La lluvia arruina la espectacularidad del vía Crucis de los Carmelitas

Los fieles rezan las estaciones del Vía Crucis en el interior de la iglesia de los carmelitas./Antonio de Torre
Los fieles rezan las estaciones del Vía Crucis en el interior de la iglesia de los carmelitas. / Antonio de Torre

Tuvo que celebrarse en la capilla del convento

Carlos Álvaro
CARLOS ÁLVAROSegovia

La lluvia arruinó ayer uno de los actos más esperados de la Semana Santa segoviana por la belleza de las panorámicas que proporciona el recorrido. El vía crucis penitencial que la Junta de Cofradías de Segovia organiza tuvo que celebrarse a cubierto, en el interior de la capilla del convento de los padres carmelitas, porque los caminos que recorren la huerta estaban impracticables, encharcados, y el riesgo era elevado. La medida, adoptada por la organización cuando cayó el primer aguacero de la tarde, a eso de las siete, produjo el desencanto en buena parte de los asistentes, aunque la iglesia se llenó, especialmente de fieles, que rezaron las estaciones con el mismo fervor y el mismo sentido que si estuvieran fuera.

El vía crucis que en la tarde noche del Miércoles Santo se celebra en el recinto de la huerta de los carmelitas suele ser una de las citas obligadas en la programación de la Semana Santa de Segovia, declarada de Interés Turístico Nacional. El espectáculo visual es inigualable, circunstancia que atrae a cientos de personas, creyentes y no creyentes. Nada de esto pudo vivirse ayer después de varios años verificándose en la huerta.

Esta oración marca el inicio de las celebraciones principales que tienen lugar estos días. De hecho, son muchas las personas que adelantan su llegada a Segovia para poder disfrutar del mágico espectáculo de este vía crucis que, por otra parte, posee un profundo trasfondo religioso y casi místico, pues en los caminos que se abren en la huerta oró en su día San Juan de la Cruz. Los fieles acompañan al Cristo de la Buena Muerte, una talla del siglo XVII, de autor anónimo, que ayer, al no poderse portar, presidió toda la oración en el altar mayor de la iglesia. El obispo de Segovia, César Franco, no faltó a la cita.

Hoy, Jueves Santo, siempre que el tiempo lo respete (las previsiones no invitan al optimismo), la ciudad se llenará de procesiones. La mayoría de las cofradías aprovecharán la tarde para trasladar los pasos a la Catedral, a la espera del inicio de la Procesión de los Pasos, prevista para las 20:30 horas de mañana.