San Millán rinde homenaje al escultor Aniceto Marinas

Un momento del acto, ayer, en el monumento a Marinas. /El Norte
Un momento del acto, ayer, en el monumento a Marinas. / El Norte

EL NORTESegovia

La Cofradía de la Soledad al Pie de la Cruz y el Santo Cristo en su Última Palabra rindió ayer homenaje al escultor Aniceto Marinas en el monumento ubicado en los Jardinillos de San Roque. El historiador Javier Mosácula fue el encargado de elaborar y pronunciar las palabras de recuerdo al escultor segoviano junto a su busto.

Mosácula destacó «las firmes» convicciones cristianas de Marinas y repasó algunos de los monumentos religiosos que elaboró durante su vida, como el del Sagrado Corazón, en El Cerro de los Ángeles, o las imágenes que en Semana Santa porta la cofradía de San Millán, la Soledad al Pie de la Cruz (1930) y el Santo Cristo en su Última de la Palabra (1947), que el escultor donó a la parroquia en la que fue bautizado. Mosácula también se detuvo en el monumento a Daoiz y Velarde, en los jardines del Alcázar, o la estatua del comunero Juan Bravo, en la plaza de Medina del Campo de Segovia. El historiador concluyó recordando aspectos relevantes de la obra del escultor Marinas que se han conocido recientemente. Así, el pasado verano se encontraron en los sótanos de la Catedral de Salamanca dos esculturas de santa Teresa de Jesús y de san Juan de Sahagún que se creían perdidas. El rescate fue obra del historiador Mariano Casas.

El presidente de la cofradía de San Millán, Miguel Ángel Clemente, hizo entrega a Mosácula de una medalla cofrade y el acto concluyó con una ofrenda de flores junto al monumento.