, gracias también a su ambientación digna de cualquier película de animación. Si bien es cierto que las diferentes entregas han tenido resultados dispares, es una serie con un gran número de fans y este nuevo capítulo, sin duda, era uno de los videojuegos más esperados de los últimos años. De hecho, el largo periodo de desarrollo (fue anunciado por primera vez en 2013) tuvo en vilo a los aficionados acérrimos. Por suerte para ellos, Nomura y su equipo han trabajado con esmero un lanzamiento que no podía fallar, siendo 'Kingdom Hearts 3' el encargado de cerrar un ciclo y, por ello, el más ambicioso de la serie.

Para los seguidores habituales, en esta ocasión regresan los esquemas básicos marca de la casa, y es que 'Kingdom Hearts' no deja de ser una aventura de acción de estilo 'hack 'n' slash', aquellas en las que los usuarios se enfrentan en tiempo real a un gran número de enemigos que vencen a través de combos y magias. Sin embargo, incorpora elementos de rol que enriquecen la acción, además de ofrecer experiencias ambientadas en las diferentes mundos Disney. Quizás, el aspecto heterogéneo de la aventura, que ofrece una gran variedad de situaciones y propuestas jugables, sea una característica clave de la franquicia, acentuada en esta tercera entrega. En ella el protagonista vuelve a ser Sora, un chico que ha sido elegido por una misteriosa arma: la llave espada. Tras una serie de desafíos, Sora desarrolla un fuerte sentido de la justicia y se da cuenta de lo importantes que son sus amigos en su lucha contra los sincorazón, principales enemigos. Sus aliados son Goofy y Donald, clásicos personajes Disney reconvertidos en 'Kingdom Hearts' en capitán de los caballeros reales y mago de la corte, respectivamente. El trío protagonista es enviado por el Rey Mickey a investigar los extraños sucesos que se están dando en otros mundos.

El principal objetivo será detener a Xehanort, principal antagonista en la serie, cuyo objetivo es conquistar el Reino de los Corazones y transformar los mundos a su voluntad. Bajo esta premisa, los jugadores deberán visitar diferentes mundos Disney para revolver los problemas creados por el villano y sus secuaces. La clásica batalla entre la luz y la oscuridad que gana enteros en la parte jugable, y es que los usuarios visitarán universos inspirados en películas inolvidables como Toy Story y Monstruos, S.A. de Disney Pixar; o Piratas del Caribe, Big Hero 6, Enredados y Frozen de Walt Disney Ani-mation Studios, entre otras. Cada región cuenta con su propia trama, y pese a que algunas están más inspiradas que otras, lo cierto es que en conjunto 'Kingdom Hearts 3' ofrece una variedad abrumadora. A nivel técnico, destaca el hecho de que los actores y actrices que insuflaron vida a los personajes de las populares películas de Walt Disney Anima-tion Studios y Disney Pixar repetirán sus papeles para el videojuego (en inglés, eso sí, con textos en castellano).

Por otro lado, y gracias a la herramienta 'Kingdom shader', el apartado gráfico se adapta a cada mundo de animación, haciendo sentir al jugador dentro de las películas. Este es uno de los grandes atractivos de un videojuego único que invita al jugador a vivir una aventura épica. Si bien la trama no tiene demasiada fuerza y es, en ocasiones, bastante enrevesada, las múltiples opciones de juego, que van desde combates en robots de juguete como minijuegos de cocina con Ratatouille, son la auténtica salsa del título. Destaca también la suerte de entorno galáctico que sirve para viajar entre los mundos y que equipa al jugador con una nave espacial personalizable con la que vivirá batallas de corte retro. Un añadido curioso para enriquecer los viajes entre mundos. En cuanto a los combates, estos se centran en las diferentes habilidades de los tres protagonistas y las Llaves Espada de Sora. Las hay de diferentes tipos, pueden transformarse y adoptan nuevos movimientos y animaciones adicionales. Además, no hay que olvidar el apartado más rolero del juego, pues el equipamiento de nuestros protagonistas así como su progresión, pues suben de nivel, permite desbloquear distintas habilidades.

En conclusión, se trata de un videojuego a la altura de lo esperado que entusiasmará a los seguidores precisamente por hacer énfasis en los puntos fuertes de la marca. La gran variedad de reinos y experiencias jugables son la esencia del videojuego más ambicioso de la serie, y pese a que no todas funcionan tan bien, ahí entran los gustos del jugador, que disfrutará más unas partes u otras. De lo que no cabe duda es de que se trata de un juego nacido del corazón de Nomura y los suyos, y el cariño impregnado por los desarrolladores se transmite cada minuto.