Hasta 30 años de prisión por grabar a su hija lamiendo un bajalenguas en el dentista

Mujer abatida en la cárcel./Jesús Ferrero / El Correo
Mujer abatida en la cárcel. / Jesús Ferrero / El Correo

Lo que parecía ser una travesura ha desembocado en una detención, una multa y una posible sentencia

El Norte
EL NORTEValladolid

Según informa el Mundo, una mujer que grabó un vídeo de su hija lamiendo un depresor lingual, más conocido como bajalenguas, y devolviéndolo al frasco, ha sido detenida en Florida, EEUU, y podría enfrentarse a una condena de hasta 30 años de prisión.

Cori Ward, de 30 años, acudió a una clínica dental con su hija en Jacksonville la semana pasada. En la consulta, Ward grabó a su hija cogiendo un bajalenguas, chupándolo y poniéndolo de nuevo en el frasco. En el fondo se puede apreciar un cartel que advierte: «No tocar los utensilios médicos».

Parecía una travesura ingenua pero el caso creció: el vídeo fue publicado por Ward en su cuenta de Snapchat y momentos después se volvió viral. El material llegó a manos de la clínica, que solicitó una investigación policial. Ward ha sido acusada de manipular un producto de consumo sin tener en cuenta sus consecuencias, como la «lesión corporal» o incluso «muerte». En caso de ser declarada culpable, podría enfrentarse a una pena de 30 años de prisión y una multa de 8.900 euros.

El suceso ha salido a la luz en el marco de un reto viral que se ha popularizado en EEUU: lamer helados en el supermercado y devolverlos a la nevera. La pionera de este reto fue una adolescente de 17 años en un Walmart de Texas. El cargo correspondiente a este delito es el de manipulación de productos de consumo y puede ser castigado con una multa de 8.900 euros y hasta 20 años en prisión. Al tratarse de una menor de edad, el caso ha sido trasladado al sistema de justicia juvenil.

Por su parte, Ward niega tener conocimiento previo de esta moda y asegura que nunca lo hizo con la intención de que se hiciera viral. «Lo subí a mi Snapchat personal, donde tengo unos veintipico amigos», afirma y añade: «No lo colgué en mi Facebook ni en Youtube como si fuera un reto». No obstante, esta travesura le ha salido cara y Ward reconoce que se arrepiente de sus acciones y siente que le han «arruinado la vida»..