Domingo de Ramos en Medina de Rioseco

«Procesión de la Borriquilla, escoltándola delante mi abuelo, Jesús el municipal.»/
«Procesión de la Borriquilla, escoltándola delante mi abuelo, Jesús el municipal.»

Texto y fotografías enviadas por Gonzalo Arroyo Sánchez

¡Domingo de Ramos ! Quien no estrena algo le cortamos las manos...

Así quiero comenzar esta entrañable entrada para todos los riosecanos, y para mi en especial son los días en que me afloran los sentimientos familiares ya que por cuestiones de edad no conocí a mi abuelo y esta fotografía me hizo aprender como era ese señor que en el barrio de mi abuela todo el mundo le conocía como Jesús el Municipal.

Espero que siga custodiando el cortejo procesional en donde dicen que vamos los riosecanos allí donde este seguro que mañana estará un poco mas cerca de mi y de su nieto.

Como bien conocemos la popular Borriquilla llamada así popularmente por el pueblo que la mando crear, su nombre original es la Entrada de Jesús en Jerusalén, fue un figura procesional sufragada por una aportación popular, era la única representación que faltaba en Rioseco para una autentica representación de pasión en una semana única para los riosecanos, parece ser que hasta 1932 nunca se celebro la procesión de las palmas aunque saliera sin imagen ya que la de la foto de arriba saldría por primera vez en el año 1952 en libros anteriores a la fecha de la primera función de las palmas al no aparecer reseña alguna en las primeras revistas de semana santa de Esteban Garcia Chico, así es como se conocía la representación popular que en un principio se realizaba dentro de la iglesia de Santa María y en sus primeros años el recorrido de la misma fuera mas corto al que actualmente estamos acostumbrados.

Las calles que recorrería la procesión serían: la de Santa María, Lázaro Alonso, Capitán Gonzalo Ortiz que es la que actualmente se rebautizo para el Cardenal, Pescado y finalmente Mediana.

El sacerdote a cargo de la iglesia de Santa María era don Vicente Martín Martín y fue el que potenció la creación de esta nueva iconografía en nuestra semana santa.

El tablero que se utilizó y más tarde se trasformaría en la carroza que año tras año es tirada por nuestra recría era el tablero de tantas procesiones populares de tantos santos que siempre hubo en nuestra ciudad y por ello parece impensable que faltara esta última figura que hiciera brillar con luz propia la tan afamada y popular representación del pueblo.

Luego la procesión en años posteriores incorporaría la música al cortejo en primer lugar a la banda municipal y más tarde a la banda de la Junta de Semana Santa, consiguiendo dar el esplendor necesario a la procesión.

Hablemos ahora del escultor de la misma, don Inocencio Cuesta, natural de la ciudad de Ayora, fue un prolífico imaginero de posguerra que recuperó todo el patrimonio de su ciudad natal y después se asentó con su hermano en Valencia; pero pocos datos más ahí sobre este artista sabemos que firmaba sus obras con un sello en el que decía Talleres Valencia. Inocencio Cuesta. Escultura General. Guillem de Castro n 110.

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