El primer arte figurativo está en Borneo

Imagen de la pintura de Borneo. /AFP
Imagen de la pintura de Borneo. / AFP

Descubren en la isla pinturas rupestres anteriores a las más antiguas europeas, pero de una tradición cultural similar

Luis Alfonso Gámez
LUIS ALFONSO GÁMEZ

Un bóvido de color rojizo de la cueva de Lubang Jeriji Saléh, en la parte indonesia de la isla de Borneo, es desde este miércoles la más antigua muestra de arte figurativo conocida. Parece ser un banteng ('Bos javanicus lowi'), una especie que todavía existe en el país, con una lanza en un flanco. Fue pintado con ocre rojo hace un mínimo de 40.000 años y forma parte de un gran panel en el que hay varias siluetas de manos en negativo. «Es unos 5.000 años más antiguo que las más antiguas pinturas de Francia», explica el prehistoriador Maxime Aubert, de la universidad australiana de Griffith y líder del equipo que publica la investigación en la revista 'Nature'.

El hallazgo fulmina la visión eurocéntrica del primer arte rupestre, que ya sufrió un mazazo en 2014 cuando el propio Aubert descubrió en cuevas de la cercana Sulawesi (la antigua isla de Célebes) siluetas de manos de hace al menos 39.900 años, tan antiguas como las primeras pinturas de España y Francia. El arte parietal figurativo más antiguo del mundo se ha desplazado de golpe unos 13.000 kilómetros, desde la región francocantábrica hasta el sudeste asiático. «Ahora sabemos que los humanos empezaron a hacer arte figurativo casi al mismo tiempo en extremos opuestos de Eurasia», afirma Aubert.

Las pinturas de Borneo se localizan en cavidades de la península de Sangkulirang-Mangkalihat, en la costa oriental de la isla. La región, de muy difícil acceso, tiene 4.200 kilómetros cuadrados de afloramientos kársticos. Hasta el momento, se han identificado 52 lugares con arte en ocho macizos diferentes. Son grutas de acceso muy difícil. Para llegar a una ellas, la de Gua Saleh, Aubert y su equipo tienen que atravesar durante cuatro días la jungla. Y una de las bocas de la cavidad se abre a un valle totalmente inexplorado donde los arqueólogos han escuchado a los orangutanes, visto cobras y huellas de tigre.

El arte se encuentra «normalmente» cerca de la entrada o en cámaras que reciben luz del exterior. Los autores han datado mediante la técnica del uranio-torio -que permite establecer la antigüedad de la costra de calcita que cubre las paredes de una gruta- pinturas de cuatro cuevas e identificado tres fases que abarcarían unos 30.000 años. La más antigua se caracteriza por figuras de animales y siluetas de manos rojizas; la segunda, por manos, algunas rellenas con puntos, rayas y signos abstractos; y en la tercera lo habitual son las figuras antropomorfas muy esquemáticas, las embarcaciones y los diseños geométricos, hechos todos con pintura negra. El arte rupestre habría surgido en Borneo entre hace 52.000 y 40.000 años, y habría cambiado radicalmente hace unos 20.000 para incorporar la figura humana. «No sabemos si fueron dos grupos humanos diferentes o estamos ante la evolución cultural de uno», admite Aubert, que espera poner pronto en marcha excavaciones en las cavidades.

«Quiénes eran los artistas de Borneo y qué les pasó es un misterio», dice el arqueólogo indonesio Pindi Setiawan, del Instituto de Teconología de Bandung y codirector del trabajo. «Sabemos que los humanos modernos ('Homo sapiens') llegaron al sudeste asiático entre hace 70.000 y 60.000 años», indica Aubert. Hace unos 40.000 años, la isla de Borneo no era tal. Formaba parte de Asia continental y nuestros antepasados pudieron llegar a la región sin problemas y de ahí saltar a Sulawesi, literalmente a un paso sobre el mar. En la pequeña isla indonesia fue donde hace cuatro años Auber dató una pintura de una babirusa -especie autóctona de cerdo- hace 35.500 años.

Nada hace sospechar a los investigadores que los autores del arte de Borneo fueran neandertales. Aunque Aubert no niega capacidad simbólica a esos humanos, cree que no hay pruebas de que pintaran en las paredes de las cuevas. El investigador de Universidad de Griffith, experto en la técnica del uranio-torio, manifestó en agosto en la revista 'Science' serias dudas sobre la atribución a los neandertales de las primeras muestras de arte parietal. En febrero pasado, un equipo de investigadores liderado por D. L. Hoffmann, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, anunció que tres figuras de La Pasiega (Cantabria), Maltravieso (Extremadura) y Ardales (Andalucía) se pintaron hace más de 64.000 años, unos 20.000 antes de la llegada de 'Homo sapiens' al Europa. Así que el primer arte sería neandertal. Aubert y otros expertos creen que esas dataciones están mal hechass y no demuestran que los neandertales fueran sus autores.

El hallazgo de Borneo, y el anterior de Sulawesi, suponen una revolución en la historia del arte rupestre. Plantea la posibilidad de que los antepasados de los hombres actuales salieran ya de África con esa capacidad, tal como pensaba Antonio Lasheras, fallecido director del Museo de Altamira, y piensa Juan Luis Arsuaga, codirector de las exacavaciones de Atapuerca. Si fue así, el arte parietal más antiguo podría estar más cerca de África e incluso en el continente cuna de la Humanidad.

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